¡ME GRADUÉ! AHORA ¿QUÉ HAGO?

CONFESIONES INTIMAS DE UN PROFESIONAL

Por Duvian Sánchez / Junto a mi inspiración: Mi padre Abel Sánchez
A muchos se les ha cumplido uno de sus sueños y es la de convertirse en un profesional, algo que hay que celebrarlo, ya que durante cinco años te esforzaste para poder cumplir esa meta. Para los que se egresaron ¡felicidades! Bienvenidos al mundo real. Por cierto yo también me gradué. Ya te cuento un poco como fue.
Me gradué de Comunicador Social de la Universidad del Cauca, algo que me pone muy feliz, a pesar de que esto simplemente es la punta del iceberg, porque el verdadero desafío viene a continuación.
El verdadero desafío que hay que enfrentar cuando uno se convierte en un nuevo profesional es la de poder conseguir empleo o emprender y ser feliz con la profesión.
Una de las cosas que no nos enseñan en la universidad es aprender a vender tus conocimientos y vivir de ellos. Gestionarlos, organizarlos y convertirlos en un producto que se vende.
A veces todo lo que nos enseñan nos lleva a preguntarnos ¿será que me va a servir? Pero no hacemos nada, simplemente nos aferramos a esa idea de que cuando nos graduamos vamos aplicar los conocimientos aprendidos, ganar mucho dinero y hacer lo que nos gusta. La realidad es totalmente diferente.
En un país en donde se gradúan cada semestre miles de personas esperando una oportunidad laboral como tú, con los mismos sueños e ilusiones, hace que sea más difícil de establecerse laboralmente. Lo más crítico es que muchas universidades sacan profesionales que no están a la par con la demanda del mercado, lo que hace más tortuoso los procesos de selección.
Para resolver esto, tengo dos alternativas. Una es que cuando inicies a estudiar en la universidad, comiences a destacarte, a relacionarte con personas, a dar a conocer lo que sabes, a tratar de especializarte en un tema. En pocas palabras a construir una marca, los diferenciales que te permitirán posicionarte como un profesional destacado en un futuro.
Para los egresados como yo, lo mismo, construir marca, diferenciarse de los demás, especializarse en un tema y generar valor con los que te relacionas.
Un ejemplo lo voy a tratar con mi persona. Al darme cuenta de esto, hace dos años comencé el desarrollo de mis diferenciales, una ventaja competitiva que me permitía sobresalir frente a los demás profesionales de mi sector.
Soy consciente de que comunicadores sociales y periodistas salen a montones de las universidades, generando una sobreoferta y beneficiando a los demandantes que son las empresas (salarios más baratos). Además, un agravante y es que en la realidad un comunicador y un periodista lo toman como la misma cosa.
Entonces no podía ser lo mismo que todos y salir en una masa indiferenciable esperando a que por un golpe de suerte pueda comenzar a trabajar como un comunicador.
Me puse a la acción. Lo primero que hice fue hacer una investigación de mercados con base en mi profesión. Descubrí que el comunicador social tiene muchas falencias en contraste a la demanda del mercado. Lo que tenía que corregir. No podía permitir que queden esos vacíos de conocimientos que me harían perder competitividad.
Descubrí que la labor del comunicador se ha convertido en algo complejo, pero vital para las empresas que innovan y quieren perdurar en el mercado.
Esto ha hecho que las empresas presten mucha atención al comunicador como eje transversal de la rentabilidad de la empresa. Lo que hace que un comunicador necesariamente debe saber, finanzas, administración, economía, recursos humanos, negocios, marketing, idiomas y lo básico; periodismo y procesos organizacionales, para tomar las mejores decisiones.
No sé si estoy equivocado, pero pienso que cualquier profesión si no genera rentabilidad a la empresa, lo que va a suscitar son gastos.
Después de dicha investigación, comencé hacer las cosas. Inicie una segunda carrera en Administración de empresas y gerencia, con el objetivo de entender cómo el comunicador puede aumentar la rentabilidad con resultados tangibles a las empresas de cualquier sector (privado, público, social).
Seguidamente hacer cursos y diplomados en marketing y negocios en línea, lo que me permitió mirar la comunicación como eje estratégico de cualquier iniciativa que se realiza en diversos sectores y contextos, tomando como base las nano-necesidades, que permiten conocer a la persona y darle una solución a partir de un mensaje adecuado.
Al final me dediqué a construir mi marca personal, donde quería mostrar lo que sabía hacer y de pasó ayudar a las personas con lo que sé.
En conclusión, estudiantes y nuevos profesionales deben comenzar a gestionar su marca, con el ánimo de que en un futuro no sean parte de una masa indiferenciable, sino que si estas en ella, brilles para que te encuentren, más tu especialización, tus habilidades con base al mercado puedan darte gran competitividad y logres lo que siempre has soñado.
Como dijo un emprendedor que me dio la vida: las claves del éxito están en emprender para ti, confiar en sí mismo, ser perseverante y hacer lo que otros no hacen.
Por mi parte seguiré en este loco, necesario y complejo mundo de la comunicación. Soñando, creando objetivos, estrategias para llegar a donde quiero llegar.



