Más de 12 millones de afiliados al sistema de salud en Colombia podrían verse afectados por la orden del presidente Gustavo Petro de liquidar las Entidades Promotoras de Salud que se encuentren en quiebra. La directriz fue anunciada el 16 de marzo y quedó dirigida al Ministerio de Salud y al Ministerio de Hacienda.
El Gobierno nacional sostiene que no asumirá las deudas acumuladas por estas entidades y plantea la liquidación como salida ante la situación financiera del sistema, luego de que el Congreso de la República no aprobara la reforma a la salud.
Las EPS que concentran el mayor número de afiliados y que entrarían en este escenario son:
Famisanar, con 2,9 millones de afiliados.
Coosalud, con 3,2 millones de afiliados.
Asmet Salud, con 1,8 millones de afiliados.
Emssanar, con 1,7 millones de afiliados.
Savia Salud, con 1,6 millones de afiliados.
Servicio Occidental de Salud, con 750.000 afiliados.
Capresoca, con 170.000 afiliados.
En conjunto, estas entidades agrupan cerca de 12.120.000 usuarios en distintas regiones del país. De ejecutarse la liquidación, estos afiliados tendrían que ser trasladados a otras EPS habilitadas dentro del sistema de salud.
El anuncio abre interrogantes sobre la capacidad de las entidades restantes para recibir este volumen de usuarios y garantizar la continuidad en tratamientos, entrega de medicamentos y acceso a servicios médicos. También pone en discusión los mecanismos que adoptará el Gobierno para ordenar el traslado de afiliados y evitar interrupciones en la atención.
El Ejecutivo anunció que presentará nuevamente la reforma a la salud el 20 de julio de 2026, en busca de redefinir el funcionamiento del sistema y establecer nuevas reglas para la prestación de los servicios en el país.