Manuel José Hurtado Jiménez: Toda una vida dedicada al deporte


A mediados de los 60, cuando en Santander de Quilichao todo el mundo se conocía, de los únicos ‘patojos’ que no hablaban mal era de los jóvenes de la Tuna universitaria que llenó hasta las banderas el teatro Paz y del ‘Flaco’ Hurtado, ‘Alicate’ López, Santamaría y otros basquetbolistas payaneses, que junto a jugadores de Cali, Caloto y Puerto Tejada, reforzaban a equipos locales durante los campeonatos de verano organizados en la cancha de la escuela Rafael Tello, donde también tenían su cuartel los Bomberos Voluntarios y la emisora “Ecos de Quilichao”.
‘El Flaco’, con su figura desgarbada, ambidextro, movimientos elásticos rotando por la cancha, haciendo de poste y encestando sin tocar aro, era invitado por sus excompañeros en el Liceo Nacional Humboldt : Rodrigo y Jorge Medina Abella, convirtiéndose en uno de los ídolos de la afición, por su sencillez y calidad de juego limpio, características que le habían ganado su convocatoria a las selecciones de Fuerzas Armadas y Bogotá, cuando estuvo un tiempo como alumno en la Escuela Militar de Cadetes, y al regresar a Popayán fue convocado a las selecciones departamental y de la Universidad del Cauca, donde en compañía de Octavio Tafur, Rodrigo Santamaría, Rodrigo Latorre, Haroldo ‘El Pipo’ Martínez, entre otros, fueron finalistas en juegos universitarios, llegando a eliminar a la Universidad de Antioquia, varias veces campeona y con numerosos seleccionados nacionales.
En 1975, después de graduarse como abogado en la Universidad del Cauca y retirado de la alta competencia, Manuel Hurtado seguía en la cancha esporádicamente, como cuando fuimos compañeros en el equipo ”Muralla Roja”, durante el torneo de verano de 1978, que jugamos en la cancha del Instituto Técnico de Quilichao y en el que alternábamos nómina con Rodrigo Medina, Toño Álvarez, Álvaro Hernández, ‘Carepalo’ Ledezma, entre otros, con quienes nos enfrentamos a equipos de más jóvenes en los que jugaban Erik Mendoza, ‘Capeto’ González, ‘Toño’ Sarria, ‘El Negro’ Jaramillo, y años después, alcaldes municipales Carlos Julio Bonilla Soto y Juan José Fernández Mera y payaneses como el ‘Chiqui’ Illera, Pedro Grijalba y Mario Córdoba.
Entonces, ya estaba más dedicado a entrenar sin recibir remuneración, a jóvenes promesas del baloncesto de Popayán que estudiaban en los colegios San Francisco y el San José de Tarbes, con quienes ganaron varios campeonatos intercolegiados y años más tarde fue técnico de las selecciones departamentales masculinas y femeninas y de Unicauca, con las que cumplieron buen papel en varios torneos nacionales, conociendo a una hermosa y destacada jugadora, Margarita Polanco, quien sería su gran amor, esposa y madre de sus tres hijos, después de integrar los equipos de las ‘Josefinas’ cuando estudiaba bachillerato, la Selección Cauca, de Unicauca, donde estudió ingeniería civil. También fue la primera caucana convocada a la Selección Colombia y desde 1972, representando al estado de New México, en jugar en los Estados Unidos, mientras se especializaba en “Mecánica de suelos” para ser profesora al regresar a la universidad.

En 1974 el “Flaco” Hurtado inició su carrera como dirigente deportivo, cuando fue nombrado Director del Centro Deportivo de la universidad del Cauca. Ese año, con el recién inaugurado Complejo Deportivo de Tulcán, organizaron los Juegos Nacionales Universitarios, donde le correspondió tomar juramento a los deportistas. A partir de 1976 se vinculó a la dirigencia deportiva del fútbol departamental y en 1977, con la selección de la Unicauca, dirigida por Jairo el “Yayo” González, consiguieron el primer título nacional universitario en fútbol, con jugadores como Julio Cesar Klinger, Lalo Rivera, Vladimir ‘Mimilo’ Sánchez, entre otros, ganándole la final a la universidad de Antioquia.
En 1979, gestionó la participación de Unicauca, representando a Colombia, en los Juegos Mundiales Universitarios, “Universiadas”, donde Antonio María Calderón obtuvo el 7º puesto en 3.000 metros con obstáculos y en el evento académico “Congreso Mundial de Deporte Universitario”, Manuel Hurtado presentó una ponencia sobre “Cómo desarrollar el deporte en las universidades en los campos formativo, académico recreativo y en competencias”. Este modelo fue acogido por varias universidades nacionales y extranjeras. Terminado este evento fue invitado a especializarse en la universidad de New México, en Alburquerque, a donde se trasladó con su esposa y después de dos exigentes años y trabajar hasta de jardinero para ayudar a costearse los estudios, recibió el título de Gerente en Administración Deportiva, siendo el primer colombiano en obtenerlo y la Maestría en Supervisión y Administración de la Educación.

En 1983, después de trabajar en varios proyectos deportivos en los Estados Unidos, regresó a Unicauca para desarrollar un proceso adaptado a la institución, siguiendo lineamientos de las universidades americanas. También asesoró a la Universidad del Valle y a la entonces naciente Fundación Universitaria de Popayán, donde implementó un programa de becas vinculando a brillantes atletas como las quilichagueñas Elia Manuela Mera y Amparo Caicedo y la payanesa Carmen Klinger, que representaron al Cauca y a la FUP en varios torneos nacionales y al país en competencias sur, centro y panamericanas, junto a Norfalia Carabalí, Jimmy Rivas y otras figuras que surgieron en la época dorada del atletismo caucano, cuando Julio Cesar Abadía era el entrenador y el ‘Flaco’ Hurtado, presidente de la Liga de Atletismo departamental.
En 1983, es nombrado en el Comité Ejecutivo de la Organización Deportiva Universitaria de Centroamérica, ODUCC, dirigiendo durante diez años la comisión técnica.
En este año, cuando nació el torneo de la Primera “C”, impulsó en Unicauca la conformación de un elenco competitivo, que en torneos desde 1983 hasta 1986, jugó mano a mano con rivales como deportivo Cali y América. Desde entonces, con su gestión sentó cimientos para traer el fútbol profesional a Popayán.
Desde 1985 y durante doce años fue presidente del Comité Deportivo Universitario del Suroccidente colombiano y también del Comité Deportivo Universitario Nacional, desde donde planificó la participación en juegos Universitarios Centroamericanos y del Caribe y en los mundiales (Universiadas). Posteriormente, adaptando experiencia aprendida en Estados Unidos, fue gestor de vacaciones recreativas para escolares, que después fueron adoptadas por Coldeportes nacional, replicadas por el ministerio de Educación en escuelas primarias y colegios de secundaria.
En 1988, gestiona para Unicauca la sede de los Juegos Nacionales Universitarios, de los que es director general, y en los que con masiva asistencia y respaldo a los competidores locales, disputaron con la universidad Central de Bogotá, el titulo general por el número total de medallas, quedando de campeones en judo, taekwondo, ajedrez, subcampeones en baloncesto femenino, natación, atletismo, terceros en triatlón y como gran premio a los payaneses, derrotaron en la final de fútbol al equipo de la Central, que en sus filas contaba con cinco jugadores de Santafé y seis de Millonarios. Por el éxito de la organización y resultados deportivos, El diario El Tiempo de Bogotá, en la página 2 A, destacó a Manuel Hurtado, como “Figura de la semana”.
En 1987 fue llamado a integrar el Comité Ejecutivo de la Escuela Sarmiento Lora de Cali, donde se iniciaron y compartió experiencias con los dirigentes Ignacio Martán, presidente del Cortulua; Hernando Ángel, del deportes Quindío; Carlos Arcesio Paz, quien fue presidente del deportivo Cali y José Manuel de los Ríos, quien proyectó nacional e internacionalmente a Faustino Asprilla.
Uno de los momentos cumbre como dirigente deportivo, fue cuando recibió invitación en tres oportunidades, del Comité Olímpico de los Estados Unidos, a Colorado Springs, sede de concentración del equipo olímpico americano, durante su preparación para las olimpiadas de Atlanta, Sidney y Atenas. Esta experiencia además de fortalecer sus conocimientos en dirigencia y administración deportiva para alta competencia, le permitió admirar la sencillez de las grandes figuras del deporte gringo, con quienes pudo compartir durante su preparación deportiva previa a las olimpiadas.
En 1989 el Comité Olímpico Colombiano lo designó delegado en juegos bolivarianos, centroamericanos panamericanos de triatlón y el Comité universitario colombiano lo designó en los mundiales universitarios (Universiadas) faltándole asistir a juegos olímpicos.
En el mismo año participó en la creación de la Federación Colombiana de Triatlón, siendo nombrado como vicepresidente. En 1991 ingresó a la Federación Suramericana de Triatlón y después a la Panamericana. Durante 10 años, en compañía de Jorge Mejía Muñoz, posicionaron este deporte en el país y Popayán que con gran afluencia de público fue sede de varias copas Colombia. Durante su gestión llevaron representación nacional a varios mundiales de triatlón, siendo la más destacada la de Orlando, Florida, a la que llevaron 45 participantes.

En 1993, al desaparecer Deportes Palmira, y con aportes de su bolsillo y de Elkin Congote, fundan el Deportivo Independiente Popayán, DIP, en el que trabajó de tiempo completo en la gerencia administrativa y deportiva. El equipo cumplió gran campaña en la primera “B” profesional, pero que tuvo que cambiar de sede, al no encontrar suficiente patrocinio local.
En 1997, gestionó la vinculación a Popayán de la Escuela Sarmiento Lora con su equipo de la profesional “B”, que estuvo hasta 1998.
En 2003, sin recibir sueldo ni viáticos del patrocinador, dirigió y ocupó la Presidencia del Dimerco Real Popayán, equipo profesional de la primera “B”. A la empresa dueña del equipo le exigió total autonomía en lo deportivo, condición que cumplieron en los dos años en que brillantemente compitió en representación de la ciudad antes de irse al recibir impedimentos por parte de la Alcaldía y ningún patrocinio.
En 2013, cuando “Centauros” de Hernando Ángel, dejó de representar a Villavicencio en el torneo de la “B”, con apoyo total del alcalde Ramiro Navia gestionó su vinculación a Popayán con el nombre de Universitario, que es el actual equipo que permite a la afición disfrutar de fútbol profesional y generar numerosos empleos indirectos en la ciudad.
De la universidad del Cauca se retiró cuando fue trasladado de la Dirección de Bienestar y Deporte Universitario a la Oficina de Admisiones, con gran disgusto de la comunidad deportiva de estudiantes, profesores y trabajadores que reconocieron el gran impulso al deporte al interior de la institución y la proyección nacional e internacional que le dio al convertirla en potencia deportiva.
Teniendo en cuenta su experiencia, fue llamado por las directivas del Club Campestre de Popayán como presidente de la Junta Directiva, y gracias a la importante gestión en su recuperación, fue aclamado en siete oportunidades por la asamblea de socios, ocupando la presidencia durante nueve años, al reconocer la destacada labor administrativa y de fomento a diferentes disciplinas deportivas y al reconstruir sus instalaciones para eventos sociales, canchas de tenis, golf y la piscina. En el aspecto financiero, al mes de posesionarse y con inminente remate de bienes del club, programado por el Juzgado 3º Civil del Circuito de Popayán, con la junta directiva les tocó sanear una deuda de $2.000 millones.
En 2013, gracias a estar al día en el pago de seguros contra terremotos y calamidades, pudieron sortear sin pérdidas económicas el incendio que afectó la cocina y parte de las instalaciones del importante club.
Después de sacar adelante la reorganización administrativa, democratización del club, promoción de diferentes reuniones sociales, políticas y deportivas en 2015, registraron el ingreso record a diferentes eventos de 37.000 visitantes.
En fin, resumir la actividad del ‘Flaco’ Hurtado como deportista y dirigente sería una labor dispendiosa; pero sin duda, entre sus mayores frustraciones, recuerda la pérdida de la sede de los Juegos Universitarios de Centroamérica y del Caribe que había gestionado para Unicauca en San Germán, Puerto Rico, y cuando el delegado Mauricio Vega Zafrane no pudo sustentar la propuesta ante Coldeportes nacional y al final la sede correspondió a Medellín.
También ocupó la Presidencia de la Liga Caucana de futbol durante dos períodos, de cuatro años cada uno, siendo elegido por la totalidad de votos de los clubes, y que terminaron el 5 de junio de 2017, cuando por enfermedad de su esposa Margarita decidió retirarse de la Presidencia del Club Campestre y no postularse a la reelección en la Liga de Fútbol del Cauca.
Para despejar dudas sobre estos temas entrevisté a Manuel Hurtado:

Felipe Solarte Nates: ¿Cuál es el balance de su labor como presidente de la Liga de fútbol?
Manuel José Hurtado Jiménez: Durante los dos períodos que presidí, participamos en la mayoría de campeonatos regionales y nacionales con o sin apoyo de Indeportes, sin necesidad de mendigar y llevando a nuestros deportistas a muy buenos hoteles. Tuvimos apoyo de la Difútbol y de la Federación Colombiana, gracias a las buenas relaciones que he mantenido con dirigentes de clubes profesionales de la “A” y de la “B”. Varios clubes de Popayán, Santander de Quilichao, Puerto Tejada y otros municipios en categorías menores participaron en torneos organizados por la Difutbol, desde donde se proyectan los jugadores destacados buscados por los equipos profesionales”.
FSN: Algunos dirigentes y periodistas denunciaron que la anterior elección de la junta directiva de la Liga de fútbol fue manipulada.
MJHJ: Sobre las demandas a las dos elecciones en la Junta Directiva de la liga, carecen de fundamento. Sencillamente los clubes que no tenían reconocimiento deportivo no podían votar ni entrar a la asamblea. Además en esta asamblea unánimemente me pidieron continuar como director ejecutivo de la Liga, pero ante el delicado estado de salud de mi esposa en ese momento decidí no aceptar. La nueva junta directiva fue elegida por representantes de los clubes legítimamente constituidos, a paz y salvo económico, con reconocimiento deportivo vigente y con la presencia del delegado de la Difutbol como garante del cumplimiento de normas como que los clubes tuvieran reconocimiento deportivo de la liga y estuvieran a paz y salvo”.
La LFC es una de las más reconocidas del país, por ser de las pocas con estadio y sede administrativa propia y se está actualizando para ajustarse a las normas de contabilidad y requisitos que exige la DIAN para las ligas administradoras de los deportes en el país.
La LFC ha tenido buenas relaciones con sus similares del país, la Difutbol y clubes profesionales que se fijan en sus futbolistas y los solicitan para sus equipos y a los cuales facilitamos su desplazamiento para que busquen mejores oportunidades. El año pasado entre hombres y mujeres se fueron cerca de 380 jugadores. Hace tres meses el deportivo Cali se llevó para su cantera 45 jugadores, todos con paz y salvo que generan ingresos a la liga, que no se opone a que busquen mejores horizontes y desarrollen una carrera deportiva promisoria que no podemos brindarles en Popayán y el Cauca, con mayor razón cuando provienen de familias con dificultades socioeconómicas, la mayoría del norte del Cauca.
FSN: Y sobre la situación locativa, administrativa y legal del estadio ¿Qué pasa que hay tantas críticas?

MJHJ: “La liga es propietaria del estadio y de las áreas que la circundan. Por esto se proyecta a la comunidad no sólo con actividades relacionadas con el fútbol. El Parque de la Salud ha servido para recreación de los payaneses tanto en actividades ligadas a deportes como la gimnasia, patinaje, baile deportivo y conciertos organizados en las fiestas de Reyes; el Templete de la Virgen de los Hoyos, también está en terrenos de la liga, al igual que las áreas ocupadas por la escuela Mercedes Pardo de Simmonds y el Jardín infantil; pero de forma cínica la Alcaldía de Popayán le cobra a la LFC el impuesto predial de todos estas instalaciones. Además la acumulación de la deuda por servicios para el estadio, fue negligencia de la empresa de Acueducto de Alcantarillado de Popayán, que sólo vino a cobrar facturas al final de la gestión del gerente Mauricio Chaparro. Durante más de 20 años nunca cobraron.
Si en un momento determinado la LFC interpusiera una demanda para exigir el desalojo de estos predios sería un problema social que la liga ha evitado, sobre todo con los padres de familia que tienen a sus hijos en la escuela MPS y en el jardín infantil; pero que desgraciadamente los alcaldes de Popayán no han sido conscientes de solucionar esta situación que mucho la ha perjudicado.
Algunos periodistas dan pésimos calificativos al estadio Ciro López, lo cual es un desagradecimiento para una entidad como la LFC, que sin mayor respaldo lo ha mantenido disponible para campeonatos locales, departamentales y para el fútbol profesional y qué es, el único estadio del país, y creo que del mundo, en el que las emisoras no pagan alquiler por el uso de las cabinas que les permiten explotar comercialmente la transmisión de los partidos y generar numerosos empleos entre los trabajadores de radio y periodismo local.

FSN: ¿Por qué no se han puesto de acuerdo con la alcaldía para cruzar cuentas y hacer un convenio sobre él estadio para mejorarlo y ampliarlo?
Con el doctor Fuentes nos reunimos varias veces y estuvo en una asamblea de la Liga. Después envió una propuesta escrita para cruce de cuentas, pero al final no la concretamos por negligencia de funcionarios de la alcaldía.
FSN: Y ¿qué soluciones han intentado con la actual administración?
MJHJ: El señor alcalde Cesar Cristian Castro, dijo que el estadio valía $1.000 millones que los recibiría en canje por el predial… ¡Qué pena con el señor alcalde! pero según el avalúo del ingeniero Galvis perito de la Lonja de Propiedad Raíz, el sólo estadio vale $15.000 millones. La posición de la LFC fue y ha sido de respeto con la comunidad y las entidades para no solicitar desalojo de los predios, especialmente de los ocupados por la escuela y el jardín infantil, teniendo en cuenta el daño social que ocasionaría… Pero a raíz de la forma como ha sido maltratada la LFC, inicialmente ya fueron interpuestas conciliaciones para los pagos de arriendos por el uso indebido por parte de la Alcaldía y del ICBF de estos terrenos de su propiedad y que durante años han sido utilizados sin ninguna autorización… Solamente el avalúo del lote que ocupa la escuela MPS tiene un valor de $2.400 millones. El avalúo del estadio en 2016, fue $15.000 millones y el municipio quiere que se lo cedamos a cambio de una deuda cercana a los $1.000 millones, lo que es absurdo y hasta chistoso.
FSN: Fuera de presidir la LF del Cauca también estuvo como comisionado en la Federación Colombiana de Fútbol. ¿Qué experiencia le dejó?

MJHJ: “Muy positiva. Tuve la fortuna de trabajar con Pacho Maturana y tres comisionados más, sentando bases para la creación de la Copa Argos de Fútbol Sala Profesional y organizar el Mundial de Fútbol Sala, que el año anterior se realizó en nuestro país.
FSN: ¿Sigue en contacto con la dirigencia del futbol nacional?

MJHJ: De cerca de 55 años que llevo en el deporte, 45 se los he dedicado al fútbol. Mantengo muy buenas relaciones con dirigentes de la Federación, como el presidente de la Difutbol Álvaro González, a quien agradezco su gran colaboración con el balompié aficionado y su apoyo que por años nos ha brindado la Federación para participar con numerosos equipos en diferentes torneos nacionales, así como en la programación de capacitaciones para directivos y técnicos y la adquisición de la sede administrativa de la liga, ubicada en el edificio Panorama. Mi experiencia y correcto desempeñó han sido determinantes para el respeto y credibilidad que se me tiene a nivel nacional.
FSN: ¿Qué tiene para decirles a sus viejos amigos de Santander de Quilichao?
MJHJ: Que los recuerdo con cariño desde que jugaba baloncesto en los torneos de verano y siempre he querido ayudarlos y a los grandes deportistas del norte del Cauca, desde las posiciones en que he estado, en las universidades del Cauca y en la FUP, en la LFC… Recuerdo que cuando preparaban los Juegos Atlético Nacionales y era integrante de la Junta Directiva de Indeportes Cauca, propuse que Santander de Quilichao fuera subsede de las competencias de atletismo, construyendo un estadio que también tuviera cancha de fútbol, pensando en la posibilidad de reunir a los jugadores de los municipios del norte para conformar un equipo competitivo que disputara el torneo de la “B” profesional… Recuerdo que en entrevista concedida al periodista Julio Narváez, de El Liberal, quedó escrita la propuesta… Desgraciadamente Coldeportes, sólo apoyó el estadio para atletismo.
FSN: Finalmente: ¿Qué vivencias como persona y dirigente destaca de tantos años de experiencia en el deporte?

MJHJ: Mi vida ha estado ligada al deporte caucano, universitario y nacional como deportista y dirigente. Me dejan con orgullo las enseñanzas y valores que he transmitido a mis tres hijos que han sido excelentes personas, deportistas y ahora son profesionales exitosos. Manolo, el mayor, fue seleccionado nacional infantil en baloncesto y participó en dos campeonatos suramericanos y cuando creció practicó el fútbol y fue arquero de la Selección Cauca y en la profesional “B”, del equipo Dimerco. Ahora, como ingeniero electrónico de Unicauca y dos especializaciones administración de empresas en dos universidades americanas, trabaja en una multinacional con sede en Houston, Texas. Margarita María fue nadadora formada en Estados Unidos, donde estudió parte del bachillerato y participó en torneos de clubes y después de graduarse en Unicauca actualmente trabaja como fisioterapeuta y reside con su esposo en España. Alejandro, el menor, jugó baloncesto y representó al Cauca en tres campeonatos nacionales, pero al ingresar a la universidad en Bogotá, donde reside y trabaja, se retiró del deporte competitivo, dedicándose al ejercicio de su profesión, en “Finanzas y Relaciones Internacionales” trabajando en una importante entidad financiera y también es docente en la universidad Externado de Colombia… La vida te da y te quita. Cuando habíamos logrado sacar adelante a los hijos y con mi esposa esperábamos disfrutar una vejez placentera, dedicados al tenis y a otros deportes recreativos que practicábamos, pero apareció el cáncer que en pocos meses se la llevó. Ha sido un golpe duro… La conocí cuando tenía quince años y fui su entrenador de baloncesto. A pesar de todo, también me queda la satisfacción de haber sacado adelante a deportistas de distintas generaciones, con quienes he compartido como amigo, dirigente pero sobre todo como compañero y a veces me ha tocado actuar hasta de papá, exigiendo disciplina a jóvenes promesas del deporte, a los que ayudé a becar junto con mi esposa, que fue excelente persona, deportista, madre y profesora universitaria. Los impulsamos de diversas formas para que estudiaran sus carreras y compitieran por las universidades en las que trabajé, siendo hoy profesionales exitosos y agradecidos, como me lo han manifestado cuando tengo la alegría de encontrármelos. Y a propósito de disciplina, nunca fui expulsado de una cancha, ni como deportista, como entrenador, ni mucho menos como dirigente o delegado de los equipos que he representado. Con orgullo recuerdo a la Liga Antioqueña de Baloncesto, que al finalizar un torneo nacional en Medellín, me distinguió como el jugador más caballeroso”.
En fin, muchas horas podríamos pasar con el “Flaco” Hurtado hablando de su experiencia deportiva y administrativa, poco reconocida en su municipio, el departamento, e incluso en la Universidad del Cauca, a excepción de algunas distinciones a cargo del Círculo de Periodistas del Cauca, que por varios años lo distinguió como el dirigente del departamento, el programa “Brújula deportiva” de Oscar García López, del Comité Deportivo Universitario Colombiano y de Coldeportes Valle, que en 1988 de manos de uno de sus mejores dirigentes, el doctor Manolo Martínez P., le otorgó una medalla por su labor en pro del deporte. Pero será en otra ocasión.
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Imágenes del Estadio y sus alrededores: https://www.google.com.co/maps



