LUCHANDO POR LA SALUD Y LA VIDA CON “ASOINCA”


Dice por allí una frase célebre muy famosa: “LO QUE TIENE QUE SUCEDER, SUCEDE”, a propósito de los sucesos que en la vida cotidiana y social se van dando de acuerdo a un proceso normal y rutinario, dentro de un conjunto de causas y consecuencias que se van hilando, primero de una manera sutil y casi desapercibida, “lontano, lontano”, como dicen los italianos, lentamente como decimos nosotros, hasta que al fin de un momento a otro, revientan y suceden otros hechos y novedades inesperados, casi increíbles y sorpresivos, que nos cogen desprevenidos y como dice la gente: “con los calzones abajo”, debido a múltiples factores de diversa índole.
Este panorama así descrito, es muy frecuente en nuestro medio oficial colombiano, cuando las situaciones o conflictos sociales de cualquier clase comienzan a aparecer y las entidades encargadas de solucionarlos de una vez por todas, se hacen “los de la oreja gacha” y van dejando que el tiempo pase y pase y nunca actúan como debe ser. Incluso, se dan el lujo de aparecer de soslayo y van firmando preacuerdos por salir del paso, haciéndose los importantes. Esto es lo que se llama el gobierno perezoso o paquidérmico, del cual el actual es un fiel ejemplo, con los paros de toda clase que han sucedido y cuyas soluciones las van dilatando, hasta lo último, cuando aparecen las confrontaciones de toda clase, con acciones lesivas contra los derechos humanos y toda clase de vejámenes, incluyendo heridos y muertos.

Tal es el caso del sindicato ASOINCA (Asociación de Institutores y Trabajadores de la Educación del Cauca), que agrupa a más de diez mil educadores, el cual en abril del presente año, dio un ejemplo de madurez sindical al proponer desligarse definitivamente de la empresa prestadora de salud denominada “Cosmitet” (Corporación de Servicios Médicos Internacionales Them y Cía. Ltda), con un perfil muy pésimo en sus servicios y atención a los educadores y sus familias, proponiendo crear la entidad ASOPROSALUD, con autonomía en el manejo de los recursos por esos conceptos al igual que la departamentalización de la salud de los profesores del Cauca, para lo cual se realizó un primer paro que duró una semana, con la firma de un primer preacuerdo con el vicemistro de Educación, Víctor Saavedra, con unos plazos fijos para concretar la idea. Y como estamos en el gobierno perezoso y olvidadizo, esos preacuerdos no se cumplieron por el gobierno, el tiempo pasó y pasó, y como consecuencia directa, hace ya más de 10 días, estamos en el segundo paro, el cual ya tuvo sus confrontaciones lesivas en contra de los educadores, cuando el miércoles 17 de agosto por la tarde hubo un operativo del Gaula de la Policía a cargo del coronel Pumpy Aníbal Pinzón Barón, siendo detenidos el presidente de Asoinca, Fernando Vargas y 15 compañeros más, siendo ya liberados.
La lucha de ASOINCA por conseguir sus dos propuestas ya enunciadas en el campo de la salud y la vida, es una lucha noble y digna, porque significa nada más ni nada menos que quitarnos de encima ese intermediario y pulpo que auspicia un pésimo servicio médico, que nos perjudica a nosotros y a nuestras familias. Es una manera diferente de enfocar las luchas sindicales, teniendo en cuenta ese derecho fundamental y por ende una vida digna, siendo ejemplo a nivel nacional e internacional.



