Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026
miércoles 28 marzo, 2018 a las 8:16 pm

LOS RECUERDOS SON JIRONES DEL ALMA

LOS RECUERDOS SON JIRONES DEL ALMA
LOS RECUERDOS SON JIRONES DEL ALMA
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy / Otras publicaciones de este autor: http://bit.ly/2teqPbL

LOS RECUERDOS SON JIRONES DEL ALMA

LOS RECUERDOS SON JIRONES DEL ALMA
Dalí / Imagen de: https://bit.ly/2GCsHQP

Los recuerdos son fenómenos sicológicos que aparecen como fantasmas o como centinelas, guardianes o ángeles para acompañarnos en el camino de la vida. Nacen, crecen, viven y se reproducen según la necesidad y los acontecimientos.

Los recuerdos son figuras, sensaciones, imágenes, sombras o luces incandescentes como las de las estrellas. Algunos se aparecen de improviso, otros nos están esperando como detrás de una puerta. Casi todos tienen una cara y solo la muestran por un instante. Otros son persistentes y nos persiguen inclementes por la noche y en la madrugada.

Los recuerdos tienen raíces largas y a veces tardan en aparecer. Tienen una cola muy lisa y no saben cómo mostrarla. Al fin y al cabo los recuerdos son pedacitos del alma. Unos son gratos y otros corroen y escocen como una herida en sal.

Nadie puede declararse inmune a los recuerdos. Todos los llevamos escondidos y latentes en el inconciente. Algunos los traemos de intento y con fruición los gozamos y repetimos con placer la escena. Con detalles y en las borracheras.

Aunque quisiéramos, no podemos impedir que surjan las imágenes más tremendas, más hostigantes o que levanten tormentas, tan letales como un incendio o un terremoto. Los sentimos, tememos o disfrutamos tanto como si fuera la primera vez. El alma se desgarra, el ánimo eleva sus voltios y casi vuela cuando el recuerdo nos repite caras, momentos, fechas y horas gratas y de felicidad ya imposibles de rehacer.

El ser humano es como una caja de resonancias capaz de reproducir sonidos, imágenes, con color y dolor, con sabrosura y carcajadas en la fiesta o el festival. Como también reproduce momentos ingratos de despedidas, desastres, castigos y pérdidas y fracasos. Aunque el ser humano quisiera olvidar, borrar por completo algunos pasajes de su vida está hecho de tal factura que nunca podrá cerrar la puerta a los recuerdos. Lo perseguirán hasta el lecho de muerte.

¿Serán más los recuerdos alegres que los ingratos? ¿Por qué el ser humano no tiene dos cajas negras o una blanca y una negra para seleccionar lo que le agrada y lo que le incomoda?

Quien creó a la mujer y al hombre supo muy bien lo que hacía. No quiso que se conservasen solamente los buenos recuerdos y se borraran las señales de hechos crueles o las malas acciones, las traiciones, las injusticias, los robos y otras fechorías. El ser humano es un ser libre para obrar bien o portarse como un ser irracional. La memoria es un mecanismo de libertad que deja constancia de lo que el ser humano decide en su albedrío.

Lo perseguirá el recuerdo de su mal comportamiento o le elevará su ego cuando tenga la oportunidad de relatar las acciones y proezas que almacena en su memoria. No sería justo que olvidase la cizaña que corre por su sangre o se le olvidaran los esfuerzos por haber sido un ejemplo para la sociedad.

27-03-18                                             11:03 a.m.

Articulos relacionados