Liderazgos femeninos en la administración de justicia en la región: trayectorias y compromisos con la equidad y los derechos


De izquierda a derecha: Magda Beatriz Erazo Bonilla, Victoria Eugenia Velásquez Marín, Milady Dicué Morales, Kissiber Aramburo Vivas.
Foto: Fundación Tengo Ganas.
Liderazgos femeninos en la administración de justicia en la región: trayectorias y compromisos con la equidad y los derechos
Redacción: Juan Carlos Ramos
En un mundo en el que las mujeres aún enfrentan desafíos para acceder a posiciones de poder en la administración de justicia, cuatro lideresas han demostrado que es posible romper barreras y liderar el camino hacia un sistema de justicia más equitativo. Magda Beatriz Erazo Bonilla, Victoria Eugenia Velásquez Marín, Milady Dicué Morales y Kissymber Aramburo Vivas son mujeres que, con su trayectoria de vida y su labor en las organizaciones que presiden, han demostrado compromiso con la justicia y dedicación a mejorar la vida de las personas y de las comunidades bajo su influencia.
Desde juezas y magistradas, hasta lideresas locales que trabajan en la promoción de derechos humanos y acceso a la justicia, son cada vez más los rostros femeninos que ocupan cargos de liderazgo en la administración de justicia en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca. Desde sus campos de acción, las mujeres están haciendo una gran diferencia en la forma en que se administra la justicia y cómo se aborda la igualdad de género en la región. Ellas están liderando el camino en la implementación de políticas y prácticas más justas y equitativas, y están trabajando incansablemente para asegurar que los derechos de las mujeres, las poblaciones vulnerables y las comunidades étnicas sean una prioridad en el sistema de justicia.
Victoria Velásquez Marín, presidenta del Consejo Seccional de la Judicatura del Valle del Cauca, Magda Erazo Bonilla, directora del Consultorio Jurídico de la Universidad del Cauca, Kissiber Aramburo, lideresa de la Organización Proceso de Comunidades Negras, PCN y Milady Dicué Morales, consejera de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, son diferentes en origen y trayectoria, pero coinciden en la defensa de los derechos humanos y en el trabajo en pro del bienestar de sus comunidades. Estas mujeres están rompiendo barreras y desafiando estereotipos de género en un campo tradicionalmente dominado por hombres. Sus liderazgos están inspirando a una nueva generación de mujeres a considerar involucrarse en la administración de justicia de sus territorios, y están ayudando a construir un futuro más equitativo y justo para los habitantes de los departamentos de Cauca y Valle del Cauca. Es por esto que, consideramos necesario celebrar a estas mujeres lideresas y destacar su importante contribución a la sociedad.
Victoria Eugenia Velásquez Marín es una magistrada con 29 años de trayectoria en el ámbito de la administración de justicia. Comenzó su carrera como jueza y a lo largo de los años ha escalado posiciones hasta llegar al Consejo Seccional de la Judicatura del Valle del Cauca, donde se desempeña como presidenta. Ha dedicado su vida al servicio público y a la defensa de los derechos fundamentales de aquellos que buscan en el Sistema de Justicia una solución para sus problemas. Su trabajo implica, entre otras muchas funciones, acompañar y supervisar los 511 despachos judiciales del departamento y mejorar la gestión y la administración de los mismos, a partir de la adecuación de la infraestructura física y tecnológica, el rediseño de los procesos y de los protocolos internos, así como, a través de la formación y capacitación constante de los funcionarios y empleados. Por medio de su liderazgo, y con apoyo de un extenso equipo de trabajo, busca garantizar la eficacia y la eficiencia de la gestión judicial para prestar un servicio de justicia que satisfaga exitosamente las necesidades de los usuarios y ciudadanos.
Desde su designación como magistrada del Consejo Seccional de la Judicatura, Velásquez ha estado a cargo de la Mesa Interjurisdiccional del Valle del Cauca, un espacio de diálogo y trabajo conjunto entre las instituciones operadoras de justicia y las autoridades indígenas que administran justicia en los resguardos y cabildos ubicados en el departamento. El objetivo principal de la Mesa es coordinar acciones entre la Justicia Ordinaria y la Jurisdicción Especial Indígena para resolver conflictos o problemas legales que involucren a las comunidades indígenas, creando así una relación pacífica y armoniosa entre estas y el sistema de justicia. En esa labor, la magistrada Velásquez ha contado con el apoyo del Programa Justicia Inclusiva de USAID, y ha logrado avanzar en el diseño de protocolos internos de articulación y de coordinación entre ambos modelos de justicia. Además, el trabajo de la magistrada ha garantizado que los mecanismos y las acciones de interlocución y alianza interjurisdiccional sean coherentes con los valores culturales y territoriales de cada pueblo. Para conocer más sobre su historia te invitamos a leer el artículo: La magistrada Victoria Eugenia: de la vocación por el derecho a la defensa de las comunidades indígenas.
Magda Beatriz Erazo Bonilla, por su parte, es la directora del Consultorio Jurídico de la Universidad del Cauca, y cuenta con una amplia formación en derecho y una gran experiencia en el campo. Así mismo, ha liderado proyectos innovadores al interior del Consultorio que han ayudado a mejorar el acceso de la población más vulnerable a la justicia. Desde el año 2020, la doctora Magda Beatriz dirige el Consultorio Jurídico y entre sus múltiples funciones están la de coordinar y la de supervisar las prácticas profesionales de los nuevos abogados de la Universidad del Cauca, y garantizar que el consultorio brinde asesoría jurídica de calidad a personas de estrato 1, 2 y 3 de Popayán y sus alrededores. Durante estos años al mando del centro de consultoría ha enfrentado importantes desafíos, incluyendo la transición a la justicia virtual durante la pandemia y la reconfiguración del consultorio para cumplir con las nuevas regulaciones establecidas en la ley colombiana. En 2022, el Consultorio Jurídico logró tramitar y resolver más de mil casos, y la doctora Erazo espera mantener o aumentar este nivel de impacto, trabajando con nuevos socios estratégicos como el Programa de Justicia Inclusiva de USAID, con quien espera liderar la implementación de la Caja de Herramientas en Métodos de Resolución de Conflictos en algunos municipios del Cauca y Valle del Cauca.
Magda Beatriz ha dedicado gran parte de su vida a la enseñanza y a la práctica del derecho, contribuyendo a la formación de cientos de nuevos abogados comprometidos con la justicia social y la equidad. La doctora Erazo ha sido profesora en la Universidad del Cauca durante dieciséis años y con su trayectoria se ha convertido en una figura destacada en el mundo académico. Ella atribuye gran parte de su éxito a su vocación por el servicio y su pasión por la investigación y por la docencia. En estos años a cargo del consultorio jurídico ha logrado, entre otras cosas, liderar el proceso de certificación ante el Ministerio de Justicia y del Derecho, por el cual obtuvieron acreditación como un consultorio jurídico inclusivo, centrado en las personas, con perspectiva de género y discapacidad. La profesora Magda Beatriz enfatiza en la importancia del Consultorio Jurídico para proporcionar acceso a la justicia a las poblaciones vulnerables, y así, lograr derribar la brecha de inequidad en el acceso a la justicia. Conoce más sobre su historia en el artículo: La incansable labor de Magda Beatriz Erazo en la formación de nuevos abogados comprometidos con la justicia social.
Entre tanto, Kissiber Aramburo Vivas es una lideresa comunitaria afrodescendiente proveniente de la cuenca del Río Yurumanguí, zona rural de Buenaventura, que lleva a cabo procesos en defensa de los territorios étnicos y de la justicia propia de los Consejos Comunitarios asentados en el litoral pacífico vallecaucano. Kissiber, trabajadora social y magíster en Interculturalidad, Desarrollo y Paz Territorial, es integrante activa del Proceso de Comunidades Negras de Colombia, PCN; una red de organizaciones que trabaja en el reconocimiento de los derechos étnicos, culturales, territoriales, sociales, económicos y políticos de las comunidades negras y afrocolombianas. Con una larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la justicia, Aramburo ha liderado proyectos para mejorar la calidad de vida de las personas en su comunidad y para que estas puedan tener acceso fácil a una justicia efectiva e inclusiva.
A pesar de crecer en un contexto de violencia y persecución política, Kissiber siempre mantuvo viva la esperanza y el compromiso con su comunidad. Actualmente, entre otras cosas, coordina el proyecto de documentación y caracterización de la Justicia Propia Ancestral Afrodescendiente que adelanta el Programa Justicia Inclusiva de USAID en alianza con el Palenque Regional el El Congal de Buenaventura, al interior del cual Kissiber brinda apoyo en temas de administración étnico-territorial y gobierno propio. Este proyecto tiene como objetivo documentar y analizar las prácticas de justicia propia que se han desarrollado en la región y que son fundamentales para la protección de los derechos de las comunidades afrodescendientes. La historia de Kissiber Aramburo es una historia de valentía y compromiso que nos recuerda la importancia de luchar por los derechos de las comunidades étnicas y de no perder nunca la esperanza en un futuro mejor. Conoce más sobre su historia en el artículo: Kissiber Aramburo: una vida de lucha y resistencia por los derechos de las comunidades afrodescendientes en Buenaventura.
Por otro lado, Milady Dicué Morales, es consejera y asesora jurídica de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN). Esta abogada y especialista en Derecho Administrativo, es una lideresa indígena Nasa que ha dedicado su vida a defender y a fortalecer la justicia indígena en el norte del departamento del Cauca. A pesar de su juventud se ha convertido en referente en temas de Jurisdicción Especial Indígena y en Derecho Propio del Pueblo Nasa. Desde joven, Milady Dicué se ha comprometido con el trabajo comunitario, el gobierno propio y la defensa de su pueblo. Siendo todavía estudiante de derecho, comenzó a trabajar en el Cabildo Indígena de Corinto, apoyando tareas administrativas y participando en el trámite de procesos legales. Mientras estudiaba, esta lideresa viajaba todos los fines de semana a su territorio para apoyar la Yaja o Tejido de Justicia y Armonía, el programa encargado de supervisar la justicia indígena en los territorios. En 2021, y después de haber trabajado en el Consejo Regional Indígena del Cauca por tres años, se convirtió en Thúthena de la ACIN, es decir, consejera política y administrativa responsable de coordinar y supervisar procesos relacionados con la justicia propia en los territorios que integran la ACIN, y también de velar por una armoniosa articulación con la justicia ordinaria.
En los últimos años, el compromiso de Milady con su pueblo y su territorio ha sido reconocido y apoyado por el Programa Justicia Inclusiva de USAID, el cual ha brindado acompañamiento técnico y logístico para el fortalecimiento de la Mesa Interjurisdiccional del Cauca, donde Milady tiene un papel fundamental como representante del pueblo Nasa y de la ACIN. Esta mesa de coordinación es esencial para facilitar acciones de articulación y sinergia entre entre la Justicia Ordinaria y la Jurisdicción Especial Indigena, que busquen el respeto y el fortalecimiento de las prácticas ancestrales de justicia propia. Como Thúthena, Milady desempeña un papel clave en guiar y coordinar las acciones de la ACIN en materia de justicia y en promover el bienestar y la armonía del Cxhab Wala Kiwe, o el «Territorio del Gran Pueblo Nasa». Conoce más sobre su historia en el artículo: Milady Dicué Morales, una abanderada en la lucha por la justicia propia y la autonomía del territorio Nasa.
Estas mujeres lideresas comparten la visión de que el papel de la mujer en la administración de justicia es fundamental. Además, creen que las mujeres tienen una perspectiva única y valiosa que puede aportar mucho a la justicia y que es necesario fomentar su participación activa en los diversos sistemas y escenarios de justicia. Son cuatro mujeres que han demostrado que es posible romper barreras y liderar el camino hacia una justicia más equitativa e inclusiva, centrada en las personas y en la solución de los problemas. Cada una de ellas, con su trayectoria de vida y su labor en las organizaciones, ha demostrado compromiso con la justicia y dedicación para mejorar la vida de las personas.
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