Levantan órdenes de captura contra exguerrilleros y son nombrados gestores de paz


El Gobierno Nacional decidió designar como gestores de paz a Carlos Arturo Velandia, quien la opinión conoce como “Felipe Torres”, y a Gerardo Antonio Bermúdez Sánchez, conocido por la opinión pública como “Francisco Galán”.
El propósito de esta designación es que los señores Carlos Velandia y Gerardo Bermúdez colaboren desde la libertad con el Gobierno Nacional en la estructuración de estrategias de paz y propuestas concretas para la reconciliación, en especial en los territorios. A juicio del Gobierno, su experiencia y sus conocimientos serán de gran utilidad en un momento definitivo del proceso de paz.
Para ello, el Gobierno solicitará la suspensión de las órdenes de captura que pesan en su contra, con el compromiso de que los mismos sigan afrontando su proceso penal y atiendan el llamado de las autoridades cuando sean requeridos.
La Oficina del Comisionado realizará evaluaciones periódicas sobre el desarrollo y los resultados de las gestiones adelantadas por los gestores de paz así designados.
Los exguerrilleros ‘Pacho’ Galán y Carlos Velandia, pese al distanciamiento con esa guerrilla, tendrán que ayudar a encontrar una salida que ponga a andar la negociación de paz del ELN y el Gobierno. Como se sabe, desde fines de marzo se dio a conocer la agenda de negociación con esa guerrilla, pactada luego de cerca de dos años de conversaciones secretas, pero la mesa formal de diálogo no se ha podido establecer ante la negativa del ELN de suspender la práctica del secuestro, que es el asunto inamovible que estableció el Gobierno para negociar.
Felipe Torres
En estas condiciones, Carlos Arturo Velandia, exjefe del ELN, quien era conocido con el alias de Felipe Torres, podrá recuperar su libertad, después de que fue detenido en el aeropuerto El Dorado cuando llegaba procedente de España el pasado 21 de junio, por la investigación que adelanta un juzgado especializado de Cali por los delitos de homicidio, hurto calificado y secuestro extorsivo, cuando fueron secuestradas 70 personas en la iglesia La María de Cali, el 30 de mayo de 1999, causando la muerte de tres personas y heridas a otra más.
El caso de Velandia había sido calificado de contradictorio pues no participó en los hechos ya que había sido capturado en 1994 por el Ejército y dejado en libertad desde el 2003, cuando salió exiliado hacia España, dedicándose a mediar en favor de la instalación de una mesa de diálogos de paz entre el ELN y el gobierno de Juan Manuel Santos. También había sido vocero del ELN desde la prisión en los diálogos de paz impulsados por los expresidentes Ernesto Samper, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe.
Francisco Galán
Por los mismos hechos de Cali, pesaba orden de captura sobre Gerardo Antonio Bermúdez Sánchez, alias “Francisco Galán”, quien también fue contacto desde los años 90 cuando el gobierno del presidente César Gaviria inició negociaciones con el ELN en busca de un acuerdo de paz.
‘Francisco Galán’ había sido capturado en Bucaramanga en 1992, y condenado a 29 años de prisión según sentencia proferida por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema por rebelión, terrorismo y secuestro. Un juez de ejecución de penas de Medellín consideró que al cumplir con las tres quintas partes de la condena (17 años, 11 meses y 9 días), y que se hacía acreedor de beneficios por trabajo y estudio, autorizó la libertad condicional. Sin embargo, a pesar de que se encontraba preso cuando sucedieron los hechos de la iglesia La María de Cali, sobre él también recayó una nueva orden de captura.
En calidad de vocero del ELN, Galán había salido de prisión varias veces para buscar acercamientos de paz. En octubre de 1998, el Gobierno de Andrés Pastrana lo autorizó para que, junto a ‘Felipe Torres’, se reuniera durante tres días con miembros del ELN para la reunión de ‘Río Verde’, en Antioquia. En julio del 2002 estuvo en Ginebra (Suiza) para un encuentro con países amigos y en diciembre de ese mismo año volvió a salir de Itagüí para asistir a la liberación por parte del ELN de 42 oficiales de policía y soldados, en Catatumbo (Norte de Santander). También estuvo ese año en la Habana, Cuba.



