Se acerca el plazo para quienes quieren gobernar en 2027
Por: Juan Sebastián Pérez Viveros
El Telescopio Político
A quince días de una fecha que empieza a marcar el pulso de la política colombiana, el calendario electoral de 2027 plantea una pregunta que muchos funcionarios públicos deben estar haciéndose: ¿es momento de continuar en la administración o de dar un paso al costado para preparar una aspiración política?
Este viernes 16 de octubre, la conversación ya no puede limitarse a los nombres que suenan para las alcaldías del norte del Cauca o para la Gobernación del departamento. También debe centrarse en las reglas que condicionan esas aspiraciones, en las decisiones que deben tomarse oportunamente y en las responsabilidades que implica pasar del ejercicio de un cargo público a la competencia electoral.
Las elecciones territoriales están previstas para el domingo 31 de octubre de 2027. Por esa razón, el sábado 31 de octubre de este año se convierte en una fecha de referencia para quienes están sujetos a inhabilidades que contemplan un periodo de doce meses anteriores a la elección.
Sin embargo, es necesario hacer una precisión: no todos los funcionarios públicos están obligados a renunciar por la misma razón ni todos enfrentan las mismas restricciones. La Ley 617 de 2000 establece condiciones específicas para aspirar a alcaldías y gobernaciones, entre ellas las relacionadas con el ejercicio de autoridad política, civil, administrativa o militar y con determinadas actuaciones como ordenador del gasto. La aplicación de estas disposiciones depende de las circunstancias particulares de cada caso.
En otras palabras, no basta con tener un cargo público para concluir que existe una inhabilidad. Hay que examinar las funciones desempeñadas, el nivel de autoridad ejercido, el territorio en el que se ejercieron esas atribuciones y el cargo al que se pretende aspirar. También es indispensable verificar cuándo debe hacerse efectiva la desvinculación, porque presentar una carta de renuncia no equivale necesariamente a haber dejado el cargo.
En el Cauca, donde la conversación sobre las elecciones de 2027 empieza a ganar espacio en los escenarios políticos, este asunto merece especial atención. Secretarios de despacho, directores de entidades, funcionarios departamentales y otros servidores que contemplen una candidatura deben revisar sus condiciones jurídicas sin esperar hasta el último momento.
La pregunta, entonces, no es solamente quién quiere ser alcalde, quién pretende llegar a la Gobernación o quién comienza a construir una estructura política. La pregunta también es si quienes aspiran a gobernar están dispuestos a cumplir las reglas que garantizan condiciones legales para competir.
Y aquí hay un asunto de interés público: la administración no puede convertirse en un escenario para confundir las responsabilidades institucionales con los proyectos electorales personales. Los recursos públicos, las decisiones administrativas y las funciones del Estado deben mantenerse al servicio de la ciudadanía, independientemente de las aspiraciones políticas de quienes ocupan los cargos.
Esto no significa que un funcionario pierda su derecho a participar en política electoral. Significa que ese derecho debe ejercerse dentro de las condiciones establecidas por la Constitución y la ley, sin desconocer las inhabilidades ni las restricciones que correspondan.
Tampoco sería responsable afirmar que toda renuncia presentada después de una fecha determinada produce automáticamente la anulación de una candidatura. Las consecuencias jurídicas dependen de la causal aplicable, de los hechos acreditados y de las decisiones de las autoridades competentes. La precisión es fundamental, especialmente cuando se trata de información que puede incidir en las decisiones de quienes aspiran a representar a sus comunidades.
Desde el periodismo, nuestro papel no es anunciar candidaturas antes de tiempo ni anticipar sanciones sin fundamento. Es explicar las reglas, contrastar la información y poner sobre la mesa las preguntas que los ciudadanos tienen derecho a formular.
Porque gobernar no comienza el día de la posesión. También empieza con las decisiones que se toman antes de una campaña, con el respeto por la legalidad y con la capacidad de distinguir los intereses personales de las responsabilidades públicas.
La cuenta regresiva para las elecciones territoriales de 2027 ya está en marcha. Quienes tengan aspiraciones deben revisar sus condiciones jurídicas; los partidos y movimientos políticos, sus procedimientos; y las autoridades, la información oficial que permita despejar las dudas.
En política, los tiempos importan. Pero cumplirlos no es una formalidad: es parte de las reglas de la democracia.