La victoria por la salud

Nunca como ahora ha sido tan indispensable y urgente ganar las elecciones para atender de inmediato, con toda la eficacia posible, el esencial tema de la salud. Los colombianos no podemos seguir sufriendo las consecuencias de unos planes de salud en deterioro, sin convenios, sin entrega inmediata de medicinas, con agravamientos de enfermedades por falta de atención y muertes como resultado. Acabamos de registrar conmovidos la muerte de un menor de edad por falta de entrega oportuna de los medicamentos y se están descubriendo infinidad de casos en la misma dirección por falta de atención. Hemofílicos, pacientes siquiátricos, personas con cáncer, niños, ancianos y miles de ciudadanos recibiendo un deteriorado y demorado apoyo en su salud. ¿Qué ha ocurrido? A grandes rasgos podemos decir que se ideologizaron las decisiones en el sistema de salud, se abrió el camino hacia su estatización, su intervención ha sido politizada, se recortaron y demoraron los aportes legales, no se cubrió el porcentaje adecuado de la unidad de pago por capitación (UPC) y en fin se acrecentaron las deudas, las medidas han sido incompletas, las declaraciones absurdas y se perdió la confianza, la credibilidad con graves desajustes y complicaciones hasta llegar a una crisis que está angustiando a los colombianos que en las filas de recepción de la droga y en los espacios de clínicas, hospitales y centros de salud suplican desesperados que los atiendan en urgencias o consultorios y les entreguen las drogas.
El próximo presidente, desde el minuto siguiente a su posesión, deberá poner manos a la obra y anunciar las primeras medidas urgentes y radicales para empezar a recomponer el maltratado sistema, pagar las deudas, elevar la unidad de capitación, controlar y reforzar las EPS, ayudar con infraestructura hospitalaria y puestos de salud en las regiones, retornar al sistema mixto, público-privado, que estaba dando resultados y acabar con todo el vestigio de politiquería designando un gran Ministro, conocedor a fondo del tema, actualizado y con la experiencia suficiente para dar cada paso con efectividad e impacto favorable que recobre la confianza y credibilidad y que el paciente recupere la esperanza y la ilusión de su curación con procedimientos preventivos, curativos y de rehabilitación eficaces. Estamos a cinco meses de iniciar la más importante tarea de rescate salvador de todo el sistema integral de salud de Colombia.
Los actuales candidatos deben saber que la victoria estará del lado de quien exponga el mejor y más realista programa, proponga las más urgentes medidas, las más concretas órdenes posibles que permitan avizorar un panorama de esperanza. Estoy seguro, que la victoria se inclinará hacia quien más se destaque en esta área esencial en que está en juego la vida. Deberá ser un cambio total frente al actual panorama en que se han ido destruyendo las estructuras que venían funcionando en buena forma y que necesitaban actualización, como todo sistema, con reformas y ajustes, con más especialistas, más agilidad en los trámites, con pagos al día, controles eficaces y mayor cobertura rural y no como se hizo por este gobierno, con medidas de estatización ya fracasadas en muchos países y que nos están conduciendo al desgreño, la negligencia, la ineficacia y lo más grave, a la omisión culposa y en algunos casos dolosa de la atención. Familias enteras en Colombia atraviesan hoy por la angustia con el agravamiento de la salud. La crisis está tocando fondo, se necesita un cambio inmediato en toda la estructura funcional de la salud.
En pleno desastre deberían estar actuando con contundencia y sin contemplaciones la Superintendencia de Salud, la Procuraduría, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo y también las auditorías y veedurías ciudadanas.
No más desorden, no más distracciones, no más intervenciones políticas, ni jugadas electorales del gobierno, no más despilfarro en burocracias, no más manifestaciones transportadas, no más clientelismo, no más corrupción en perjuicio de la salud. En pocos meses deberemos pasar de la indignación general a la ilusión con la victoria por la salud y el bienestar.
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