
El exgobernador de Nariño y figura del progresismo advierte sobre la «trampa electoral» de las consultas y la necesidad de consolidar una mayoría legislativa para blindar las reformas sociales.
Por Unidad Editorial Proclama del Pacífico / Camilo Romero, referente del progresismo colombiano, analizó la coyuntura política del suroccidente del país frente a las elecciones de marzo de 2026 en una mesa de trabajo liderada por Alfonso Luna Geller y Juan Sebastián Pérez. El exgobernador de Nariño enfatizó la importancia de defender la viabilidad del proyecto histórico actual frente a las recientes presiones institucionales. Su intervención se centró en la necesidad de consolidar una mayoría legislativa que asegure la estabilidad de las reformas sociales en el próximo cuatrienio.
Los nudos de la violencia y la desigualdad

Para Romero, el actual gobierno de Gustavo Petro se enfrenta a dos problemas estructurales que han maniatado a Colombia por dos siglos: la desigualdad y la violencia. «Estamos en un proyecto histórico que busca desatar estos nudos, pero el camino no ha sido fácil ante unos poderes establecidos que han bloqueado transformaciones vitales como las reformas a la salud y laboral», señaló.
El exgobernador y exembajador en Argentina, defendió la tesis de que la seguridad en regiones como el Cauca y Nariño no se resuelve solo con presencia militar, sino con una presencia integral del Estado. «La paz total ha sido burlada por grupos al margen de la ley que traicionaron la confianza de la ciudadanía. Sin embargo, no podemos volver a las fórmulas fracasadas de hace décadas que solo dejaron miles de muertos sin solucionar el conflicto», afirmó.
La «trampa» de las consultas y el futuro del Pacto
Uno de los puntos más álgidos del diálogo fue la denuncia de Romero sobre la composición y las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE). Según el líder político, la revocatoria de listas del Pacto Histórico y la inhabilitación de figuras como Iván Cepeda para participar en consultas interpartidistas son actos de «sicariato político».
Romero advirtió a la ciudadanía sobre lo que calificó como una confusión deliberada en el tarjetón: «No hay consulta progresista este 8 de marzo. Pedir ese tarjetón es caer en una trampa que busca dividir el voto. Nuestra invitación es clara: el voto debe ser por el Congreso Progresista, marcando las listas de Cámara y Senado que representan el cambio».
Síntesis de frases clave

Sobre la paz regional: «Nos tocó ver la paz por televisión mientras en los territorios nos dejaban abandonados a nuestra suerte. El Cauca y Nariño merecen una mirada real del Gobierno Nacional».
Sobre el narcotráfico: «Mientras haya demanda en el exterior, habrá oferta. Se requiere un ejercicio de corresponsabilidad global; no se le puede exigir a un alcalde de un municipio de sexta categoría que resuelva un problema de carteles internacionales».
Sobre la gobernanza: «Colombia decide en 2026 si regresa a una gobernanza paramilitar o si sigue adelante con un proyecto que pone la vida y la dignidad en el centro».
Sobre la contienda electoral: «A los sicarios de la democracia se les responde con más democracia, con más votos y con la voluntad popular en las urnas».
Un llamado a la unidad del Pacífico
Camilo Romero concluyó su intervención subrayando que el Pacífico colombiano es el bastión que debe blindar el progresismo. Con proyecciones que apuntan a alcanzar al menos 20 senadores, el movimiento busca que las regiones más golpeadas por el conflicto sean, finalmente, las que dicten la agenda de desarrollo productivo y paz territorial en el próximo cuatrienio.
Este fue el diálogo completo:
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