La hacienda La Bolsa una joya cultural de Villa Rica en peligro de quedar entre cañaduzales.
UN VISTAZO A VILLA RICA
Por Alfredo Viveros Balanta
Más de 400 años de historia y un patrimonio cultural de incalculable valor quedaría sepultado entre cañaduzales si se hace realidad la pretensión por parte de los propietarios de la hacienda La Bolsa de desarrollar en esos terrenos un proyecto agroindustrial relacionado con el cultivo de la caña de azúcar.
Para quienes no conocen la historia, la hacienda La Bolsa fue fundada en el siglo XVl por la comunidad religiosa de los Jesuitas cuando llegaron en campaña evangelizadora, actividad que intercalaron con la explotación de tan productivas tierras que dedicaron, al igual que Japio, en inmediaciones de Santander de Quilichao y Periconegro en Puerto Tejada, para la ganadería y otras actividades.
Posteriormente la finca fue vendida a don Francisco Arboleda y su hijo Julio Arboleda quienes continuaron explotando esta riqueza natural para lo cual empleaban esclavos que eran comprados en los mercados de Cartagena y traídos en contra de su voluntad tras el desarraigo de su querida África. Después de muchos años de maltrato y violación de los derechos humanos, en 1851 el Doctor José Hilario López Presidente de Colombia decretó la terminación de la esclavitud lo que posibilitó a quienes estaban sometidos a esta práctica iniciar una nueva vida desplazándose por diferentes sitios de la geografía caucana.
Quedó entonces toda una historia de nuestros ascendientes incrustada entre las paredes de esta joya arquitectónica en las cuales hasta hace poco tiempo se podía observar vestigios de sangre como producto de los crueles castigos a que eran sometidos.
A esta vieja casona se une el cementerio donde se les daba sepultura a los esclavos que no soportaban el castigo, ubicado dentro de estos predios y del cual quedan como testigo mudo unas pocas tumbas. Y qué decir del bosque de samanes, algunos con el mismo tiempo de la casona de haber sido plantados, convertidos hoy en el único bosque natural existente en Villa Rica después de que la finca tradicional quedó convertida en lo que hoy se pretende para este histórico sitio (plantación de caña).
Para los afrodescendientes de la zona, la finca tiene un valor incalculable al punto que el Concejo Municipal la incluyó en el Esquema de Ordenamiento Territorial como patrimonio histórico y cultural del municipio según se desprende del siguiente texto:
ACUERDO No. 025 DEL 2002 (08 de octubre de 2002) PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
ARTICULO 39 Declárase como patrimonio histórico y cultural del Municipio de Villa Rica los siguientes inmuebles y edificaciones: la Hacienda La Bolsa, Antiguo Cementerio, Edificio de la Alcaldía Municipal futura Casa de la Cultura, Iglesia Católica, Salón Cultural El Palenque, y Hacienda El Mango, el Parque Eco turístico, por consiguiente, cualquier tipo de obra ya sea de remodelación, adición y/o restauración deberá ser aprobada por la Secretaría de Planeación Municipal.
Parágrafo único: Las modificaciones podrán ser propuestas por personas naturales o jurídicas o por entidades públicas o sociales interesadas por proyectos de desarrollo; dichas propuestas con su debida sustentación técnica deberán ser presentadas ante la Secretaria de Planeación Municipal, para el análisis respectivo.
ARTICULO 40 Todo desarrollo urbanístico o edificación que se pretenda realizar en el territorio del Municipio de Villa Rica y en cuyos terrenos existan edificaciones declaradas como patrimonio histórico y cultural, el interesado estará obligado a localizarlas en el plano de levantamiento del terreno y a juicio de la Secretaria de Planeación Municipal deberá conservarse y/o restaurarse.
Parágrafo único: Para efectos de este Artículo el Municipio mantendrá un inventario de las edificaciones que considere deben protegerse como patrimonio histórico y cultural del mismo.
Las alarmas se encendieron pues se tiene conocimiento que sus actuales dueños quienes, no se puede negar han conservado casi intacta la construcción, ahora pretenden cambiar el uso tradicional del suelo que ha sido ganadería por cultivo de caña dejando el histórico lugar en riesgo de ser convertido en campamento de los ingenios.
La experiencia nos encamina a estar prevenidos pues otro de los componentes de esta finca era la capilla construida en la misma forma arquitectónica de la iglesia de Dominguillo en el municipio de Santander de Quilichao, y fue derribada hace algún tiempo por anteriores propietarios para con sus materiales realizar el relleno de los humedales existentes.
Aún nos queda para conservar de este patrimonio la casa, el cementerio y el bosque de samanes por lo que desde este medio alertamos a la autoridad municipal, departamental y nacional, pero también a la comunidad en general para que se conviertan en guardianes de patrimonio cultural y ecológica amenazado de ser extinguido.
El periódico Proclama del Cauca estará atento de todo cuanto ocurra en este sitio para informar en forma oportuna a quien corresponda.
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