La crisis de los lecheros como posibilidad del Cauca


La crisis de los lecheros como posibilidad del Cauca

Hizo bien el gobernador del Cauca y su secretario de Agricultura en dejar constancia de protesta cuando la empresa Alpina recortó los cupos de recibo de leches establecidas para los ganaderos del Cauca, lo cual condujo a una visita de los empresarios al mandatario y a una regulación parcial de la demanda, mediante procedimientos de selección, de cuya acción hay quejas en varios municipios.
Después del convenio con la Fundación de Alpina, financiado con dineros de las regalías y de otras entidades, en los tiempos del exgobernador Ortega y de Eduardo Díaz, hoy coordinador del también fracasado programa de sustitución de cultivos de uso ilícito, la empacadora de leche anuncia su retiro de Popayán.
Corresponde doblar la hoja, si hubo la fuerza suficiente para superar los daños del terremoto, y la resiliencia amanece día a día, la capacidad de superación de los caucanos se refleja en el trabajo, en su capacidad, en su tenacidad.
La salida de la empresa Alpina, cualquiera sea su razón, no debe dar espacio para lamentaciones, menos para señalamientos equivocados, tampoco para la búsqueda de culpas perdidas, es el momento de programar una estrategia oportuna, para salir adelante cuando la dificultad arrecia.
Se dan las condiciones para llevar a la práctica la intención del senador Velasco Chaves de impulsar un encuentro de los diversos actores sociales, es el momento de demostrar capacidad para salir adelante, se da la coyuntura para constituir una empresa de productores, iniciando con los lecheros, para luego pasar a otros sectores, financiada con recursos de regalías, con varios periodos de inversión, como bien se ensaya con el sector cafetero.
Es posible construir un modelo económico para las características del Cauca, que enlace todos los sectores, oportuno decir, por ejemplo, que los productores de leche cuentan con un aporte básico representado en su Red de Capital Social, constituido por las diversas asociaciones conformadas por medianos y pequeños productores, con 250.000 litros/día.
La integración alrededor de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos SAG, y del Comité de Ganaderos, como organizaciones gremiales y del Cric y de la Anuc, Consejo Regional Indígena y Asociación de Usuarios Campesinos, además de las respectivas de afrodescendientes, se presenta como la convocatoria del momento para hacer la escalera al crecimiento económico.
Mediante un intrépido ejercicio administrativo-financiero las inversiones pueden constituirse en aporte básico de los productores para lograr una empresa solvente, con capacidad para competir en un mercado globalizado, a fin de potencializar el mercado agropecuario.
Como el paso de integración de la empresa demanda procesos de encuentro de subjetividades, de pertenencia, de formación de acuerdos básicos en la construcción de región, reforzando vínculos sociales, entre todos se formara lo que Zemelman (1997) muestra como creación de conciencia y cultura colectiva, donde se da lo utópico, lo nuevo, lo posible.
Se trata de hacer parte de la corriente de inquietudes que avanza con gran interés ante esta coyuntura, y que hace parte del nuevo pensamiento holístico en busca de la integralidad caucana, más allá de la simple caucanidad, que se nos quedó en un decir; se trata de materializar la solución a una necesidad apremiante y que nadie va a venir a solucionar, convirtiéndose en desafío a la creatividad local.
Hay que iniciar con un ánimo desprevenido, altruista, sin los apóstoles del pesimismo, sin la presencia de los que a todo le quieren sacar tajada personal, para que el beneficio de un sector influya en la formación de una renovada cultura empresarial, para la equidad, la justicia social y el crecimiento económico, haciendo de la creatividad la cotidianidad, desplazando la pobreza y la violencia.
Si hay una significativa población productora, en este caso de leche, con reconocidos niveles de asociatividad, con el conocimiento y los saberes indispensables, si se dan las condiciones para programar los recursos financieros necesarios, si se abre la posibilidad de empezar el encadenamiento con otros nichos de producción para la conformación de clúster innovados y competitivos, como el café, la gastronomía y el ecoturismo, habremos iniciado una nueva era.
La limitación de la economía territorial al modelo extractivista sin ninguna modificación, sacrifica las utilidades del valor agregado de los procesos de transformación, todo como rezago del colonialismo que se debe superar, que hoy nos confronta, ante lo cual la pedagogía dirigida a procesos educativos transformadores se hace imprescindible.
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Otras publicaciones de este autor: http://www.proclamadelpacifico.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/nelson-eduardo-paz-anaya/



