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Martes, 6 de octubre de 2026
sábado 28 enero, 2012 a las 11:33 am

ZOOLOGICO VARIOPINTO

JOSE LOPEZ HURTADO*
Para supuestamente mantener el ejercicio del poder político, no solo para evitar las lluvias como en Colombia, con frecuencia se ha recurrido a rezos, chamanes, plegarias, y los brujos místicos han estado tras bambalinas.
Pero su influencia también ha sido notoria en países del primer mundo, como en Rusia con Rasputín, en los tiempos de los zares, o en Estados Unidos, con Nancy Reagan, quien sugería algunas decisiones del gobierno, tras consultar con su astróloga de cabecera.
El asunto, por tanto, ni es nuevo, ni tampoco exclusivo de nuestros países tercermundistas.
http://pospost.blogspot.com/
Como el tema se asocia frecuentemente con las extravagancias palaciegas resulta divertido recordar algunas de los dictadores latinoamericanos, esos «seres esperpénticos, excéntricos y maravillosos, pero no menos reales», como dijera Valle-Inclán. Sin duda que Hugo Chávez fue desbordado en su cómica devoción por Bolívar, por Juan Vicente Gómez, quien en su obsesiva manía por parecerse en los más mínimos detalles al Libertador, llegó hasta falsificar su acta de nacimiento para hacer coincidir las fechas, con el curioso detalle que murió también un 17 de diciembre.
José Gaspar Rodríguez, de Francia, daba paseos en caballo por Asunción y los pobladores debían cerrar las ventanas a su paso, y cuando su hermana contrajo matrimonio sin su permiso, mandó a matar a su cuñado y al sacerdote que los casó. El dictador argentino Juan Manuel de Rosas, por su parte, se hacía rodear en las fiestas de toda clase de locos y dementes. En Guatemala, Manuel Estrada Cabrera, llamado «El Nerón de los tiempos modernos», quien entre sus excentricidades figura la construcción de templos en honor de la diosa griega Minerva, en la noche entre el 24 y 25 de octubre de 1902, al hacer erupción el volcán Santa María, en lugar de apoyar a sus compatriotas en la emergencia y para evitar la suspensión de las fiestas que se realizaban ,»ordenó» mediante decreto que cualquier información relacionada con el evento sería atribuible a los enemigos del régimen. Rafael Cabrera, Justo Rufino Barrios y Jorge Ubico Castañeda, también dictadores guatemaltecos, básicamente el primero, alimentaron la formidable pluma de Miguel Ángel Asturias, perseguido por esos regímenes y Premio Nobel de la Literatura con «El Señor Presidente», en 1946. En Bolivia, Mariano Melgarejo, analfabeta absoluto, si cabe la expresión, pedía al cuerpo diplomático, brindar por la salud de su caballo Holofernes, al que entrenó para que bebiera alcohol, y cuando sus invitados se embriagaban, se divertía haciendo que se orinara sobre ellos. La extravagancia adquirió el rictus de lo macabro, con Anastasio Somoza en Nicaragua, quien a través de una sus empresas compraba la sangre de sus compatriotas más pobres y en forma de plasma, la vendía a E.U. Por su parte, el tres veces dictador de Méjico, Gral. Antonio López de Santana, ordenó la celebración de pomposos funerales a su pierna derecha que había perdido en una de sus batallas.
El inconcluso círculo , en aras de la brevedad y el espacio , se cierra con una enfermiza obsesión , actual además, la de Castro, quien , según uno de sus exservidores más allegados, manda a quemar su ropa interior usada , para evitar cualquier complot que pudieran urdir sus enemigos para asesinarlo. Caricaturas de la realidad. O la realidad caricaturizada.
*Analista Internacional, colombiano.
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viernes 9 abril, 2010 a las 6:01 pm

EL JUEZ JUZGADO

JOSE LOPEZ HURTADO*

El juicio que afrontará, dicen las organizaciones mundiales defensoras de la justicia universal, de la democracia y de los Derechos Humanos, es una afrenta que no tiene nombre. Otras voces, las de la caverna política, sostienen que nadie, ni siquiera él, está por encima de la ley, y que si violentó procedimientos establecidos debe ser juzgado con el mismo rigor que a cualquier mortal. Opiniones antagónicas en las que no puede agotarse el debate, a no ser que el asunto se lo quiera circunscribir a desgastadas ideologías de derecha o izquierda.

Como fuere, la Caravana de la Muerte, la Operación Nécora en su país, que personalmente dirigió arrestando a cadenas de narcotraficantes, la misma Operación Cóndor, a la que vinculó al propio Henry Kissinger, como presunto gestor de las dictaduras militares que como un cáncer voraz carcomió a América Latina en la década de los 70, y como directo inspirador del golpe contra el Presidente Salvador Allende, el expediente criminal contra Amira Yoma en 1991, cuñada de Menen, y contra el esposo de ésta, Ibrahim Al Ibrahim, por lavado de dineros del narcotráfico, el mismo expediente abierto contra Estados Unidos por la detención de sospechosos de Al-Qaeda en Guantánamo, Cuba, además de la orden que impartió de capturar a Osama Bin Laden y a Pinochet, atrajeron la atención mundial ,porque acababa de encarnar la voluntad de muchos sectores que soñaban con que esos negros capítulos de la historia reciente del mundo, no se cerraran en la más perversa impunidad.

Pero sin duda, lo que en su propio país le valió muchos enemigos fueron sus investigaciones para llegar hasta la última verdad sobre los autores y ubicación de más de 100.000 muertos y desaparecidos dejados por la Guerra Civil Española entre 1936 y 1939 y la posterior dictadura del Generalísimo entre 1939 y 1975. Entre ellos, el poeta y dramaturgo Federico García Lorca, (“Baladas Gitanas” y “Bodas de Sangre”), insoportable como otros tantos españoles a la dictadura franquista por sus ideas políticas y por su declarado homosexualismo.

Las organizaciones ultraderechistas Manos Limpias (¡) y Falange Española, se cansaron por lo visto, de tolerar la independencia investigadora del Magistrado y resolvieron abrirle una causa por prevaricato, al estimar que los crímenes de la Guerra Civil, ya habían sido sepultados en el olvido, gracias a la ley de Amnistía de 1977, dos años después de la muerte de Franco, a pesar de que en 2008, el Comité de Derechos Humanos de la ONU, había solicitado al gobierno español su derogatoria, muy improbable por cierto, tenidas en cuenta las actuales formaciones del gobierno de la Península.

La Guerra Civil Española terminó hace cerca de 70 años, pero vencedores y vencidos, nunca, de verdad, se han reconciliado.

Y no creemos que puedan hacerlo mientras España no recobre su verdadera memoria histórica. En medio de esos dos bandos irreconciliables está el Juez Baltasar Garzón, a quien los descendientes de los victimarios no le perdonan que quiera documentar la historia de sus muertos. Y encontrar a sus responsables.

• Analista Internacional, Colombia.

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