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Homenaje a unos Soldados de la Patria

Dagoberto, Manuel, Alfonso, Hernán, Camilo y Miguel - 19 Jul 10

Por Te. (r) Alfonso J. Luna Geller
El día de ayer el Gobierno Nacional nombró la nueva cúpula militar de Colombia, y como es natural, el ascenso y acomodación de los recién designados provoca el desplazamiento de los oficiales que alcanzaron la cumbre y cumplieron su misión y el de otros que por estar en la línea de mando inmediata anhelaban, obviamente, alcanzar la dignidad que otorga la máxima categoría y que son relegados por otros oficiales de menor rango institucional pero con mayor aproximación social y política a los dirigentes de la nueva administración pública nacional.
Esta coyuntura es normal cada vez que se ajusta el alto mando de las Fuerzas Militares y de Policía a las afinidades y vocación política del Presidente de la República, pero estas subjetividades causan pesares, no en quienes cumplieron su misión totalmente y deben sentirse radiantes y satisfechos de haberle servido a la Patria hasta la plenitud de sus posibilidades, sino en quienes, por seguir en la línea de mando directa, supuestamente habían adquirido el derecho legítimo de ocupar las más altas responsabilidades. Es una contingencia natural pero melancólica.
Por esta razón el Curso de Oficiales “José Hilario López”, integrado por 113 entusiastas subtenientes del Ejército de Colombia -algunos ya fallecidos-, que hace 35 años salía de la Escuela Militar de Cadetes ‘General José María Córdoba’ para entregarse con visión y ánimo patriótico a la construcción de un mejor país para todos, hoy pasa a hacer parte de las memorias del servicio militar colombiano. Los dos últimos oficiales de esta promoción que se encuentran en servicio activo son los generales Edgar Ceballos Mendoza, actual Director de la Escuela Superior de Guerra y Carlos Arturo Suárez Bustamante, Inspector General de las Fuerzas Militares, quienes en su nobleza intrínseca sabrán aceptar con generosidad las incidencias frustrantes de las nuevas realidades políticas de la nación.
Del Curso “José Hilario López”, del cual orgullosamente hago parte como oficial retirado con el grado de Teniente del arma de Ingenieros Militares, se destacaron el Mayor General Orlando Quiroga Ferreira, el Mayor General Germán Galvis Corona y los Brigadieres Generales Pauxelino Latorre Gamboa y Héctor Crisanto Martínez Espinel. También prestaron sus servicios con entrega fervorosa los coroneles Dagoberto Barrios Vásquez, José Uriel Barón Blanco, Wladislao Reinoso Marín, Álvaro Florido Lozano, Camilo Fino Rodríguez, José Emiro Palencia Álvarez, Luis Gustavo Rodríguez Machuca, Gilberto Morales Martínez, Aldemar Perdomo Daza, Álvaro Bonilla García, Segundo Agustín Lasso Cortés, Hernán Estrada Hernández y José Regulo Álvarez Robles.
En fin, fuimos 113 jóvenes –en Diciembre de 1974- que salimos de la Escuela Militar de Cadetes como oficiales del Ejército, inicialmente como líderes comandantes de pelotón, profesionales en ciencias militares y otras disciplinas, con sólidas competencias fundamentales en principios y valores institucionales, en función del desarrollo y la seguridad nacional, que hoy, 35 años después, hemos culminado una etapa institucional porque seguramente nuestros dos únicos compañeros uniformados, también pasarán a vestir el traje de civil con la frente en alto y orgullosos del inmenso servicio prestado a la Patria.
En coincidencia con estos acontecimientos de la política nacional, la semana pasada se me ocurrió viajar a la Capital de la República para re-encontrarme con algunos de mis apreciados amigos. Fue muy impactante para mi espíritu la alegría que me causó estrechar con un efusivo abrazo al Coronel Dagoberto Barrios Vásquez, al Capitán y Piloto Manuel Alberto Velásquez Gómez, a los Coroneles Hernán Estrada Hernández y Camilo Fino Rodríguez, y claro, al Teniente Coronel Miguel Arcángel Rico Zapata.
También saludé de manera personal al Mayor Luis Fabio Navarro Medina y visité al Teniente Coronel Camilo Pulecio Tovar en la Escuela de Ingenieros. He mantenido contactos con los Coroneles César Augusto Zapata Vinazco y José Emiro Palencia Álvarez, con los Mayores Jorge Alcides Saavedra Ospina y Orlando Navarro Medina y con el Capitán Jorge Eliécer Rodríguez Forero, entre otros, quienes tras varios años de retiro lucen en su actitud cotidiana además de los valores institucionales, los que ennoblecen al ser humano, como la tolerancia, solidaridad, responsabilidad, justicia, amistad, fortaleza, generosidad, perseverancia, humildad y prudencia, que la sociedad y la familia les reconocen a cada uno de ellos.
Parece, pues, que la promoción de oficiales “José Hilario López” ha cumplido un ciclo institucional pero continúa desde las posiciones individuales que cada uno ocupa en la sociedad, manteniendo el respeto para con la Constitución y la ley, la ética en todas las actuaciones, el respeto por cada uno de nuestros conciudadanos, el compromiso con la Nación y la competencia profesional que a cada uno ha distinguido.

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