Mujeres del norte del Cauca, en su mayoría de Suárez, marchan hacia Bogotá para defender minería artesanal y las tradiciones ancestrales.
Cansadas del abandono del Estado, más de 30 mujeres decidieron marchar hasta Bogotá para protestar, otra vez, de una manera diferente, contra las 122 retroexcavadoras que ocupan el norte y sur del Cauca y que continúan destruyendo el medio ambiente y desplazando a los mineros artesanales y pequeños agricultores.
Principalmente, las mujeres protestan porque las autoridades aún no hacen nada al respecto, por lo cual muchas familias de la zona se han tenido que desplazar hacia otros municipios.
En el norte del Cauca, la actividad minera puede sustraer cerca de 30 kilos de oro al mes, lo que se calcula en cerca de 2.000 millones de pesos, que según el Ejército, están destinados a financiar actividades terroristas en contra de la población civil y la fuerza pública.
Las mineras artesanales afirman que sus arengas son un grito desesperado por la indignación ante la presencia de la minería a gran escala que con retroexcavadoras están acabando con sus tierras.
Este grupo de mujeres avanza por los municipios de Cali, Palmira, Tuluá, Buga y Calarcá y esperan llegar el 27 de noviembre a Bogotá con el anhelo de escuchar una respuesta por parte del Gobierno nacional.