HACER HIDROELÉCTRICAS DONDE NO HABRÁ RÍOS


HACER HIDROELÉCTRICAS DONDE NO HABRÁ RÍOS

Se convirtió en chiste la frase que ridiculizaba y hacía patente el despilfarro y la ambición del tesoro público cuando se decía que los corruptos se inventaban puentes donde no había ríos. Ahora el caso se ha trasladado a una mayor escala: Se están evidenciando construcciones de Hidroeléctricas donde no hay ríos ni represas que las alimenten. Y se están construyendo por pedido de gobiernos o naciones extranjeras.
El titular de El Tiempo de hoy, 01-02-18, «Las 142 represas que ponen en riesgo la cuenca amazónica», es un destape del problema. No solo es el agua el elemento natural que va a estar en máximo peligro de extinción. Es todo el ecosistema que alimenta al agua y el ambiente sano. Desaparecen del entorno en donde se atenta con la construcción de una represa: su flora, fauna, paisaje, clima, vegetación y el agua.
Sí, en Colombia hay ríos. Empezando por el de la Magdalena, o el Orinoco, el Vaupés, Amazonas, el Putumayo, el Atrato, el Sinú, el Baudó, el Humadea, el Meta, el Saldaña, el Suárez, el Gualí, el Negro, el Fonce, el Chicamocha, el Cauca, el Naya, el Frayle, La Vieja. Sí, señores, habrá más de mil ríos, pero escandaliza el número de represas que menciona el periódico más influyente del país. No hay tantos ríos como para tantas represas. O es que tener tantos ríos es una tragedia nacional y hay que venderlos a gobiernos extranjeros como un bien mostrenco? Casi hay un río grande en cada uno de los departamentos y Comisarías. Tenemos un tesoro, afortunadamente.
¿Acaso, están estorbando? ¿En pro de la solidaridad humana con otros países o con este pretexto, tendremos que deshacernos de nuestras fuentes hídricas y cederlas para beneficio de grandes constructoras y Concesiones extranjeras, vender el patrimonio natural más preciado que nos dio la Naturaleza?
¿Qué dirá el sabio Mutis que hizo el censo de ellos? ¿se maravillará, desde su tumba? ¿No nos basta la devastación de tanta selva amazónica para bien de las papeleras extranjeras y para construir barracas para los nuevos colonizadores que venden el patrimonio patrio? No basta ver la desolación de gran parte de la zona junto a los Santanderes y Sucre que se convirtió en desierto?
Una poeta y ambientalista palmirana, Teresa Consuelo Cardona, se quejaba de la inminente defunción de los ríos Bolo y Frayle por este problema tan endémico hoy. Afortunadamente hay gente altruista que se preocupa más que las autoridades – que parece están en otros menesteres más lucrativos para ellos y sus amigotes -.
Siempre los poetas amamos la Naturaleza, los ríos, los lagos, el agua, y lo inmaterial, las nubes que desaparecen con su lumbre, los resplandores fugaces del arco iris y los arreboles. Y, por supuesto, la magia de la selva como lo hacemos desde que José Eustasio Rivera nos la mostró en La Vorágine. Ya desde ese entonces los caucheros y otros faunos atentaban contra la riqueza patria.
01-02-18 11:35 a.m.



