GALA DE LIBROS EN TIENDA WIPALA DE POPAYÁN
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
El próximo viernes 17 en Popayán, la Tienda Wipala, sede cultural, el soñador y gerente de Cuatrotablas, Amadeo González Triviño hará el lanzamiento de dos poemarios. “Canta la noche” de la primera poetisa viva colombiana, Gloria Cepeda Vargas y “Las calles están vacías” de su autoría. El acto público y literario será a las 6:30 p.m.
Jafeth Gómez y sus amigos artistas alojarán en su Tienda de “vientos del sur” a uno de los pocos mecenas del arte que premian a quien cultiva la escritura. A Amadeo, natural de Garzón, Huila, abogado de la Universidad del Cauca, en ejercicio, le no le falta tiempo para servir de escudero a quienes, como el ilustre Señor de la Mancha, salen a ofrecer a los díscolos lectores su manada de insanias y delirios.
Director y fundador en 1975 de la Revista Cultural Cuatrotablas que ya cumplió 35 años de vida y letras con la edición de su número 11, González Triviño también ha editado sendas colecciones de “cuadernos” y poemarios. No ha mucho sacó a la luz una serie de poemas que desvelan a Gloria Cepeda sobre la Dama que se viste de negro cuando fenece el día. Y él se ha premiado a si mismo sacando de su mente la soledad que acompaña a quienes añoran sus seres ya idos.
Gloria Cepeda, “Almadre”, madre del alma y maestra de poetas, ha quedado con la herencia que dejaron Mariela del Nilo, Matilde Espinosa y Meira Delmar al dejar la estancia del Encuentro de mujeres poetas colombianas en Roldanillo en el Museo Rayo. Es una especialista en cantarle a la noche. Camina sus senderos, conoce sus secretos y conversa con ella en confidencia. Los poemas de sangre y fuego de “En Colombia y ahora”, los sonetos clásicos en “De la Vida y el Sueño” que fabla de los huesos del Quijote, quedan como muestra de su alto numen.
La noche, mujer insomne y de cara cambiante y zarcillos rojos es en este poemario motivo para contar sus íntimos coloquios con el revés del día. Lo confiesa en el Canto V del cuaderno No. 3 que publica Cuatrotablas:
“Me llamas desde allá donde reinas y cantas
con tu violín al hombro
¿vas a tocar? te digo ¿debo darte la hora
última de mis sueños muertos cuando eran niños?”
“Las calles están vacías” sigue la misma línea que Amadeo empezara a trazar en sus tres libros “¿Y sabes qué es el silencio?, “Soledad infinita” y “De los adioses de siempre”. Sus poemas expresan fatiga de atardeceres, amenaza de fuga de ensoñaciones, de agonía de amores y llamados con pañuelo. Es la misma música de una sinfonía que vaga en su carne viva.
“Y juego con el tiempo
como juego con mi vida
buscándote en los recovecos
de la razón,
y te pierdes
en el paso silencioso de las noches…”
Quienes asistiremos a celebrar la velada de palabras en vuelo, – unas de preguntas y confidencias y otras de melancolías y fantasmas que merodean por esquinas y recodos, gozaremos de dos rostros y dos voces diferentes de la Dama Poesía.
15-02-12 – 11:03 p.m.
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