Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026

FRANCOTIRADORES

FRANCOTIRADORES

“En los centros alimentaremos la más cínica prostitución. Masacraremos a los rebeldes lógicos” A. Rimbaud.

FRANCOTIRADORES
Imagen de fondo: https://www.uexternado.edu.co/bienestar-universitario/conoce-tu-universidad/

(Por Jaime Cárdenas) Martín Heidegger adhirió en 1.933 al partido nacionalsocialista fundado por Hitler. Lo hizo cuando era ya uno de los filósofos alemanes más notables, teniendo en su haber intelectual entre otros trabajos su obra cumbre Ser y el Tiempo que atraviesa el siglo XX y que pervivirá en los siglos que vendrán.

Habiendo sido nombrado rector de la prestigiosa universidad de Friburgo pronuncia en 1.933 su discurso: La autoafirmación de la Universidad Alemana, de difícil lectura, pero de gran hondura en sus conceptos. En él hace referencia al papel de la ciencia y lo relaciona con Alemania, resalta los conceptos de sangre y de tierra, unidos a su patria, una concesión a la ideología nazi indiscutible.

Heidegger se defendió con valentía caído el tercer Reich. Recordó que se negó a colgar en la universidad el cartel antisemita, a purgar al personal docente acreditando sólo a los ligados al partido, a aprobar la quema de libros; recordó su renuncia cuando se le exigió lo que consideró insostenible. Sin embargo, permaneció en el partido nazi hasta el fin de la guerra.

Aun hoy la polémica no ha cesado sobre este particular. Es que más allá de lo acontecido con el pensador alemán el asunto convoca a una discusión siempre agitada sobre los límites del intelectual cuando se trata de sus nexos con el poder.

Y precisamente esta cuestión viene a nuestra mente cuando sabemos de la disposición del departamento de derecho penal de la Universidad Externado de Colombia con su director Yesid Reyes, dirigiendo diversos ensayos jurídicos en contra de la sentencia de la juez 44 que condenó a Álvaro Uribe.

Lo grave del caso es que de acuerdo al periodista Daniel Coronell tres días antes de que saliera el compendio de escritos, que de paso y habilidosamente atacan a la juez que profiere la sentencia, Yesid Reyes, había sido conectado por un personaje que se negó a decir de quien se trata para que se entrevistara con Uribe, a lo cual no accedió. Pero, coincide que tres días después de esta invitación viene la defensa de la inocencia de Uribe, atacándose desde el plano del derecho penal la sólida sentencia de la juez Sandra Heredia.

Se pueden escribir manuales, ríos de tinta pueden correr para engalanar un discurso jurídico contrario a lo que es evidente.

Y es aquí donde la polémica aludida a partir de la conducta de Heidegger tiene vigencia. Como bien lo sustentó el autor del Ser y el Tiempo, sus escritos no llegaron a la apología del nazismo, su adhesión al partido, un error indiscutible, no implicó justificar por ello sus crímenes, el fascismo, el racismo, el holocausto.

Pero Reyes y el Externado saben que defienden deliberadamente a un personaje que se condena por los crímenes que en sentido estricto más deben doler a una facultad de derecho que se precia de inculcar ética a sus estudiantes: sobornar a testigos para que mientan ante la justicia y buscar engañarla, cometer fraude procesal. Es como si se escupiera a la justicia y en respuesta se aplaudiera.

Y, sin embargo, sin el menor prurito Reyes y su departamento dan un paso al frente, con el lenguaje purificado por la falacia de la imparcialidad de la ciencia del derecho penal entran a convertirse en una ficha más del entramado minuciosamente construido para que se acepte que la juez 44 se equivocó en su fallo de mil páginas, que se ambiente el criterio de que la juez desconoce el derecho penal. Contribuyendo así, al mejor estilo de Tartufo, a que la juez Heredia sea estigmatizada, perseguida, a que sea enfocada por los nazis criollos como un peligro que debe ser conjurado con una lección contundente.

El papá de Yesid Reyes, Alfonso Reyes se hizo con gran dificultad, ascendió como la juez 44 por méritos, sus tres tomos de derecho penal junto con los cinco de Luis Carlos Pérez son lo mejor que se ha escrito en esta rama del derecho. Fue un demócrata, pensó que un socialismo democrático podía ser la opción para Colombia, no dudó en condenar múltiples crímenes contra los derechos humanos por parte de agentes del Estado, sus últimas palabras dan fe de su carácter cuando pidió el cese al fuego en la retoma del palacio de Justicia.

Su hijo ofende su memoria con la defensa de lo que sabe que es indefendible desde la objetividad del derecho probatorio y la dogmática penal. Yesid Reyes ha sido pusilánime frente al poder, se le ha plegado, y claro, el poder lo ha complacido como complace a todo aquel que se ofrece y que claudica.

Nada ha dicho al respecto la decana de la facultad de derecho de Universidad Externado, ni lo dirá. Se trata de la viuda de Cancino, el abogado que defendió a Samper frente a un hecho que fue también inobjetable: su presidencia a partir del dinero que le diera el cartel de Cali. Es la mamá del defensor del señor Cadena, el autodenominado aboganster.

El Externado tiene una nómina de profesores de derecho penal selecta, celebres por defender asuntos de hondo calado como Reficar, un monumental robo de billones al patrimonio de los colombianos. Hábiles penalistas que consiguen que finalmente este tipo de asuntos queden en nada sin que afloren las aguas podridas de la gestión que corre por cauces bien profundos. Ese es su compromiso. Los derechos humanos, los crímenes de lesa humanidad, las masacres, las desapariciones, las ejecuciones extrajudiciales no entran en su agenda de defensores, son material para sus exámenes en los cuales brillan por su método escuelero, memorístico, en un contexto de lucro que permite que cientos de estudiantes principalmente de provincia ingresen al primer semestre de  la facultad de derecho  pagando altísimas sumas de dinero  para descabezarlos en las primeras de cambio con exámenes que aprueba quien tiene memoria o afinidad con el rebaño.

Faltaba en su hoja de vida la revista dedicada a la inocencia de Uribe.  No sería extraño un número especial de la revista de derecho Penal y Criminología de la Universidad Externado de Colombia, con nómina de élite, que justifique el derecho de Netanyahu a defenderse de los futuros terroristas, es decir de los niños y niñas palestinos.


Todos los artículos de Jaime Cárdenas en Proclama del Pacífico:

Jaime Cárdenas