FARÁNDULA NO ES SINÓNIMO DE ARTE



En el final de los noticieros de TV suele haber un espacio corto destinado para hablar de cultura. Generalmente se disfraza para dar notículas sobre la vida y andanzas de divas y artistas que trabajan en cine o TV. Cosa muy distinta de lo que se imagina el público que espera información sobre cine, teatro, poesía, publicaciones de libros y revistas de ciencia, tecnología o arte.
La palabra farándula significa exactamente palabrería barata para distraer, discurso enrevesado para hacer reír o burlarse, como los que hacían Cantinflas y sus contemporáneos, Tin Tán y en Colombia, Montecristo, para hacer pasar un rato con sus personajes. También se emplea esa palabra para describir la actividad fuera de cámaras y chismes de actrices, actores de películas y de radio y televisión.
Se ha extendido el significado para sacar en público las zafadas, metidas de pata y actividades sociales de los políticos y otros personajes del gobierno que se hacen famosos por sus extravagancias y salidas de tono en sus actos públicos y privados. Se llama también ese espacio de entretenimiento fatuo. No enriquece nuestro panorama cultural, ni mucho menos, sino que lo banaliza y desnaturaliza y llena de hojarasca el tiempo de los usuarios.
Ese espacio de los noticieros debiera cambiar de nombre para no dar lugar a confusión a interesados que van pasando páginas de revistas o noticieros en busca de algún programa diario o semanal de cultura o arte que llene sus expectativas.
Nuestro periodismo podría prestar un gran servicio a la Cultura con mayúscula. Dedicar estos espacios a la difusión de la actividad artística y presentación de personajes y obras que tienen valor internacional, nacional o local. Hay pintores de talla internacional con sus talleres y obras, como los huilenses Filomeno Hernández*, de Suaza y Emiro Garzón Correa, nacido en Belén de los Andaquíes, Caquetá, radicado en el caserío de La Jagua, Municipio de Garzón* y muchos otros. Hay jóvenes y artistas consagrados, músicos, poetas, novelistas, que han traspasado las fronteras del continente y su vida en la propia patria es casi desconocida.
Esta es la información de cultura que debiera nutrir nuestros atorrantes programas de farándula y entretenimiento en radio, TV y pantallas de cinemas. En las Facultades de periodismo se está perdiendo la oportunidad de formar e incentivar profesionales que salgan a los escenarios de ciudades y pueblos a recopilar el enorme caudal de insumos culturales.
En todos estos lugares encontrarán festivales, fiestas patronales, artistas anónimos que trabajan la tagua, la madera, los tejidos o la culinaria vernácula, esculpen, pintan, restauran o diseñan monumentos como el maestro Emiro en La Jagua, pueblo de brujas del Huila, coronado por las aguas del Río Suaza.
* http://www.museoarteeroticoamericano.org/hernandezfilomeno.html
* http://www.artelista.com/autor/5160090768382473-escultorcolombiano.html



