martes 6 mayo, 2014 a las 1:56 pm
Volverse viejo no duele. Como no duele nacer, y sin duda morir. El tiempo pasa raudo, aquellos años que aparecen como un sueño lejano de cuando caminábamos con paso inseguro, se va enterrando en la piedra dura del recuerdo para parecernos extraños, para marcar el lindero de una época inexorable que nunca volverá. Y desde […]
