jueves 14 enero, 2016 a las 11:33 am
Venkataraman, tal era su verdadero nombre. Desde muy joven abandonó su casa, dejó todas sus pertenencias y se fue a meditar a la orilla de una montaña, Arunachala, en donde se dice que alcanzó la «iluminación», sin ningún tipo de guía; solo, auténticamente solo, sin instrucción. Pero después comenzaron a llegarle «devotos» que, admirando su […]
