viernes 21 julio, 2017 a las 3:51 pm
Por fin encontré la risa de los niños, la paciencia del abuelo, el rocío atado al débil capullo, la oscuridad devorada por el alba, era la paz luminosa como los mismos Andes. Rubín Morro, en El Espectador Sorprende que el colombiano sea como un camaleón. Vive en la ciudad rodeada de guerra, humean las […]
