Este sábado, 6 de junio, se cumplen 15 años de Avalancha del río Paez
La avalancha finalmente se detuvo en la represa de Betania en el Huila donde destruyó su hábitat natural llenándola de sedimentos y quitándole 50 años de vida.
En estas circunstancias, la necesidad inmediata de acciones que fomentaran la recuperación de la zona y la inversión en la región fue determinante. El Gobierno Nacional decretó la emergencia económica (Decreto 1178 del 9 de junio de 1994) y estableció un régimen de excepción para ayudar a los municipios afectados (Decreto 1264 del 21 de junio de 1994).
La Ley Páez (Ley 218 de 1995) surge como respuesta, propiciando los incentivos iniciales necesarios para que grandes y medianos empresarios llegaran al área con el fin de crear nuevas condiciones de vida y reconstruir el desarrollo económico y social, mediante la generación de empleos y un nuevo sistema económico regional.
Quedaron incluidos como beneficiarios de la Ley Paez los siguientes municipios en el Cauca: Caldono, Inzá, Jambaló, Toribio, Caloto, Totoró, Silvia, Páez, Santander de Quilichao, Popayán, Miranda, Morales, Padilla, Puracé, El Tambo, Timbío, Suárez, Cajibio, Piendamó, Sotará, Buenos Aires, La Sierra, Puerto Tejada, Corinto y Patía. En el Huila: La Plata, Paicol,Yaguará, Nátaga, Iquira, Tesalia, Neiva, Aipe, Campoalegre, Gigante, Hobo, Rivera, Villavieja, Acevedo, La Argentina, Palermo, Pitalito, Tello, Teruel, San Agustín, Algeciras y Garzón.
Posteriormente, cuando los beneficios de la Ley Páez, por los cuales se instalaron los empresarios en los parques industriales del norte del Cauca, llegaron a su fin, un nuevo régimen especial y transitorio volvieron a solicitar al Gobierno Nacional, argumentando que aunque el norte del Cauca logró grandes avances, se requiere de mayor tiempo para que esa inversión se refleje en el bienestar económico y social de las comunidades.
Entonces, el 13 de marzo de 2008 el Gobierno Nacional expide el decreto 780, que incluye una serie de cambios al régimen de las zonas francas en Colombia; en especial estableciendo la posibilidad que empresas de la denominada Ley Páez accedan a los beneficios tributarios, aduaneros y de comercio exterior del régimen franco, otorgando la posibilidad de que en los municipios que conforman el régimen especial de la Ley Páez sean declaradas áreas como zonas francas permanentes.
Los empresarios de la región habían manifestado que los costos de operación sin los beneficios tributarios de la Ley eran muy elevados y que tenían serias dificultades en el suministro de energía, el costo del transporte y la prestación del servicios en la zona.
El Gobierno Nacional aceptó el clamor otorgando el régimen de zona franca ligado a los compromisos de generación de nuevas inversiones y nuevo empleo, que es finalmente el objetivo de la Ley de Zonas Francas.
Luego de 15 años, a pesar de todos los privilegios otorgados a los empresarios, las comunidades realmente afectadas con la tragedia del 6 de junio, sumidas en la miseria y el dolor, continúan expectantes debatiéndose en la búsqueda de una supervivencia digna porque la respuesta y los beneficios generados nunca les llegó directamente, ni fueron los esperados como respuesta urgente a la emergencia del 6 de junio de 1994.




