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Lunes, 5 de octubre de 2026
viernes 13 marzo, 2015 a las 9:22 am

«ESTA GRABACIÓN SE AUTODESTRUIRA…”

Caos -venezuela
José López Hurtado
José López Hurtado – Analista Internacional.

// Venezuela sólo se interesó a lo largo de su tormentosa vida como
Estado en engrasar la caja de caudales, provenientes de los
ingresos por venta del petróleo//.

Golpe de Estado continuado (!!)… conspiración internacional (!!), y otras tantas expresiones rimbombantes y estrafalarias, enriquecen el léxico de lo que parece ser una película política de ciencia-ficción, claro está, con los peores actores protagonistas de reparto. Obedecen, por supuesto, al ánimo de ocultar una realidad aplastante, que no puede ser más dramática en la violación a los derechos humanos, de los derechos políticos y de la propia subsistencia diaria de las personas.

Venezuela sólo se interesó a lo largo de su tormentosa vida como Estado, en engrasar la caja de caudales provenientes de los ingresos por venta del petróleo. No hubo por parte de los gobiernos, ni los de antes, ni muchos menos por parte de los de ahora, interés alguno en explorar otros sectores de la economía, que volviera al país menos mono-dependiente de la explotación del hidrocarburo.

Y en un falta de precaución que nunca existió, o que pudo existir, pero que nunca fue atendida por los expertos oficiales, no hubo un plan B que amortiguara los letales efectos de la caída de los precios internacionales del crudo, utilizados por la Revolución bolivariana en exportar sus ideales a otras naciones del Hemisferio, como Cuba, Bolivia etc.

Y como era de esperarse, sobrevino la debacle. Entonces, como mecanismo de defensa del sistema ante la negativa de reconocer el problema dentro de sus fronteras por una inexistente planificación y desgobierno, se transitó hacia el discurso descalificador y ofensivo que se traduce en toda clase de improperios contra imaginarios enemigos, fuera de sus fronteras. La última víctima, Uruguay, uno de sus socios más allegados en Unasur, por lo menos durante los últimos cinco años del gobierno de Mujica.

Política internacional a tientas y a bandazos, que no anticipa consecuencias, como respuesta desesperada al callejón sin-salida en el que el mismo régimen se metió.

Por supuesto, que en la otra orilla, sostener desde el Departamento de Estado de E.U., que Venezuela constituye una grave amenaza continental, no deja de ser también un exabrupto, sin ningún soporte.