El presidente Gustavo Petro respaldó este martes la reducción de los salarios de los congresistas al calificarlo como una medida justa, en un contexto de desigualdad económica. La afirmación surge luego de la reciente expedición del Decreto 0030 de 2026 por parte del Departamento Administrativo de la Función Pública, que derogó la prima de $16 millones que recibían los congresistas, una remuneración adicional establecida en 2013, durante el gobierno de Juan Manuel Santos.
A través de su cuenta en X (Twitter), Petro expresó su descontento con el sistema tributario del país, manifestando que “se la pasan aprobando reformas tributarias contra los pobres y hunden las que le ponen impuestos a los ricos”. En su mensaje, el presidente hizo un llamado a la equidad en los pagos de los altos funcionarios públicos, especialmente en el Congreso, al afirmar que “es muy justo reducir el salario a los congresistas”.

El Decreto 0030 de 2026 establece que la prima de servicios mensual que anteriormente se sumaba al salario de los senadores y representantes ya no será vigente. Esta decisión, que responde a las críticas sobre los altos ingresos de los congresistas, busca alinearse con las condiciones económicas del país, caracterizadas por la creciente disparidad en los ingresos de la población.
La derogación de esta prima ha sido una de las medidas más polémicas y discutidas, ya que el monto de esta prestación adicional representaba una cantidad considerable dentro de la remuneración total de los congresistas, quienes recibían un salario mensual que supera los $50 millones.

El presidente Petro ha aprovechado esta acción para destacar la necesidad de hacer ajustes en los salarios de los altos funcionarios del Estado, especialmente en un país donde los sectores más vulnerables enfrentan severas dificultades económicas. Sin embargo, la medida ha sido recibida con reacciones encontradas tanto en el ámbito político como en la sociedad en general.
Aún no ha habido una respuesta formal por parte de las bancadas parlamentarias sobre la eliminación de la prima, pero el tema promete ser un punto central en las discusiones políticas y legislativas en el periodo electoral que se avecina.
Con esta medida, el gobierno reafirma su compromiso con las reformas sociales y fiscales, buscando una redistribución más justa de los recursos del país, mientras enfrenta críticas sobre el ajuste en los salarios de sus representantes en el Congreso.