Entre el terror criminal y el apagón de la CEO

Entre el terror criminal y el apagón de la CEO.
- Mientras la criminalidad descontrolada asola el territorio con narcotráfico, reclutamiento forzado, secuestros y minería ilegal, la Compañía Energética de Occidente (CEO) somete a 38 municipios a un régimen de incompetencia operativa.
- La ESE Norte 1, por ejemplo, alerta sobre el colapso hospitalario y la ciudadanía, huérfana de Estado, clama por abogados que lideren una acción popular y gran demanda colectiva.
Al drama cotidiano que vive el Cauca por la violencia armada, el narcotráfico, la minería ilegal, el reclutamiento forzado y el control territorial de economías criminales, se suma una forma menos visible pero igual de destructiva de violencia institucional: la prestación deficiente y reiteradamente incumplida del servicio de energía eléctrica por parte de la Compañía Energética de Occidente (CEO).
En 38 municipios del departamento, comunidades enteras padecen cortes constantes, variaciones de voltaje y ausencia de respuestas técnicas, sin que los organismos de control ni las autoridades administrativas ejerzan una defensa efectiva de los derechos de los usuarios.
Esta combinación de criminalidad desbordada e incompetencia empresarial, tolerada por el Estado, profundiza la postración histórica del Cauca y normaliza el deterioro de condiciones básicas para la vida, la salud y la dignidad humana.
Es así como la crisis por la inestabilidad del servicio de energía eléctrica en el Cauca vuelve a poner en jaque a las comunidades de Buenos Aires, Suárez y los corregimientos de Timba y La Balsa.
La Empresa Social del Estado (ESE) Norte 1, que presta servicios de salud en Buenos Aires y Suárez, denunció formalmente que la falta de energía está afectando la prestación médica y poniendo en riesgo equipos esenciales para atender a la población.
“Nos afecta la prestación de servicios de salud”
En comunicación dirigida a la Compañía Energética de Occidente (CEO), la ESE Norte 1 expresó su preocupación por la ausencia constante de energía y por las variaciones de voltaje que, según el documento, han generado daños y fallas en equipos indispensables. Entre los elementos afectados, la entidad reporta:
- Transferencias de plantas eléctricas (sistemas de conmutación)
- Equipos de cómputo y luminarias
- Equipos biomédicos
- Equipos para toma de radiografías
- UPS (sistemas de respaldo)
- Equipos de refrigeración (clave para medicamentos e insumos)
La alerta es grave: sin energía estable, la atención médica se vuelve más lenta, más costosa y, en casos críticos, puede volverse insegura para pacientes y personal sanitario.
Sobrecostos por combustible y riesgo de daños irreparables
Ante los cortes del suministro, la ESE Norte 1 ha tenido que operar con planta eléctrica, lo que implica sobrecostos en gasolina para mantener servicios mínimos. Pero el problema no termina ahí: el uso continuo de plantas de emergencia y las fluctuaciones del voltaje, además de incrementar el gasto, aceleran el deterioro de equipos electromédicos y sistemas eléctricos internos, afectando la capacidad real de respuesta del hospital y centros de salud.
En términos simples: cuando se va la luz, sube el gasto y se reduce la capacidad de atender.
Llamado urgente: servicio estable, plan de contingencia y respuesta pública
La ciudadanía y el personal de salud piden acciones inmediatas. La solicitud central es clara: garantizar fluido eléctrico permanente, con medidas técnicas verificables y un plan de contingencia mientras se resuelve la falla estructural, que al parecer, es permanente.
Se solicita a la CEO:
- Restablecimiento y estabilidad del servicio (no solo reconexiones intermitentes).
- Diagnóstico técnico público sobre las causas de los cortes y caídas de tensión.
- Cronograma de intervención (mantenimiento, reposición de redes, transformadores, cuadrillas).
- Medidas de mitigación para instituciones críticas (salud, educación, acueductos).
- Revisión de afectaciones y costos derivados de la contingencia (incluyendo daños en equipos y gastos por combustible).
¿Quién responde si se daña un equipo vital o se interrumpe una urgencia?
Ante la reiteración de daños materiales, sobrecostos, afectaciones a la salud pública y vulneración de derechos fundamentales, las comunidades solicitan el acompañamiento de abogados, consultorios jurídicos universitarios, organizaciones de defensa de derechos colectivos y veedurías ciudadanas para impulsar acciones populares y demandas colectivas contra la Compañía Energética de Occidente – CEO – y contra las entidades responsables de la vigilancia y control. El deterioro del servicio eléctrico ya no puede tratarse como una falla técnica aislada, sino como un problema estructural que genera daños verificables y responsabilidades jurídicas.



