EN EL CORAZÓN DEL MUNDO

EN EL CORAZÓN DEL MUNDO
Por Jaime Cárdenas / El Ecuador como Colombia tiene Amazonia, Andes, mar Pacífico, sin embargo, ha sido un país de pobres, como Colombia. Hace algunos años, Arito, un viajero brasileño anotaba con asombro sobre la evidente desnutrición de la población que circulaba en sus ciudades.
El racismo ha sido más fuerte allá que acá. Derrotados los descendientes de los incas, alinderados en la resignación por la iglesia, eran despreciados por una ínfima minoría que los seguía utilizando como mano de obra, tal parecía que no se había salido de la Colonia. Igual sucedía con los afros, mucho menos numerosos pero tal vez más libres.
En otro tiempo íbamos al Ecuador a comprar chocolates, manichos se llamaban, a comprar cobijas, gruesas y de calidad, cuatro tigres les decían, y de paso a ver unos vistosos automóviles que en nuestra ciudad no se veían. La única recomendación era no parquear mal porque los chapas, así se había bautizado a los policías ecuatorianos, no perdonaban colombiano. Desde allá nos había llegado música que partía el corazón por tanto desamor, como la Lamparilla, y también las bellas y nostálgicas canciones de Julio Jaramillo que consiguió milagros como el que nos gustara este ruego masoquista: “ódiame por piedad yo te lo pido, ódiame sin medida ni clemencia”.
Pasó el tiempo y con Correa el Ecuador salió de su marasmo. Su movimiento de la revolución ciudadana, que en si no planteaba ninguna revolución sino interesantes transformaciones sociales, pudo conquistar hechos significativos para la vida del país. Llegaron grandes y buenas carreteras, muy buenas universidades públicas, hospitales, se incrementó el trabajo, se comió mejor como quiera que la comida era de muy mala calidad, en fin, en lo que se ha llamado la primera oleada del progresismo Ecuador bien pudo estar a la vanguardia.
Correa, economista, humanista, lastimosamente entró en agrias disputas por su visión de la minería, del desarrollo, con la que han construido los pueblos indígenas, fuertes y numerosos, un asunto que se debe analizar con detenimiento como quiera que de su estudio se pueden obtener conclusiones para Latinoamérica.
Lo cierto es que hoy en las elecciones presidenciales de este domingo la Conaie, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador a través de su expresión política Pachakutik apoya -sin que su apoyo sea incondicional han dicho-, a Luisa González, la candidata de la línea política de Correa, apoyo que seguramente será decisivo para su triunfo en las urnas.
En medio de la violencia derivada de la actividad de la mafia del narcotráfico, muy cerca de los intereses de Daniel Novoa, el presidente actual y candidato de las viejas y nuevas élites, un devoto de Trump, quien lo invitó a su posesión, presidente-candidato que pretende modificar el artículo 5º. de la Constitución que impide la presencia de bases extrajeras en territorio ecuatoriano, en medio de una crisis gravísima del sistema eléctrico, – de los apagones solo se habla cuando suceden en Cuba-, de inundaciones, del desempleo, de un insólito decreto de excepción que suspende derechos y garantías fundamentales, de un país en una grave crisis, se decide de acuerdo a la democracia representativa quien orientará el gobierno del pueblo hermano.
Esperemos el triunfo de Luisa González, un aliciente para este sufrido continente.
Imagen destacada de: https://insightcrime.org/es/noticias/como-crimen-organizado-moldeo-agenda-elecciones-presidenciales-ecuador/
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