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Miércoles, 7 de octubre de 2026
miércoles 14 junio, 2017 a las 5:52 pm

EL VIAJE

el viaje
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy / Loco-mbiano
http://www.eleconomista.es/turismo-viajes/noticias/6340704/12/14/10-tendencias-que-marcaran-los-viajes-de-2015.html

Viajar es un deseo innato del ser humano. Innato, que nació en el vientre materno. Porque allí viajó durante nueve meses. Fue arrullado, se sintió calientico, cómodo, bien atendido por la linda moza de su Madre. Era un aerovuelo largo en el que solo había un puesto. No había distracciones, ni baches, ni tormentas. Todo era plácido. La comida a toda hora, servida al clima ambiente y sin condimentos fuertes. No es como viajar de Cali a Madrid en un vuelo de 10 horas sin escalas y, allá abajo, Las Azores y el famoso triángulo. En el vuelo materno reina la bonandanza.

Sí, Viajar es, de todas maneras, un rico placer. Ahora mismo está suspendido hasta nueva orden cualquier viaje largo. Pero viajar es un premio que hay buscarlo para pagar las faenas de esta vida llena de penas.

¿Qué a dónde viajar y en qué viajar? Cuando se piensa en la agenda habrá que mirar, incluso con mapa y una buena agencia, a dónde no se ha ido. Porque hasta podría ser buena idea, volver a una ciudad y a sus alrededores. ¿Será Suramérica o será Europa o Asia o, tal vez el África? Muchas veces tiene alguien qué pensar en cómo está el bolsillo. En casi todos los casos habrá que hablar con él. Todo depende de los ahorros, la disciplina y… las ganas de volver a viajar.

Quien ya ha aprendido a volar, ya tiene las alas y no es sino abrir los brazos y tomar la decisión. Consultar y evaluar y encontrar los contras y pros. Mirarse a los ojos y echarse la ilusión encima. Habrá que ir al ordenador, desenterrar la tarjeta y buscar las compañías que saben de rutas y hoteles. Y volver a revisar en el mapa. 

Viajar, como toda costumbre, no es asunto muy difícil. Como una nueva fruta o un nuevo vestido, habrá que probarlo y que enfundarse en él. Todo se sabrá una vez que se esté allá donde se eligió. Habrá sabores que nunca se pensaron, habrá ciudades que tienen extraño diseño e idioma. Como algunos alimentos que nunca los habíamos imaginado. Como cuando uno va a países de América o de Europa. Unas golosinas o frutas o platos de comida o llegada al destino final uno nunca las esperaba como cuando viaja en el propio país.

Afortunadamente el ser humano es recursivo y se adapta de inmediato. Se tiene que pensar que eso es saber viajar. Encontrar cosas nuevas, nuevos lenguajes, costumbres diferentes, culturas con miradas frías o mutismo general.

¿Qué hay que hacer? Reposar un momento, respirar hondo y avanzar hasta encontrar un puesto turístico donde se hable un poco de inglés. Ah, eso sí. Habrá que echar un poco de inglés en las valijas… Esa será la salvación en todos los casos. O esperar que aparezca en el horizonte cercano un latino que en toda parte y ciudad es un ángel que acaba con la confusión.

14-06-17                                         9:37 a.m.