
El latir de la Justicia Especial Indígena en el Pueblo Nasa
En los resguardos y cabildos del norte del Cauca y del sur del Valle la justicia se vive y se practica desde tiempos inmemoriales. El pueblo Nasa, asentado en esta región, ha fortalecido y preservado sus prácticas y saberes ancestrales heredados de sus antepasados como pilares fundamentales de su sistema de justicia propio. Las comunidades se reúnen en asambleas, resuelven conflictos mediante el diálogo y la mediación, y buscan sanar las relaciones comunitarias. Aunque enfrentan obstáculos en su camino, estas comunidades son un ejemplo de resiliencia y perseverancia, transmitiendo su sabiduría a las nuevas generaciones y caminando hacia un futuro en el que sus tradiciones sean valoradas y respetadas.
Por: Juan Carlos Ramos / Comunicaciones Fundación Tengo Ganas / www.tengoganas.org
El poder de la Justicia Indígena Nasa
En las montañas del norte del Cauca y el sur del Valle, un pueblo indígena milenario resiste a la violencia y las desarmonías a través de un sistema propio y ancestral de resolución de conflictos: la Justicia Especial Indígena. Los Nasas, orgullosos de su cultura y herencia, encontraron en la Justicia Propia un camino para restablecer el equilibrio y recuperar la paz en sus comunidades. De este modo, su sistema de justicia se convierte en un pilar fundamental de su Plan de Vida, trayendo consigo un mensaje de reconciliación, fortaleza y resistencia.
«Para nosotros, el ejercicio de la justicia propia es importante porque fortalece nuestra organización, y es además un compromiso con nuestra historia y nuestra identidad como Nasas«, explica William Tróchez Ipia, secretario general del Cabildo Kwe’sx Thata Kiwe Las Guacas, del municipio de Florida (Valle del Cauca). «La Justicia Especial Indígena es una herramienta vital para resolver nuestros conflictos internos y preservar nuestras tradiciones y valores«, agrega el secretario.
En el corazón de los territorios Nasa, los mayores y mayoras, líderes y lideresas se reúnen con miembros de la comunidad en asambleas y encuentros comunitarios con el fin de administrar justicia. Sus voces, impregnadas de sabiduría y respeto a la cosmovisión propia se alzan en busca de armonía y reconciliación en casos que van desde disputas por linderos y conflictos familiares, hasta abusos sexuales e incluso homicidios.
En estos escenarios, los The Walas o sabedores ancestrales, que también cumplen la función de médicos tradicionales, en compañía de las autoridades tradicionales conocidas como Ne’jwe’sx o Sa´jwe´sx según el territorio, conocen las disputas y toman decisiones a través del diálogo y la reflexión, buscando el bienestar de la comunidad y la reconciliación entre las partes. En casos graves o de interés global, es la asamblea comunitaria quien, reunida bajo la tulpa, delibera y toma una decisión para resolver el conflicto y armonizar a quienes fueron en contravía de las normas, aplicando el remedio que se considere pertinente.
Albania Tróchez, consejera en derecho propio del pueblo Nasa e integrante del resguardo Nasa Kiwe Teck’sxaw del municipio de Santander de Quilichao, señala que el ejercicio de la justicia propia es importante porque fortalece la gobernanza en los territorios y la autonomía como pueblos indígenas. «En nuestros territorios, la Justicia Especial Indígena es parte vital de nuestra vida comunitaria y de nuestro proceso organizativo», afirma.
Una justicia que repara y sana el espíritu.
“Nuestra justicia se orienta por los usos y costumbres ancestrales, y por la espiritualidad de nuestro pueblo. A través de ella buscamos el bienestar de toda la comunidad y la preservación de nuestras tradiciones. Nos guiamos por la ley de origen, el derecho mayor y el derecho propio, conceptos que describen de dónde venimos, nuestra razón de ser en el mundo y el mandato de nuestros mayores o antepasados, quienes nos muestran el camino, las formas de actuar y las normas que se deben acatar en la vida social”, menciona la consejera Albania.
La importancia de este sistema de justicia radica, según explican los mismos integrantes del pueblo Nasa, en su efectividad y celeridad, la que se hace evidente a través de las múltiples historias de resolución de conflictos que han quedado en la memoria de las comunidades. Según nos cuenta Albania Tróchez, cuando ocurre un problema o desarmonía al interior del territorio, los The Walas o sabedores ancestrales, junto a las autoridades, reciben la queja, la analizan, escuchan las partes, recolectan las pruebas, piden orientación a los espíritus de los antepasados y de la madre tierra, e inician el proceso de armonización o restauración del equilibrio previo.
“Los The Walas y las autoridades escuchan a las partes involucradas con paciencia y sabiduría, y llevan a cabo un proceso de mediación en busca de la reconciliación entre los miembros de la comunidad”, señala la consejera Albania, quien agrega que “la Justicia Especial Indígena no solo busca imponer sanciones, sino que busca sanar las relaciones y restaurar la armonía en el territorio”.
A propósito del carácter restaurativo de la Justicia Especial Indígena y cómo su aplicación teje redes de comprensión, reconciliación y perdón, William Tróchez menciona: “nosotros buscamos que las personas que se hayan desarmonizado no sean aisladas o recluidas, sino que se integren de nuevo a la comunidad para trabajar en beneficio de todos”.
“Aquellos que se hallen culpables de un hecho, primero deben reconocer que se han equivocado y que cometieron un error. Ese reconocimiento se realiza ante la víctima, ante la comunidad y también ante la madre tierra. Después debe integrarse a la comunidad y a los espacios de minga, para hacer labor social, trabajo en la tierra o apoyo en los proyectos comunitarios”, agrega el secretario del cabildo Kwe’sx Thata Kiwe Las Guacas.
Diálogos de articulación con la justicia ordinaria
Ahora bien, este sistema de administración de justicia no solo es importante para la comunidad Nasa, sino que también desempeña un papel fundamental en el pluralismo jurídico del país, debido a que permite pensar en Colombia como un país diverso en el que coexisten diferentes formas de administración de justicia, con acciones y decisiones tan válidas como las de la justicia formal u ordinaria. De allí que la articulación y coordinación entre ambos sistemas sea fundamental para proteger los derechos de los pueblos indígenas y garantizar una justicia inclusiva.
Al respecto, Albeiro Napoleón Tobar, fiscal en el departamento del Cauca, destaca la importancia de reconocer y respetar estos sistemas de justicia propia para garantizar un acceso igualitario a la justicia: «la Justicia Especial Indígena es una manifestación de la diversidad cultural y étnica de nuestro país. Reconocer y respetar estos sistemas es esencial para garantizar la justicia y la igualdad para todos los ciudadanos». Además, el fiscal enfatiza en la importancia de la articulación y coordinación entre ambos modelos de justicia: «La Justicia Especial Indígena y la justicia ordinaria deben trabajar juntas para garantizar la protección de los derechos fundamentales de todos los miembros de las comunidades indígenas. Esta colaboración permite abordar de manera integral los desafíos y construir un sistema más justo y equitativo».
En este camino hacia una articulación y coordinación efectiva, el Programa Justicia Inclusiva de USAID viene realizando un apoyo técnico, promoviendo capacitaciones a funcionarios de la rama judicial en temas de la Jurisdicción Especial Indígena, y algunos líderes indígenas han podido fortalecer sus capacidades en temas de recolección de pruebas, cadena de custodia, atención a actos urgentes e incluso levantamiento de cadáveres; facilitando así el diálogo de saberes e intercambio de conocimientos. Lo anterior ha derivado en acuerdos y acciones conjuntas entre las comunidades indígenas e instituciones como el INPEC y el CTI de la Fiscalía.
Así pues, el pueblo Nasa ha encontrado en su sistema de justicia un camino para el fortalecimiento de su autonomía y su capacidad para resolver conflictos internos. Los casos exitosos que han sido tramitados por la Justicia Especial Indígena al interior de los territorios donde habitan los Nasas, sugieren que su reconocimiento constitucional, y los avances de coordinación interjurisdiccional dan resultados en beneficio de las comunidades, y que es importante el compromiso estatal para el fortalecimiento de estas justicias propias, demostrando así que la justicia puede florecer desde las raíces de la diversidad y el respeto por las tradiciones milenarias.
***************
Otras publicaciones relacionadas: http://www.proclamadelpacifico.com/?s=fundacion+tengo+ganas