El fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y podría mantenerse hasta febrero de 2027, de acuerdo con las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
La OMM estima que existe una probabilidad cercana al 100 % de que las condiciones asociadas con El Niño persistan hasta febrero del próximo año. El organismo internacional advierte, además, que el episodio podría convertirse en uno de los más fuertes registrados desde 1950.
En Colombia, el Ideam mantiene el fenómeno en tendencia de fortalecimiento y señala que la intensidad más probable será muy fuerte entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. La entidad había informado el 13 de agosto que existe una probabilidad superior al 90 % de que El Niño se prolongue hasta el primer trimestre de 2027.
¿Qué efectos puede tener en Colombia?
El Niño no significa ausencia total de lluvias. Sus efectos varían según la región, la altitud y la época del año. Sin embargo, el Ideam advierte que un evento fuerte o muy fuerte puede modificar los patrones de precipitación, aumentar las temperaturas, reducir los niveles y caudales de algunos ríos y elevar el riesgo de incendios de cobertura vegetal.
Estas condiciones pueden ejercer presión sobre el abastecimiento de agua, la generación de energía, la producción agropecuaria y los ecosistemas, especialmente en territorios donde las lluvias disminuyan durante periodos prolongados.
El monitoreo resulta especialmente importante en un momento en que varias regiones colombianas ya enfrentan altas temperaturas, disminución de precipitaciones e incendios forestales.
Uno de los episodios más fuertes
Las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial continúan por encima de los valores normales y los modelos climáticos internacionales coinciden en que el fenómeno seguirá ganando intensidad hacia finales de 2026.
La OMM señala que el actual episodio podría ubicarse entre los cuatro eventos de El Niño más fuertes registrados desde 1950, mientras el Ideam mantiene seguimiento permanente a su evolución y a sus posibles efectos sobre Colombia.
Por ahora, las autoridades climáticas recomiendan a gobernaciones, alcaldías, organismos de gestión del riesgo y sectores productivos preparar medidas de prevención y revisar periódicamente los pronósticos para cada territorio.