DESTERRADO

DESTERRADO

El rostro, el que se hunde sin saber quién es; el de ojos sin ojos, el de cabellos
nacidos de piedra y boca de metal oscuro, sin besos; desterrado; el que usaba espejos al alba
para parecerse a sí mismo; el que antes de ser era una pared sin habla, sin mancha sin sol sin
música sin trono, escondido en un triángulo de murallas grises; el que cogía el viento por
la cola antes que los niños llegaran despiertos; el de alas desafinadas y risa de loco, el
que estaba presente cuando un ángel cayó y huyó la mañana, el que sacudió el mar con
un abanico de invierno, el que no pudo decir «te amo» porque ella murió en invierno
ahogada en un florero triste… El marido de la tarde pálida, con árboles secos en la cama
y cometas estrellados en la puerta de atrás, siete veces muerto en su propia piel, sin
heráldicos vestidos ni castillos encantados…. El que está por llegar en un lodazal de
estrellas, el de barba caída en los llantos del niño… no abre la puerta de tus ojos oscuros.
RVQ




