David Luna envía mensaje de unidad nacional y ruptura con los extremos
Ante la Registraduría Nacional David Luna entregó un millón cuatrocientas mil firmas con las cuales se ratifica como candidato en la contienda presidencial, y con un llamado a la unidad y a dejar atrás la política del odio.
En un país marcado por una profunda polarización y un clima político cada vez más agresivo, el candidato presidencial David Luna presentó las firmas ante la Registraduría y envió un mensaje contundente: Colombia necesita menos extremos y más soluciones reales.
En un discurso cargado de llamados a la reconciliación, Luna insistió en que su proyecto representa una alternativa distinta, alejada tanto de “el doctor «De La Espriella” como de “el doctor Cepeda”, figuras a quienes señala como parte de los polos que han dividido al país.
“Los problemas de este país no se resuelven ni a bala ni enterrando al que piensa distinto.” Con esa frase abrió su intervención, en la que remarcó que su apuesta está centrada en la construcción colectiva, la democracia amplia y el diálogo como vía para superar décadas de conflicto.
Una candidatura construida desde la calle
Luna recordó que su aspiración presidencial no nace de cálculos políticos ni de acuerdos burocráticos, sino del respaldo ciudadano. “Yo no renuncié a un partido para hacer lo mismo. Salí a la calle a pedirle a los colombianos que nos acompañaran con una propuesta distinta”, afirmó al destacar el esfuerzo de miles de voluntarios que recogieron firmas “bajo la lluvia y bajo el sol”.
Para Luna, ese apoyo es una señal clara de que Colombia está lista para una renovación generacional. “Yo no tengo jefe político. Mi único jefe es el ciudadano”, dijo, insistiendo en que su trayectoria de 27 años en el servicio público ha estado libre de escándalos de corrupción o sanciones.
Contra las etiquetas y la política del insulto
El candidato fue enfático en rechazar la cultura de la descalificación que domina la agenda pública. “La pelea es la que marca la política, viendo quién insulta a quién. En mí no van a encontrar eso”, aseguró, reiterando que su forma de hacer política se basa en el respeto, la evidencia y la argumentación.
Luna criticó también el uso de etiquetas que simplifican y dividen al país: “Al que pide justicia social lo llaman guerrillero; al que pide seguridad, paramilitar; al que defiende la libertad de prensa, tibio. No podemos seguir dejándonos etiquetar”.
Según él, la política debe retomar el sentido de propósito: inspirar, proponer y construir, no atacar ni destruir reputaciones.
Seguridad, hambre, tarifas de energía y abandono regional: sus prioridades
El aspirante presidencial subrayó los temas que considera urgentes y que deben estar en el centro del debate nacional:
Hambre: “Un millón trescientos mil colombianos aún se acuestan con una sola comida al día.”
Altas tarifas de energía: que golpean a hogares y empresas.
Descentralización real: especialmente para regiones como Nariño, Cauca, Chocó y el Pacífico, que enfrentan abandono y violencia.
Capacidades para los municipios: en infraestructura básica como acueductos y alcantarillado.
Seguridad y salud: pilares para garantizar bienestar y estabilidad.
Educación, tecnología e inteligencia artificial: como motor de competitividad para el país.
“Este país no puede seguir generando divisiones, lo que necesita es unidad.”
Un movimiento que apuesta por el centro y por el diálogo
Luna recordó que su movimiento cuenta con figuras como Mauricio Cárdenas y Juan Manuel Galán, líderes reconocidos del centro político. Sin embargo, lanzó una advertencia a sus colegas del sector: primero deben aclarar si están dispuestos a apoyar “a un candidato de extremos”. Solo a partir de allí —dijo— podrá construirse una coalición seria y coherente.
Su mensaje fue directo: “Yo fui el primero que habló de unión, pero la unión necesita una base y una propuesta.”
Gratitud por el pasado, pero sin jefes políticos
Luna se mostró orgulloso de su trayectoria con distintos líderes y gobiernos: trabajó con Juan Manuel Santos, Enrique Peñalosa, Rafael Pardo, Germán Vargas Lleras y votó por Álvaro Uribe. Pero fue categórico: “Ellos son ellos y yo soy yo.”
Insistió en que el país debe superar la idea de que trabajar con alguien implica pertenecerle políticamente. “Llegó el momento de dejar esas etiquetas atrás.”
“Colombia merece dejar atrás el conflicto”
En un momento emotivo, recordó el asesinato del candidato Miguel Uribe por parte del narcotráfico, a quien consideraba un amigo. “En honor a él estamos radicando estas firmas.” Su mensaje fue claro: Colombia debe cerrar definitivamente la etapa de la violencia política y enfocarse en resolver los problemas de la gente.
Un cierre con visión firme
Para Luna, el camino no es la comodidad ni el cálculo político. “Esto no se trata de quedar bien con todo el mundo. Esto se trata de inspirar y plantear soluciones.”
Y concluyó con la bandera que quiere que lo identifique durante toda la campaña:
“Representamos algo distinto a los extremos: una propuesta basada en diálogo, unidad y resultados para los colombianos.”
Carlos Villamil
Comunicador Social- Periodista