Conflicto y sociedad


Conflicto y sociedad

Teniendo en cuenta la actual coyuntura histórica de nuestro país, nos parece importante citar, las veinte leyes naturales de Hobbes, extraídas de su obra “Leviatán”:
- Hay que buscar la paz, hay que ponerle término al estado de hostilidad de un hombre hacia otro.
- Lo que pretendáis que los demás os hagan a vosotros, hacedlo vosotros a ellos.
- Que los hombres cumplan los pactos que han celebrado.
- Que quien reciba un beneficio de otro por mera gracia, se esfuerce en lograr que quien lo hizo no tenga motivo razonable para arrepentirse voluntariamente de ello.
- Que cada uno se esfuerce por acomodarse a los demás.
- Que dando garantía del tiempo futuro, deben ser perdonadas las ofensas pasadas de quienes, arrepintiéndose, desean ser perdonados.
- Que en las venganzas los hombres no consideren la magnitud del mal pasado, sino la grandeza del bien venidero.
- Que ningún hombre por medio de actos, palabras, continente o gesto manifieste odio o desprecio al otro.
- Que cada uno reconozca a los demás como iguales suyos por naturaleza. El quebrantamiento de este precepto es el orgullo.
- Que al iniciarse condiciones de paz nadie exija reservarse algún derecho que él mismo no se avendría a ver reservado por cualquier otro.
- Si a un hombre se le encomienda juzgar entre otros dos, es un precepto de la ley de la naturaleza que proceda con equidad entre ellos.
- Que aquellas cosas que no pueden ser divididas se disfruten en común si pueden serlo; y si la cantidad de las cosas lo permite, sin límite, en otro caso, proporcionalmente al número de los que tienen derecho a ello.
- Existen ciertas cosas que no pueden dividirse ni disfrutarse en común; requiere que el derecho absoluto, o bien la primera posesión, sea determinada por la suerte.
- Aquellas cosas que no pueden ser disfrutadas en común ni divididas, deben adjudicarse al primer poseedor, y en algunos casos al primogénito como adquiridas por suerte.
- Es también una ley de la naturaleza que a todos los hombres que sirven de mediadores en la paz se les otorgue salvoconducto.
- Es ley de la naturaleza que quienes están en controversia, sometan su derecho al juicio de un árbitro.
- Considerando que se presupone que cualquier hombre hará todas las cosas de acuerdo con su propio beneficio, nadie es árbitro idóneo en su propia causa.
- En una causa cualquiera nadie puede ser admitido como árbitro si para él resulta aparentemente un mayor provecho, honor o placer.
- En una controversia de hecho, como el juez no puede creer más a uno que a otro (si no hay otros argumentos) deberá conceder crédito a un tercero; o a un tercero y a un cuarto; o más. Porque, de lo contrario, la cuestión queda indecisa y abandonada a la fuerza, contrariamente a la ley de la naturaleza.
- No hagas a otro lo que no quieras que te hagan a ti.
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