Comer bien para sentirse bien…


El ritmo acelerado de vida que llevamos nos desgasta, nos enfrenta a sucesos que no solían ser tan frecuentes como sufrir de ciertas enfermedades que inicialmente son sicológicas y terminan afectando el cuerpo, como es “el estrés y la ansiedad”, estas desencadenan principalmente problemas en el aparato digestivo como “la gastritis” y “la obesidad” siendo algunas de ellas más frecuentes en ciertos países convirtiéndose en un problema cultural.
Aunque a través de la historia nos enseñaron que una alimentación adecuada puede mejorar nuestra calidad de vida, esta ha cambiado con los años, nos ha llevado a entender que ciertos alimentos no sirven para todas las personas, por este motivo hay que conocer los alimentos que no resultan dañinos para nuestro organismo antes de alimentarnos.
Una dieta balanceada es aquella que incluye variedad de alimentos, la cantidad adecuada en función del cuerpo de cada persona, teniendo en cuenta siempre datos importantes como: Edad, composición corporal, complexión, estilo de vida, entre otros. Una dieta adecuada incluye carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales y grasas naturales pero son pocas las personas que saben que es importante tenerlos en cuenta para alimentarse adecuadamente. De esta manera nuestro cuerpo recibirá la energía y los nutrientes necesarios para mantener un buen estado de salud.
A veces no es suficiente leer revistas de salud, ver noticias, cuando la frecuencia con la que nos alimentamos bien no es siempre la misma, preferimos dejarnos llevar por las publicidades engañosas que en determinados casos muestran que ciertas gaseosas o jugos con gas contienen vitaminas, algo que con el tiempo resulta bastante dañino para el organismo pero el ritmo acelerado de vida que llevamos nos obliga a abstenernos de preparar un jugo natural siendo la mejor opción para el cuerpo, además del ejercicio y beber mucha agua, si lo hacemos antes o después de alimentarnos, de esta manera nuestra digestión mejorará y por ende nuestra calidad de vida.
La realidad es que tenemos que vernos muy mal de salud, para ser más conscientes de que todo lo que comemos no hace bien al organismo, entonces ¿qué esperas para cambiar tu estilo de vida?



