Coma sano, coma pescado


Existe un consenso generalizado entre consumidores, nutricionistas y amas de casa que reconocen el valor nutritivo del pescado, enriqueciendo la dieta y brindando una mayor variedad de menú a la familia. Sin embargo, aún quedan muchos mitos alrededor de su consumo que es necesario desmontar.
Tradicionalmente, se ha considerado que consumir pescado es más costoso que la habitual carne de pollo, res o cerdo. Al respecto, Martha Lucia De La Pava, profesional especializada de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, asegura: “en el mercado nacional existen muchas especies provenientes de la acuicultura como tilapia, cachama y trucha que mantienen un alto valor nutricional y es equivalente a las especies de mar y río que son más costosas por el alto precio de su captura”.
Aunque los peces tienen diferentes características y propiedades, existen especies de alto valor como el salmón, que es importado en su totalidad; en el mercado nacional hay una creciente oferta de trucha, producida en las diferentes zonas de aguas frías y sus propiedades nutricionales son idénticas a las del salmón.
Vale la pena señalar que estas dos especies son ‘primas hermanas’, es decir, de la misma familia.
Según el estudio ‘Coma sano, coma pescado, una opción saludable para toda la familia’, realizado en el año 2014 por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, debe motivarse el consumo de pescado dejando de la do el mito de su alto precio para el consumidor, por lo cual un amplio rango de la población se abstiene de consumirlo.
Por su parte las comercializadoras y grandes superficies están llamadas a difundir las facilidades para el manejo, preparación y conservación del producto, para que de esta manera se capacite al comprador acerca de las especies de pescados y mariscos que se encuentren en la temporada.
El estudio también revela que a una gran parte de la población le sigue generando desconfianza consumir productos provenientes de la pesca, su origen y mantenimiento de la cadena de frío asociándolo a olores desagradables.
“El imaginario de olores desagradables y espinas de pescado molestas y peligrosas, sigue estando presente. Sin embargo, para la generación menor de 20 años, este aspecto no afecta su consumo a la hora de la toma de la decisión de compra”. Y continúa “siendo más importante para ellos las buenas prácticas en la captura y las propiedades nutricionales para la salud. Pero, para las personas mayores a 45 años, este punto si afecta la decisión de compra y consumo”.
Vale la pena aclarar que en los últimos años, la industria se ha modernizado y todos los actores de la cadena pesquera y acuícola en el país, cada día son más conscientes de la importancia de las condiciones higiénicas y buenas prácticas en todos los procesos. Desde el momento de la captura, el acopio, la cadena de frio, hasta su comercialización.
El estudio también reveló que la falta de conocimiento y seguridad para comprar pescado de calidad, preparar diferentes recetas, la mala elección de compra, no tener disponible el pescado, la dificultad a la hora de prepararlo, son otras características que en su mayoría las cuidadores consideraron un obstáculo para comprar pescado.
Afortunadamente, el pescado fresco que se ofrece en la actualidad es bien manejado desde la fuente, y el congelado, importado o nacional, pues generalmente ha sido sometido a bajas temperaturas que mantienen su calidad.



