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Lunes, 5 de octubre de 2026

Colombia salió de un hueco rumbo a Brasil

Seleccion colombia
Jeison Molina
Jeison Stiven Molina

Señoras y señores, hay que celebrar, saltar, cantar, bailar y gozar porque regresamos a un mundial después de 16 años, pero mi obligación es analizar por encima del jolgorio, de la fiesta o la emoción.

Era la primera vez que enfrentábamos a un rival completo que no llegaba con remiendos o con bajas por lesión y hasta por decesos. Contra Uruguay ganamos por goleada pero no olvidemos que recibimos a los charrúas con importantes bajas en su medio campo y en su extrema defensa, contra Perú ganamos pero recordemos que llegó con ocho bajas sensibles, contra Paraguay jugábamos mal nos pusieron en calzas prietas y dos genialidades del “Tigre” nos dieron la victoria; a Bolivia le ganamos pero nos apretó mientras tuvo aire; contra Ecuador ganamos pero no jugamos bien, rememoremos aquella pena máxima que gracias a la diosa fortuna desperdició Ayoví, se imaginan que hubiese convertido, ¿cómo estaríamos hoy? Ese mismo seleccionado ecuatoriano nos había complicado con un esquema sólido y con hechura de equipo hasta que expulsaron a Achilier y al minuto siguiente de la expulsión hicimos gol, con todo y que llegaban mermados además de lo anímico por la pérdida mortal de su mejor delantero Jesús “Chucho” Benítez, nos complicaron pero nosotros veníamos benditos y en el Centenario ya todos sabemos que perdimos dos por cero jugando mal, dejando grandes dudas en la defensa colombiana.

Todo este recorrido lo hago para retrotraer que aun en la victoria he sostenido que no jugamos bien, carecemos de una estructura sólida como equipo la cual nos permita decir este es el verdadero ADN de la selección, no hay una identidad definida a lo cual ustedes se preguntarán: ¿entonces por qué ganamos? La respuesta es muy sencilla, porque tenemos muy buenos jugadores, individualidades rimbombantes, pero un día tenía que llegar la pálida; hoy llegó, por lo tanto, hago otra pregunta: ¿hubo una estructura que soportara el bajón individual? Yo digo que no. Porque no armamos nada ni en ataque ni en defensa, nos bailaron y hasta nos sobraron, hacíamos agua en defensa.

Para rematar el análisis del equipo y lo que pasó en el primer tiempo, debo enunciar que todos vimos cómo desde el minuto uno Chile nos pasó por encima, nos quitó la pelota, nos rompió por los costados, tal como se había advertido, porque ellos son profundos y muy ofensivos por las bandas dada la velocidad de sus arietes Sánchez del Barza y Vidal de la Juventus, pero no pudimos contener esa avalancha, no ganábamos los rebotes, no le quitábamos una pelota a nadie, con la mitad partida, con la defensa extrema de Yepes y compañía muy endeble, primera advertencia, tenemos una defensa vieja Amaranto 34, Yepes 37, este último perdió todos los duelos individuales y no tenemos marcadores, solo tenemos laterales, tenemos problemas de marca y los de arriba no ayudan en ello, cosas para corregir.

gol colombia

El segundo tiempo es otro cuento, con otra actitud, con rebeldía, con sangre, corazón, orgullo, verraquera, con enjundia testicular, con cambios de jugadores y de esquema táctico, además del respaldo que bajaba desde la tribuna con el “sí se puede” Colombia saca la casta, dice aquí estamos, tenemos dignidad y no nos gusta perder; nos aprovechamos del desgaste físico de los australes, aprovechamos el regreso de la diosa fortuna que dijo presente con la expulsión de Carmona, todo eso lo utilizamos para armar un popurrí que nos llevó a marcar tres goles, los cuales nos ponen por mérito propio en Brasil 2014 y nos permite regresar a un Mundial después de tener que verlos últimamente en casa; tres goles que marcaron el camino primero con Teo, empezamos a salir del hueco, y después con Falcao, que anotó dos penales para decir alisten maletas que viajamos a la tierra de la samba y las garotas.

Seleccion colombia

Para el hincha, este ha sido un partidazo por todas esas emociones que se vivieron, porque cuando llegaba el pesimismo y la desesperanza, salió a flote la garra, el coraje individual que se requiere para las situaciones difíciles, de la nada surgió eso que distingue a los grandes por sobre los demás eso se llama jerarquía; los colombianos necesitábamos este partido así como se dio, sufrido, peleado, corajudo y lo necesitábamos para abrazarnos en un solo grito, en una sola alegría, con amor por este país que tanto ha sufrido, que tanto ha llorado, que tiene pobreza y que ha sido pisoteado e irrespetado por sus dirigentes y ante esta oportunidad de fiesta, de alegría de satisfacción y jolgorio tenemos que decir gracias, Selección Colombia, por esta emoción tan grande la cual nos tiene pletóricos y que nos hace olvidar la realidad por un rato largo.

En síntesis, por sobre la emoción, la épica y la gesta heroica a Colombia le falta mucho para ser un equipo con una estructura sólida, dejo en claro mi punto de vista, tenemos individualidades fulgurantes pero no tenemos estructura táctica que nos permita no depender de las individualidades y que si no corregimos eso de cara a los próximos ocho meses previos a la cita mundialista tendríamos serios problemas, es decir, no llegaríamos muy lejos. En fin ya podemos decir regresamos oficialmente al mundial a pero no se crean esa mentira de la FIFA que nos ubica quintos en la clasificación mundial por encima de Holanda y otros grandes.