Colombia: el equipo al que más goles le han robado

Colombia, el equipo con más goles anulados en el Mundial 2026.
La Selección Colombia cerró la fase de grupos del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 como líder indiscutible del Grupo K, con siete puntos y tres partidos sin conocer la derrota. Pero bajo esa solidez colectiva se esconde una historia paralela que no aparece en la tabla de posiciones: ningún equipo del torneo ha tenido más goles invalidados por el arbitraje y el VAR que la Tricolor. Cuatro anotaciones anuladas en dos partidos, con tres jugadores afectados y decisiones que oscilaron entre lo milimétrico y lo francamente polémico.
El primer episodio ocurrió el 23 de junio en el Estadio Guadalajara de Zapopan, México, frente a la República Democrática del Congo. En el minuto 6, Daniel Muñoz anotó a puerta vacía tras un rebote del arquero Lionel Mpasi, pero el VAR detectó que su hombro derecho se encontraba en posición adelantada. Milímetros que apagaron el primer grito de gol de la noche.
El mismo partido, en el tramo final, vivió el episodio más frustrante para la hinchada cafetera. En el minuto 78, Luis Díaz recibió un balón en profundidad, engañó al portero con un sombrerito y celebró lo que parecía un golazo de antología. El árbitro italiano Maurizio Mariani cobró falta previa en el ataque colombiano y lo anuló. Apenas un minuto después, el extremo del Bayern Múnich volvió a inflar la red con una definición de alta factura, pero el juez de línea levantó el banderín por fuera de lugar. Doblete anulado al guajiro en menos de 120 segundos.
El cuarto gol invalidado llegó el 27 de junio en el Hard Rock Stadium de Miami, en el minuto 90+3 del partido ante Portugal. El defensor central Davinson Sánchez conectó de cabeza un centro de Juan Fernando Quintero y puso a vibrar a miles de hinchas colombianos en las tribunas. El Sistema de Fuera de Juego Semiautomático —conocido como SAOT— determinó que la punta del botín derecho de Sánchez rebasaba por centímetros la última línea defensiva portuguesa. No valió. El propio Sánchez bajó el tono de la polémica: «Hay que darle la derecha a la tecnología. Las cosas ocurrieron así».
La voz más encendida tras ese partido fue la de Carlos «El Pibe» Valderrama, quien no se guardó nada. «Estoy emputado porque nos robaron el partido. Lo de Dávinson es gol. Y la falta que le hicieron a Luis Suárez, eso es penalti. ¿Por qué no revisaron el VAR? Así es muy jodido. Que digan quién va a ser campeón y no jugamos más. Así de descarado no se puede. Hay que hablar, siempre es lo mismo, nunca nos dejan llegar a algún lado. Hace rato que no veía un robo de esa manera. Ese gol es válido en cualquier parte del mundo, con VAR, sin VAR, con reglas o sin reglas. Esas injusticias no, ¿hasta cuándo? Que gane el mejor», expresó el histórico capitán de la Tricolor.
Las palabras del Pibe resuenan con fuerza porque la memoria colectiva del fútbol colombiano guarda heridas antiguas. En los cuartos de final del Mundial Brasil 2014, en Fortaleza, Mario Alberto Yepes anotó lo que habría sido el descuento ante la selección local, pero el árbitro español Carlos Velasco Carballo anuló el tanto por posición adelantada. Años después, el propio Yepes reveló que, en una reunión técnica posterior al Mundial, los árbitros mostraron esa jugada como ejemplo y anunciaron que la regla que la hacía ilegal quedaba eliminada desde ese momento. «Yo levanto la mano y digo: ‘¿pero vení, ahora sí? ¿por qué hace seis meses no?'», contó Yepes. «Entonces sí fue gol de Yepes». Una historia que sella con amargura una tradición que Colombia no pidió: la de ser el país que más goles le anulan en los grandes escenarios del fútbol mundial.
Muñoz, Díaz y Sánchez: tres figuras, cuatro goles fantasma en 2026. Colombia avanza a los dieciseisavos de final, donde enfrentará a Ghana el 3 de julio, con la cabeza en alto y el fútbol de sobra para ir por más. La Tricolor hizo méritos para estar entre los mejores de este torneo, y el juego lo ha demostrado partido a partido. Solo le pedimos al arbitraje, al VAR y a la tecnología que en adelante sean tan implacables con todos como lo han sido con Colombia. Que en la siguiente fase no gane quien tenga el juez a favor: que gane el mejor. Eso es todo lo que este país le pide al fútbol.



