Cauca productivo en tiempos de crisis


Voces que resisten
Por Alfonso Luna Geller / Santander de Quilichao, 24 de septiembre de 2025 / El auditorio de la Cámara de Comercio del Cauca se llenó desde temprano. Empresarios, gremios y medios de comunicación se dieron cita en el foro Cauca Productivo en Tiempos de Crisis, convocado para discutir los desafíos que enfrenta el departamento en medio de bloqueos, inseguridad y una creciente inestabilidad jurídica.
Ana Fernanda Muñoz Otoya, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio del Cauca, inauguró el evento con un llamado a la acción. Aunque destacó la “verraquera” y capacidad de resistencia de la región, el enfoque central fue la necesidad de superar los factores que interrumpen el crecimiento: bloqueos constantes en la Vía Panamericana, el auge del desempleo y la erosión de la confianza entre actores sociales y autoridades.
La región, rica en biodiversidad, cultura y potencial humano, vive atrapada entre la necesidad de crecer y los obstáculos estructurales que impiden su desarrollo. En este contexto, la presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca, contrastó realidades: «A junio de 2025, mientras Colombia crecía un 2,9%, el Cauca crecía 3,8%». Este crecimiento, impulsado por el índice de productividad industrial y una canasta exportadora de 165 productos (donde el café es clave), es mérito exclusivo de los empresarios, a quienes calificó como el motor de la región.
Las cifras de la erosión competitiva

El primer panel, “Desafíos y amenazas del sector productivo del Cauca”, presentó cifras y testimonios que confirman la urgencia de la crisis:
Pérdida de garantías: Erika Alexandra Castro Sánchez, directora de la Zona Franca del Cauca, advirtió que la competitividad se está erosionando rápidamente. Subrayó que la solución no es solo económica, sino de confianza institucional, vital para la eficiencia operativa. Alertó cómo en “un solo día de paro de las empresas en Zona Franca significa pérdidas de alrededor de $8.500 millones. Esa pérdida se traduce en dejar de percibir alrededor de $68 millones en impuestos locales y hasta $1.600 millones en IVA. Es más, la inestabilidad ya provocó la fuga de cinco empresas de la Zona Franca del Cauca, representando una reducción del 4,3% del empleo generado en ese polo”.
Riesgo en el transporte: Viviana Andrea Tombé, representante Misak de Tsatso ya, evidenció que el riesgo en los trayectos diarios impacta directamente el turismo y la comercialización de artesanías, sectores clave para las economías comunitarias.
Presión sectorial: La intervención de Francisco Javier Yunguero (sector cañicultor) se centró en las invasiones sistemáticas a sus tierras. El resultado directo fue el cierre de cultivos y una drástica disminución de la empleabilidad.
Por su parte, Carlos Eduardo Mendoza (economista), gerente de Agroveterinaria El Corcel, señaló que cada bloqueo vial reduce las ventas del comerciante, pero los costos operacionales (nóminas, arriendos) se mantienen. Además, mencionó el impacto negativo de las reformas tributarias y laborales, que desestimulan la inversión al reducir las horas laborales y aumentar la carga.
Andrés Felipe Iragorri, presidente de la Zona Franca Parque Sur, complementó el diagnóstico, enfocándose en la narrativa dañina. La caracterización negativa del Cauca impide vender la imagen de un departamento resiliente y con 4.000 empleos especializados en buenas prácticas de manufactura solo en su parque.
Alerta gremial: empresas en fuga y el campo abandonado

El segundo panel, “El Cauca visto desde la perspectiva del sector gremial”, entregó la visión más contundente sobre la sostenibilidad empresarial:
Diego Francisco Vargas Triana, gerente general de la Zona Franca de Bogotá S.A.S., contextualizó el valor de estos centros logísticos a nivel nacional, reforzando lo que el Cauca arriesga. Colombia cuenta con 112 zonas francas, que generan alrededor de 130.000 empleos directos. Estas zonas tienen un multiplicador de uno a tres en empleos indirectos. Solo la Zona Franca de Bogotá opera 40 parques a nivel nacional, con unos 300 empresarios y 40.000 empleos directos en manufactura, industria y tecnología.
Riesgo de colapso formal: Julián Torres Torres Sarria, director ejecutivo del Consejo Gremial, confirmó que varias empresas han abandonado la región. La persistencia de la inestabilidad jurídica actúa como un inhibidor de inversión y amenaza la continuidad de los empleos formales que aún quedan.
Abandono al campo: Isabella Victoria Rojas, directora ejecutiva de la SAG del Cauca, lanzó un mensaje directo sobre la crisis agraria: “Los productores están solos. Y sin campo, no hay país”. Este abandono pone en riesgo la soberanía alimentaria y la base económica departamental.
Los gremios fueron unánimes: el Gobierno Nacional debe ir más allá de las promesas y ejecutar acciones concretas que garanticen la seguridad y la estabilidad necesarias para la planificación empresarial.
La función del periodismo en la crisis

El último panel se centró en la responsabilidad de los medios de comunicación. Alfonso Luna Geller (Proclama del Pacífico), Juan Pablo Velasco (Telepacífico) y Carlos Andrés Gómez (RCN) coincidieron en la necesidad de transformar la agenda informativa.
La conclusión de los panelistas fue que el periodismo debe trascender el cubrimiento efímero de tragedias para construir una agenda de fondo que visibilice las historias de progreso, la resiliencia empresarial y el clamor por soluciones. El objetivo es generar confianza y conectar a los actores para transformar la adversidad en un motor de desarrollo regional.
¿Quién escucha al Cauca?
Al cierre, la frase de Ana Fernanda Muñoz seguía resonando: “Este departamento es la verraquera”. Pero la verraquera no basta. El Cauca necesita reconocimiento, inversión, garantías y una narrativa que lo saque del estigma y lo ubique en el lugar que merece: como motor de desarrollo, inspiración y esperanza.
La pregunta que queda en el aire es: ¿están el gobierno y el país dispuestos a escuchar su clamor?
En contexto: https://www.proclamadelpacifico.com/la-economia-del-cauca-tiene-norte/



