SE BUSCA UNA CASA DE LA CULTURA


Comienzo esta columna de opinión, compartiendo con ustedes, amables lectores, una reflexión personal que me hice algunos días en forma de pregunta y que siempre me ha torturado por mucho tiempo y sé que a ustedes también: siendo nuestro gran Santander de Quilichao, el segundo municipio del Cauca, con una gran profusión de manifestaciones culturales de toda clase, que lo hacen brillar con luz propia en el contexto departamental y nacional, ¿por qué a estas horas de la vida, con 263 años de vida política y administrativa, no se da el lujo de tener una digna Casa de la Cultura acorde con su prestigio intelectual y cultural?
Francamente les cuento que muchas veces a quienes nos encantan y gustan los temas culturales (acompañados de nuestro gran gestor cultural, Elkin Burbano), nos ha “tocado” andar de aquí para allá y viceversa, buscando un sitio digno para poder reunirnos y programar nuestros quehaceres y actividades. Alguna vez nos tocó en el propio parque principal (increíble, pero cierto), otro día la Universidad del Cauca nos prestó algunos salones, otro día la Universidad del Valle hizo la propio, en muchas otras ocasiones en conocidos restaurantes y cafeterías. Y cuando se trata de invitar a reconocidos escritores para una conferencia o de presentar en público algún libro personal o en colaboración, todos hacemos una teletón para reunir recursos y pagar el alquiler del auditorio, incluyendo los respectivos pasabocas y la copa de vino (da pena decirlo, pero es la verdad, monda y lironda).
Haciéndole honor a su denominación de “Tierra de Oro”, nuestro municipio se erige como una verdadera cantera de talentos de toda clase en el campo de la cultura, llámense pintores, escultores, músicos, poetas, cronistas, etc., pudiéndose bien llamarse “Tierra de Oro Cultural”. Es decir, existen los valiosos recursos humanos, pero falta ese lugar, ese rinconcito amable, esa parte física que nos posibilite en forma digna las reuniones y las presentaciones, para cualquier actividad cultural en pro de los quilichagüeños, quienes nos merecemos de parte de las administraciones locales que se construya al fin la Casa de la Cultura que tanto necesita nuestro querido Santander de Quilichao, que algunos llaman “Ciudad Región” (pero con ausencia de obras fundamentales para su progreso como un terminal de transportes y la Casa de la Cultura).
A manera de anécdota, algo macondiana, retrocedamos en el tiempo y recordemos los días y los años en que tuvimos Ministra de Cultura, si así se puede decir, entre el 10 de mayo de 2007 hasta el 7 de agosto de 2010 (administración de Álvaro Uribe Vélez), en la persona de Paula Marcela Moreno Zapata, académica, ingeniera y política colombiana, nacida en Bogotá, pero con familiares en nuestro municipio. Alguna vez estuvo en nuestra ciudad y visitó con algunos funcionarios locales y departamentales el posible lote contiguo a la Urbanización “Privilegio” donde se iba a construir la tan anhelada Casa de la Cultura, en el barrio Los Samanes. Dentro de mí pensaba que, con su visita, al fin se haría el milagro cultural, pero hasta ahora nada, a pesar que el mencionado proyecto fue bien publicitado, en videos fantásticos y futuristas, con mucho color, pero nanay cucas.
En todo caso, sea como sea, como dice el cantante argentino Palito Ortega “yo tengo fe, que todo cambiará” y yo añadiría “que un día de estos, la Casa de la Cultura, ya vendrá”. Y la pregunta del millón: ¿CUÁNDO SERÁ? Amanecerá y veremos.



