CARAS DE ÓLEO E HISTORIA
Aspecto parcial de los asistentes al recital de La Momia Guisada en el día del Idioma
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
El sábado ya de ocaso fui del brazo de mi amada a cumplir una cita con la poesía. El grupo de cuatro jóvenes al mando de La Momia Guisada había preparado un encuentro en la biblioteca que se está formando en una casa privada. La cultura hoy la debe cultivar el hombre de carne y hueso desde su amor y bolsillo. El Estado para estas cosas no tiene presupuesto ni le gasta dinero porque la poesía, el cuento, el arte no puede ser mordido. A lo más organiza eventos y cobran esta vida y la otra.
A las 5:00 p.m. una Momia de blanca túnica nos esperaba sentada sobre una silla. Empezaron a llegar los afiebrados a oír cómo la aguja de la imaginación teje imágenes y música en un poema. Amas de casa, estudiantes universitarias, niños de escuela, profesores y músicos con sus guitarras poco a poco llenaron la estancia. Se trataba de celebrar el Día del Idioma en homenaje a Cervantes. En la fachada había carteleras al público con la foto de don Quijote y Sancho Panza. En un letrero se leía: “La lengua es de quien la habla”. Tal vez se refería a que no le pertenece a la Academia.
En el rincón de la entrada, sobre el piso, había un nicho que más parecía un altar. Solo le faltaba el cirio y un cuerpo herido sobre una cruz. Pero no. Era una piccola galería de personajes revoltosos en vida. Estaba Porfirio Barba Jacob, María Cano, don José María Vargas Vila, Andrés Caicedo, el cura Camilo Torres Restrepo y Jorge Eliécer Gaitán. Todos un ejemplo del buen decir y la palabra encendida. En la penumbra estaba el retrato de quienes organizaron el acto. Solo a unos soñadores se les pudo ocurrir reunir en un nicho a personajes de tanta valía en una conmemoración de la Lengua.
Caras y figuras que bien pueden estar delineadas sobre lienzo y que ya la historia las guarda como próceres del pueblo, estaban presidiendo el evento. Oídos, ojos y palmas oyeron en esa tarde hasta las un poco más de las ocho unas quince voces que llenaron los cuerpos del perfume de las palabras.
La Momia Guisada aprovechó para leer el “Manifiesto” de su grupo, se fablaron cuentos y se leyeron poemas, dos juglares cantaron acompañados de guitarra y unos tres niños se atrevieron a debutar en la palabra ante un público. El popular Barrio Prados del Sur nunca había sido escenario de un recital literario frente a una casa en la estrechez de una vía. Naira Miranda, Abigaíl Bécquer, Avellaneda Flórez, Clarice Lispector, por La Momia Guisada, Gloria María Medina, por Jueves de Centenario, Ana María Gómez, por Abril, las niñas Laura Rivera, Fransury Prieto y Alejandra Vargas, Gustavo Calderón, Humberto Vélez, Juan Carlos Ballesteros, Danilo Albán, de Sábados Literarios y Sebastián Benítez y Mauricio Giraldo con sus guitarras hicieron con la Palabra una fiesta.
La tarde-noche que amenazaba tormenta en el firmamento cedió el arrebol a la poesía y la ilusión y la paz a 30 habitantes de Cali que acudieron a la cita con tales personajes de carne, metáfora y cuerdas para cantar el amor, la mujer y la vida.
Dentro de dos meses el XII Festival Internacional de Poesía de Cali abrirá sus puertas y unos diez grupos más de poetas pondrán a vibrar a Cali en diferentes escenarios. “Cali, un sueño de Poesía” desde el mes de septiembre está preparando el ambiente y espera que el sueño despierte a la ciudad y al gobierno local en favor de una multiculturidad de paz y respeto por las expresiones artísticas del ciudadano.
02-05-12 – 12:10 p.m.
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