BERT KAEMPFERT Y ACTUALIDAD



¿Cuál quiere oír? ¿African Beat, o Wimoweh, Baby Elephant Walk, That Happy Feeling o Similau? ¿O, simplemente quieren ver dirigir su Orquesta a Bert Käempfert, un virtuoso del jazz? Es todo un show verlo moverse y actuar. Lo oí hace cualquier 40 o 50 años y hoy me suenan igual que en Bosa o Zipaquirá o Manizales en mi época de gloriosa juventud. Me renueva las neuronas oírlo.
Parece que Bert estuviera en el Coven Garden o en Cafam o el Campín de Bogotá. Como todo un gentleman vestido de verde o de riguroso negro con rayas blancas y corbatín. Y que sus músicos tuvieran como los Beatles en su juventud cabello negro, y posaran con caras sonrientes. No. Sus músicos, en perfecto orden, ya son maduros y algunos con calva y arrugas. La música de Käempfert es la joven y fresca. Para bailar y oír con delectación.
Vean ustedes a los trompetistas, a los cornos, a los trombones. Cómo salen sonidos de aquí y de allá y luego vemos a la fila de violines que entonan un río de melodías casi celestiales y armónicas. Cualquiera se pone a bailar y pone a su hígado, sus manos, su corazón y sus piernas en acción!
El tema de Sandy Becker Happy Feeling, parece que era la canción estrella. Se electriza Bert, pone a bailar sus brazos, todo su cuerpo y hasta quisiera lanzar su brazo hasta tocar al grupo para abrazar a sus músicos, loco de alegría. Cuando su Orquesta toca Medley en 1967, él de riguroso negro, baila sobre su puesto de dirección y oye cómo la trompeta toca como si estuviera homenajeando a la bandera de su País. Tal es la solemnidad y el tono. Y, de inmediato, las flautas toman su lugar y tercian hacia otra melodía más cercana a la paz y serenidad. Bert mueve su brazo derecho en redondo y disfruta.
Distinto es el sonido y la actitud de Käempfert en Ese Feliz Sentimiento… Todos sus artistas entran en éxtasis. Bert de vestido verde, camisa amarilla y corbatín negro, mueve sus labios a la par que sus manos, en actitud de cantar, mientras dirige mirando a sus músicos. Bert deja vibrar su cuerpo extático, a la par que las cuerdas de los violines.
Digan ustedes si no era para cesar lo que uno estaba haciendo y ponerse a bailar, aunque fuera solo. O, simplemente, dejar que la música sonara y quedarse mudo oyendo la sinfonía que salía del escenario en donde estaba Käempfert con su Conjunto de sesenta o setenta músicos allá en Nueva York. Era tener un verdadero concierto en casa.
No era una música ruidosa y basada en sonidos fuertes de baterías con tambores y platillos, bongós y clave. No. Eran armonías entre decenas de violines, contrabajos, trompetas, trombones, cornos, oboes y flautas. Ah, el cerebro se desleía y los oídos se relamían por la dulzura y suavidad de los instrumentos ante la pericia de su Director. …Tiempos y músicos idos como Beethoven o Mozart o Vivaldi.
28-11.17 10:30 a.m.
That Happy Feeling: https://www.youtube.com/watch?v=_9Wx8BRjzoI
Baby Elephant Walk: https://www.youtube.com/watch?v=1prKO1BJ3Bk
African Beat: https://www.youtube.com/watch?v=1prKO1BJ3Bk
Similau: https://www.youtube.com/watch?v=LQaqQL4XBWg
Wimoweh: https://www.youtube.com/watch?v=6KFGIqNznic
Medley: https://www.youtube.com/watch?v=uHI5mZUt6ow



