Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 16 de octubre de 2026

Al fin, parece que reconocerán al primer presidente negro de Colombia

General Juan José Nieto Gil
Alfonso J. Luna Geller
Recopilación de: Alfonso J. Luna Geller

El pasado 7 de junio el periodista Gonzalo Guillén radicó en la Presidencia de la República un derecho de petición para que el retrato del primer presidente negro de Colombia, el general Juan José Nieto Gil, fuera trasladado de Cartagena a la Casa de Nariño, e instalado en la galería de presidentes de Colombia.

De acuerdo con el derecho de petición de Guillén, el óleo de Nieto Gil reposa actualmente en el Palacio de la Inquisición. “Tal óleo fue mandando a “blanquear” en París. Después fue abandonado por décadas entre los escombros del Palacio, hasta cuando fue descubierto y rescatado por el extinto y reconocido historiador Orlando Fals Borda (padre de la sociología en Colombia) y restaurado en Bogotá en los talleres de la vieja Colcultura. Luego volvió a ser abandonado antes de que fuera expuesto donde hoy se encuentra en Cartagena”, precisa el documento.

General Juan José Nieto Gil
General Juan José Nieto Gil

El 19 de julio Cristina Pardo Schlesinger, secretaria jurídica de la Presidencia, respondió que tras recibir un concepto del Instituto Colombiano de Antropología e Historia que confirmaba que Juan José Nieto Gil fue presidente de Colombia entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861, el traslado del óleo a Bogotá fue ordenado por el presidente Juan Manuel Santos.

Por esta razón, en la sucesión de retratos, Santos Calderón ya no sería el presidente número 85 de Colombia, sino el 86, constituyéndose este hecho en el primer reconocimiento de la intransigencia histórica del racismo colombiano, pues inclusive, las instituciones públicas, los académicos, cronistas y los gobernantes lo tenían relegado de la historia oficial.

Gonzalo Guillén
Gonzalo Guillén

A propósito del periodista Guillén, expresó: “Desde hace cerca de 15 años he venido investigando y publicando artículos sobre la vida y la obra del liberal Juan José Nieto Gil, el único presidente de la República de raza negra que ha tenido Colombia y, también, el único que ha sido injustamente borrado de la historia”, además, está avanzando, tras dos años de producción e investigación, en un documental cuyo tema central es la reconstrucción de la vida del presidente Nieto Gil, y la lucha por su restitución como ícono de una negritud colombiana que es agente activo de la política, y no pasiva receptora de sus concesiones o crueldades.

Vale la pena recordar, y releer, una crónica del periodista Guillén escrita para El Nuevo Herald de Miami y publicada el 11 de noviembre de 2008, que Proclama del Cauca transcribe para sus lectores al final de este artículo.

En resumen de aquel trabajo, el general Juan José Nieto Gil sufrió varios exilios: el primero fue en Jamaica, luego de ser apresado por Tomás Cipriano de Mosquera en 1841 y pasar una temporada en la prisión de Chagres, Panamá, donde escribió Rosina, la primera novela escrita en territorio colombiano (que Proclama del Cauca también le regala a los lectores al final de esta publicación: la edición aparece originalmente en: http://ciruelo.uninorte.edu.co/). Nieto Gil aprendió inglés en Kingston, escribió un diccionario bilingüe y otras dos novelas históricas: Ingermina o la hija del Calamar y Los moriscos. Esta última es sobre la expulsión de los moros de España, un tema con el que debía simpatizar desde el destierro este escritor que hacía parte de una comunidad oprimida por el racismo. Fue indultado y regresó en 1847 a Cartagena, donde floreció su carrera política. Fue gobernador de la provincia y como ya se ha dicho, presidente de la Confederación Granadina, que es uno de los muchos nombres que ha tenido Colombia a causa de su histórica inestabilidad política. Nieto es, por demás, el único presidente de Colombia nacido en el departamento del Atlántico.

Los demás exilios hacen parte del documental de Gonzalo Guillén. También escribió Santiago Villa en su columna de El Espectador (http://bit.ly/2asCxXg): “su tumba fue saqueada, un busto que Gustavo Bell puso en el patio de la gobernación del Atlántico durante su administración fue removido y el óleo de su retrato fue enviado a París con el propósito de blanquear su piel morena. Eventualmente fue restaurado en Bogotá para corregir la falsificación de su identidad étnica, pero es tan sólo ahora, más de un siglo y medio después, que la pintura ocupará el lugar que le corresponde”.

Mientras tanto, precisa Guillén en el citado derecho de petición: “Nada más justo que en vísperas de la paz histórica que usted (Santos) aspira a concretar con las Farc, lo que apoyo y celebro, sea reivindicada el 16 de julio (fecha en que murió en Cartagena, a los 61 años, hace 150 años -16 de julio de 1866) la importancia y la figura arrolladora, por cierto, del único Presidente negro que hemos tenido. Por eso le pido que en esa fecha sea instalado en la Casa de Nariño el único óleo que existe de él, alterado por las vicisitudes que han querido borrar su raza”.

Y resalta el periodista: “La circunstancia de que Nieto Gil haya gobernado solamente durante seis meses no parece suficiente para excluirlo de la historia. En la segunda mitad del siglo XX, por ejemplo, presidentes como Víctor Mosquera Cháux o Carlos Lemos Simonds figuran en la galería oficial de los mandatarios de Colombia a pesar de que ninguno de los dos gobernó más de un mes y medio. Mosquera Cháux asumió el mando para hacer un reemplazo de cinco semanas de Julio César Turbay Ayala (1978-1982) y Lemos otro de Ernesto Samper (1994-1998)”.

********************************

*******************************

*******************************

Articulos relacionados