Aclaración pública dirigida a Sigifredo López

Ante algunos comentarios que siendo alterados en su esencia se atribuyen al docente Aldemar Alegría Oviedo, de la Facultad de Derecho de la Universidad Santiago de Cali, y que difundidos en círculos académicos, fueron interpretados por el doctor Sigifredo López como un afrenta contra su dignidad y buen nombre, el profesor Alegría Oviedo decidió hacer pública ACLARACIÓN de los hechos y el diario Proclama del Cauca, con mucho gusto accede a su petición, en aras de las buenas relaciones académicas y de amistad con el distinguido hombre público, doctor López Tobón.
Septiembre 3 de 2013
Doctor
SIGIFREDO LÓPEZ
E.S.M.
Cordial saludo,
De la manera más comedida me dirijo a Usted, con el objeto de presentarle mis respetos a usted y a su familia y para aclarar el malentendido que se ha generado por un comentario, sano y sin intenciones dañosas que hice en un aula de clase de la Facultad de Derecho de la Universidad Santiago de Cali en la cual soy docente hace más de 20 años, razón aquella por la cual no entiendo su reacción.
De manera respetuosa, pero rotundamente, rechazo cualquier clase de mala interpretación que se haya hecho de mis palabras de parte de la persona que le ha informado dicho comentario, en el que jamás se dio la intención de causarle daño a su reputación, sino todo lo contrario, hice referencia a lo que he considerado como un toque de ayuda divina que afortunadamente usted recibió en el momento oportuno, otros lo llaman suerte.
No concibo cómo este inofensivo e histórico comentario fuera mal interpretado, puesto que no me asiste ninguna aprehensión contra usted y su familia; por el contrario estuve al tanto de toda noticia que sobre su situación se diera, tanto en uno como en otro cautiverio, a tal punto que déjeme decirle lo siguiente: hace varios años (Usted llevaba, creo que 3 años en su primer cautiverio) me encontré en las inmediaciones de la universidad con su señora esposa, quien fue mi alumna en la facultad, la encontré muy desmejorada anímicamente y al preguntarle cómo estaba me respondió (palabras más, palabras menos) que se encontraba absolutamente preocupada por la suerte que usted pudiera tener y que ella temía lo peor. Al notar su ánimo y desolación le aconsejé que tuviera fe en Dios, que era el único que se lo devolvería al hogar sano y salvo (creo que su esposa debe recordar este suceso) y así lo creí todo el tiempo, y mire, el mismo tiempo me dio la razón, lo que hoy tomo como el fundamento de mi reflexión.
Doctor Sigifredo, no tengo la más mínima idea de qué le han comentado de mis expresiones, pues me he enterado por terceras personas que usted ha ido a la universidad a “pedir mi cabeza” y ha recurrido a todos los estamentos: administrativos y académicos para tal fin. Déjeme decirle, que en mí usted no tiene un enemigo, pues no tengo porque serlo, por el contrario tiene un admirador por su entereza y capacidad humana, además de ser su copartidario liberal.
Quiero asegurarle, doctor López, que no ha habido la más mínima intención de mi parte de ofenderle ni poner en entredicho su buen nombre, no obstante, si considera que mis palabras lo han ofendido, quiero disculparme públicamente ante usted y su familia y a fe que así se lo hago saber en este libelo, a pesar de no saber de qué se trata y a qué se debe su indignación, además llevaré este escrito con sus respectivas excusas a la prensa el que será publicado en “PROCLAMA DEL NORTE DEL CAUCA” medio del cual es usted asiduo lector, publicación que espero colme sus expectativas personales.
Ruego a Dios por su bienestar y el de su familia, que bien se lo merecen y desde ya le solicito una oportunidad de tratar este tema frente a frente, como debe ser y así zanjar de una vez por todas tan incomoda situación.
Por último permítame recordarle que, ni la facultad de Derecho ni la Universidad Santiago de Cali, son responsables de comentario alguno que realicen sus docentes, quienes lo hacemos acogiéndonos al derecho a la libertad de expresión y de opinión y el que predomina la libertad de cátedra, situaciones que usted conoce perfectamente como docente que ha sido de nuestra Alma Mater.
Afectuosamente,
Con sentimiento santiaguino,
ALDEMAR ALEGRÍA OVIEDO
DOCENTE FACULTAD DE DERECHO
USC.
c.c. Rectoría
c.c. Vicerrectoría.
c.c. Decanatura de Derecho.
c.c. Proclama del Norte del Cauca.



