LECHE CRUDA
Ana Milena López de Vélez*
Un vientecito fresco sopla por aquí en esta micro cuenca lechera desde que el Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, declaró: “Los distribuidores de leche cruda no serán perseguidos como delincuentes”. Se necesitaba que él lo dijera, porque hasta hace una semana la Ley y casi todos los colombianos mascullábamos… ¡A por ellos!
Qué vergüenza para todos los que tomamos leche cruda ó entonces hervida en casa. Escribía por internet la hija de un crudero, que durante 50 años su padre había acopiado y vendido leche cruda. Con ese negocio, que hoy ella administra, él levantó su familia y dio estudio a sus hijos. Actualmente, muchos venden la leche a domicilio en un esfuerzo por preservar los clientes, pues también cruderos deshonestos han hecho famosa la peligrosa práctica de agregarle formol a la leche para evitar que se descomponga. Por otro lado, el precio es más favorable: $1.000 por litro de leche cruda. $2.200 el litro de leche procesada.
La realidad supera la ficción. Que tenga que venir un hombre del Ministerio de Hacienda, de las finanzas y del Banco de la República, de fina hebra y estampa citadina, a decirnos a los productores de leche, a los gremios de los productores de leche, a los técnicos gubernamentales y organizacionales, a tooooodos los colombianos que cada día tomamos 6 millones de litros de leche cruda, que los cruderos no serán perseguidos como delincuentes y que el poder de la investidura que hoy tiene le permite transformar la interpretación perversa del Decreto 616 del 2006 y lanzar el Decreto 1880 de 2011, en asocio con el Ministerio de Protección Social, nos ha conmovido al hacernos ver nuestra nula – o peor – dañina participación en las decisiones del sector del que hacemos parte. Con el enfoque de “Prosperidad para Todos”, ellos han logrado recuperar la honra y el buen nombre de los cruderos de este país !!!
Cuando estos exabruptos legales suceden, es bueno recordar que las Leyes que nos rigen y constituyen la justicia humana, han sido redactadas por hombres. Y pueden ser modificados, derogados o reemplazados. No son leyes divinas. Muchas veces las leyes surgen de la vida. El pueblo les va dando forma con su comportamiento social, y entonces los legisladores escuchan el clamor y las convierten en leyes. Otras veces sucede lo del 616.
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Para que los cruderos se registren ante la autoridad competente de su municipio, se capaciten en el manejo higiénico de la leche, obtengan su permiso anual y, entreguen la leche sin alterar a sus clientes en un máximo de 8 horas, es necesario un trabajo conjunto entre los consumidores y los vendedores con el arbitraje de las autoridades. Si se consiguen acuerdos con bondades para las partes, iremos dando pasos hacia un sector productivo más fuerte. Las pasantías de los estudiantes de carreras agropecuarias, actuando como Ángeles inversionistas de conocimientos serían de gran importancia en estos consensos, así como en la reconversión tecnológica de las fincas. Así lo hace Brasil y convirtió el agro negocio lácteo en el primero del sector.
¿Quién en este país necesitaba que le dijeran a los cruderos delincuentes? ¿Quién necesitaba desaparecer del canal de distribución de leche a los cruderos? ¿A quién le servían los 6 millones de litros diarios que ellos mueven en sus vehículos de trabajo, que no van más allá de pequeños camiones, hasta motos y bicicletas? A ellos, encantadores de serpientes lujosamente ataviados, culebreros con diademas de plumas de arara, llenos de celulares en cada bolsillo, de Blackberrys con internet, acompañados por su séquito de abogados “velando por la salud de todos los colombianos y la higiene y la calidad de la leche”. Y redactaron el 616. Vamos a los hechos. ¿Qué tan eficaz fue la legislación que estaba haciendo de los cruderos unos delincuentes? Muy eficaz. Así pues, se emitió el Decreto 616 de 2006 conteniendo el Reglamento Técnico.
Documentos Técnicos citaban la inconveniencia de la “alta informalidad” y de la “alta atomización”. ¿Atomización? La India implementó una política de estímulo con fondos del Banco Mundial para aumentar la producción de leche apoyando los pequeños productores rurales con la entrega de una o dos vacas. Pasaron de producir 21 millones de toneladas en 1961 a 80 millones de toneladas y hoy es el mayor productor de leche fresca del mundo. Se llamó “Revolución Blanca”. Entonces, ese es otro paradigma que se cae a los pedazos. La alta atomización distribuye el valor agregado del transporte y la distribución de leche en miles de familias, pues cada crudero subtiende una familia. Con toda seguridad, para ser hombres libres y autónomos no solamente contamos con las 30 empresas industriales que conforman ASOLECHE, o en las 650 mencionadas en el Documento Cadena Láctea 2010, del Consejo Nacional de la Leche.
Según el DANE la industria procesadora de leche provee 15.647 empleos, y el sector productor genera 618.000. La industria procesadora compra el 41% de la leche que se produce diariamente en Colombia, equivalente a 7 millones de litros. Los cruderos mueven el 35%, que son 6 millones. Y en las mismas fincas se consume 20% entre los habitantes y trabajadores, el procesamiento artesanal que allí se hace y… los terneros. Eso nos da un total actualmente de 17.5 millones de litros diarios. Esta producción hace que el sector lácteo contribuya con un 10% del PIB agropecuario, transformándose en un porcentaje pírrico cuando la contribución del Sector Agropecuario al PIB nacional no llega ni siquiera el 1%. Otros sectores – minería, industria, financiero, comercio, gobierno – copan el restante 99%.
Que existen cruderos deshonestos que le agregan agua de quebrada a la leche, eso lo sabemos. Que el Ministro les llamó la atención a algunas procesadoras para escribir en letras grandes que el producto embolsado era lacto suero con cinco veces menos proteína que la leche entera y que por eso era un poco menos caro, eso lo sabemos. Y sabemos que mientras los colombianos con capacidad económica consumen 167 litros de leche por año, aquellos con escasa capacidad consumen 35 litros al año. Esto equivale a un dedal de leche por día.
¡Qué cosas no sabremos en este país del Espíritu Santo! Pero también sabemos que la Mega tendencia señala una distribución más equitativa de los recursos, interponiéndose ella en el camino de los modernos Templarios que pregonaron Cruzadas Santas en la Reunión de Davos, Suiza, en este año, donde se alistan para repartirse entre sí a todos los pobres de este mundo. Porque piensan hacer de la pobreza un gran negocio, lucrativo para ellos.
*Ingeniera Agrónoma, Universidad Nacional de Colombia. Mestre Agrónoma. Universidade Federal da Bahia, Brasil. ló[email protected]
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