TIEMPO PASCUAL: RECONOCE QUE JESÚS ES EL SEÑOR
Pbro. Edwar Gerardo Andrade Rojas
“Dios lo exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre, para que al Nombre de Jesús toda rodilla se doble y toda lengua confiese: Jesús es Señor, para gloria de Dios Padre” Filipenses 2, 9-11.
La Pascua es una oportunidad para que analice frente a Jesús, mis temores, daños internos, esclavitudes, etc., para conocerme a mí mismo tal como soy delante de Dios y pedirle su salvación. Haré un examen de mi vida para descubrir cuáles son mis ídolos, apegos, deseos desordenados, pera hacer una renuncia ante Dios y declarar único Señor de mi vida a Jesucristo. Me acercaré a Jesús con fe, confianza y amor. Le pediré perdón por mis pecados. Lo aceptaré como Señor y Salvador de mi vida por medio de una oración personal. Iré a su encuentro en los Sacramentos de la Reconciliación y la Sagrada Eucaristía. Reconoceré a Jesús como el Señor de mi vida; mi tiempo, para emplearlo de acuerdo a su voluntad; mis cosas; mi familia; mi futuro; mis esperanzas, para confiar en El. En concreto, me pregunto: ¿He aprendido a volverme hacia Jesucristo, para encontrar la paz, sin dejarme abatir por la intranquilidad y los sentimientos de culpa? ¿Busco a Jesús para que me sane de los daños interiores profundos, que el pecado ha producido en mí? ¿Qué clase de sed tengo yo en mi vida? ¿Tengo sed de Jesucristo y de su salvación? ¿Con qué actitud debo acercarme a Dios para lograr el perdón? ¿Es Jesucristo verdaderamente Señor de mi vida? ¿Estoy dispuesto a destronar todos los ídolos para entronizar a Jesucristo como único Señor de mi vida? ¿Es Jesús el Señor de mi corazón, de mi voluntad, de mis afanes, de mis cosas, de mi tiempo y de mi futuro? ¿Cómo vive el creyente que ha proclamado a Jesús como Señor y Salvador?
Después de su resurrección y exaltación a la derecha del Padre, Jesús recibe el Nombre que está sobre todo nombre: “el Señor”, nombre dado únicamente a Yahveh. Es su título propio en el Nuevo Testamento: “Si confiesas con tu boca que Jesús es Señor, tendrás salvación” Rm 10,9. “Si confiesas que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo” Romanos 10,9 “Pero nadie puede decir: ¡Jesús es Señor!, sino por influjo del Espíritu Santo” 1 Corintios 12, 3. Rey y Señor no es un simple título: significa jefe, centro, cabeza, punto de referencia y convergencia, principio y fin, alfa y omega. Señor significa dueño. El verdadero “Señor” de tu vida es la persona, idea o cosa que te absorbe y domina tus pensamientos y tu corazón. ¿Cuál es ahora tu Señor? “El designio amoroso del Padre es poner todo bajo una sola cabeza: Cristo” Efesios 1,10. Junto y al igual que el Padre y el Espíritu Santo, Jesús es Señor: “Viven y reinan por los siglos de los siglos”. Reino de Dios, Reinado del Espíritu Santo y Señorío de Jesús es lo mismo.
¿ES JESÚS TÚ SEÑOR?: Jesús, para muchos, ya está dentro de su vida, ya lo han aceptado y lo conocen; pero no es el centro, no es el Señor. ¿Está Jesús fuera: desconocido o rechazado; o dentro de tu vida? Si ya está dentro, ¿quién es el centro de tu vida: tú mismo y tus intereses, o Jesús como Señor? Analiza cuál es el centro de interés de tu vida, el motivo fundamental de todas tus aspiraciones, empresas y acciones. Qué buscas y qué te mueve. Si Jesús es tu Señor, debes entregarle las llaves de cada apartado de tu persona y de tu vida. “Los exhorto hermanos a que ofrezcan su ser entero como una víctima viva, consagrada, agradable a Dios, y que tal sea su culto interior” Romanos 12, 1
CONSAGRACIÓN Y ENTREGA TOTAL. Especialmente tres áreas son importantes porque de alguna manera en ella se engloba lo demás: tiempo, trabajo y dinero.
“Ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco muere nadie para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos, ya muramos, del Señor somos. Porque Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor de muertos y vivos.” Romanos 14, 7-9. Es necesario dar muerte al pecado y al egoísmo todos los días y permitir que Él sea de hecho el centro de todo. Esto implica poner orden en la vida e ir saliendo de toda atadura, adicción o dependencia, sometidos y dependientes sólo de Él.
FIESTA DEL SEÑOR DE LA MISERICORDIA
EN EL TEMPLO PARROQUIAL DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
EL PRÓXIMO DOMINGO 15 DE ABRIL DE 2012
Al finalizar la Eucaristía de las 7:00 a.m quedará expuesto el Santísimo Sacramento.
8:45 a 9:45 a.m.
HORA DE LA MISERICORDIA. ALABANZA Y ADORACIÓN AL SANTÍSIMO.
Confesiones.
10:00 a.m. EUCARISTÍA EN HONOR AL SEÑOR DE LA MISERICORDIA.
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