Redacción Bogotá – Por. Carlos Villamil.
La ola de violencia que golpea al suroccidente colombiano volvió a encender las alarmas en el país. Tras los recientes atentados atribuidos a estructuras armadas ilegales, líderes políticos alzaron su voz para condenar los hechos, solidarizarse con las víctimas y enviar un mensaje contundente: el terrorismo no doblegará la voluntad democrática de los colombianos.
El exministro Juan Fernando Cristo calificó a los responsables como “narcoterroristas” empeñados en sembrar miedo, incertidumbre y zozobra entre la población civil. Según afirmó, la estructura liderada por Iván Mordisco ha intensificado sus acciones violentas en regiones como Cauca y el suroccidente del país, afectando gravemente a las comunidades.
Cristo enfatizó que los recientes ataques ya no se limitan a enfrentamientos con la Fuerza Pública, sino que constituyen actos directos de terrorismo contra la población civil. “Toda nuestra solidaridad con las víctimas mortales, los heridos y los habitantes del suroccidente colombiano”, expresó, al tiempo que reiteró la necesidad de mantener la ofensiva del Estado contra estas estructuras criminales.
Además, advirtió que estos actos violentos podrían tener un trasfondo político en medio del calendario electoral, señalando que grupos armados buscan debilitar al Gobierno y alterar el ambiente democrático mediante el miedo.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Julián López Tenorio, rechazó que algunos sectores pretendan sacar rédito político del dolor causado por los atentados. Hizo un llamado a la unidad y pidió que no se utilicen estos hechos para promover intereses electorales.
“No podemos permitir que el terrorismo marque la agenda política del país”, sostuvo López, quien además instó al Gobierno Nacional a fortalecer las labores de inteligencia y garantizar resultados contundentes en materia de seguridad.
Frente al temor que estos ataques generan en las regiones afectadas, especialmente de cara a futuras elecciones, el congresista envió un mensaje de resistencia democrática: “No vamos a darles gusto. Vamos a llenar las urnas de votos para demostrar que no nos asustan”.
Las declaraciones de ambos líderes reflejan una preocupación creciente por la seguridad en zonas estratégicas del país, pero también un llamado firme a defender la institucionalidad. En medio del dolor y la incertidumbre, el mensaje es claro: la respuesta al terror debe ser más democracia, más unidad y una ciudadanía decidida a no ceder ante la violencia.