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Jueves, 15 de octubre de 2026

¿A usted le importa quién ganó el Premio Nobel de Literatura?

A usted le importa quién ganó el Premio Nobel de Literatura

¿A usted le importa quién ganó el Premio Nobel de Literatura?

Por León Gil / Este año; como siempre por estas fechas, en todas las redes sociales y medios de comunicación y corrillos mínimamente cultos de todo el mundo son “virales” el nombre y el tema del nuevo ganador del Premio Nobel de Literatura: el húngaro László Krasznahorkai (dos palabras nuevas que mi computador pide “agregar al diccionario”).

¿Pero a quién le importan realmente ese nombre y ese premio? Obviamente al mismo László, familia y allegados, y; por supuesto, a las casas de apuestas, a las que este año como pocos mejor aplica el viejo dicho ´la casa siempre gana’; pues en ninguna baraja de candidatos recuerdo haber visto el nombre de László Krasznahorkai, ni siquiera como “un palo”, junto con los de Laura Restrepo y Héctor Abad Faciolince; entre otros palos.

También le importan este nombre y este premio; obviamente, a los editores y libreros, a los periódicos y revistas, a los noticieros y telenoticieros, a los influencers y los poscasters. Y; cómo no, a todo el “jet set” de la farándula literaria: conferencias, cátedras, simposios, congresos y etcétera.

¿Pero a nosotros, los lectores de a pie, los humildes diletantes de las letras, cuánto nos importa o interesa quién haya ganado el Premio Nobel de Literatura?

Soy sincero: a mí sólo me interesa por la mera y vulgar curiosidad humana, y por el mórbido placer de comprobar que no lo ha ganado ningún escritor que no me gusta o me cae gordo; o que le gusta a gente que no me gusta o me cae gorda.

Y para seguir siendo sincero –y a contracorriente de los que dicen haberlo leído hace rato o tenerlo ya en su mesita de noche–; yo confieso que jamás lo había escuchado nombrar siquiera, y casi estoy seguro de que no lo leeré jamás; así como no he leído y posiblemente nunca leeré a ninguno de los cinco primeros ganadores: Sully Prudhomme (1901), Theodor Mommsen (1902), Bjørnstjerne Bjørnson (1903), Frédéric Mistral y José Echegaray y Eizaguirre (1904) y Henryk Sienkiewicz (1905). Ni a ninguno de los 5 últimos: Abdulrazak Gurnah (2021), Annie Ernaux (2022), Jon Fosse (2023), Han Kang (2024) y László Krasznahorkai (2025). A estos diez nombres podría agregar los de casi otros cien igualmente galardonados con el codiciado premio, y a los cuales tampoco leído, y muy probablemente no leeré jamás.

Haberlos leído o no, en modo alguno constituye motivo de orgullo o de vergüenza. Pero de lo que sí me ufano, es de coincidir con aquello que dijera ese gran “perdedor”, el gran no ganador del Nobel, Jorge Luis Borges: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído». Yo seguiré leyendo a un montón de hombres y mujeres que no ganaron el Premio Nobel, y que inclusive jamás ganaron ningún premio.

De cualquier manera, esta gran alharaca que siempre produce el Premio Nobel de Literatura (no así los demás) es como una especie de inofensiva, de inocente y pasajera pandemia que prácticamente no causa ningún mal, y por el contrario produce; al menos para unos cuantos, cierta utilidad, cierto beneficio.

Y así como ha ocurrido con las anteriores, esta “pandemia”, esta alharaca del Premio Nobel de Literatura, pronto se extinguirá totalmente, como ocurre con esos viejos radios, que cuando los apagamos siguen sonando débilmente por algunos segundos, hasta que el sonido cesa completamente.

¿Qué fue lo último que leyó de Abdulrazak Gurnah? Yo no recuerdo siquiera haber visto su nombre en ningún lado en los últimos meses o años; y eso que ganó su Nobel hace tan sólo cuatro (2021).

Finalmente, es indiscutible que son más relevantes para el mundo otros premios diferentes a los de literatura, por todo lo que han representado y representan para la vida del hombre y sus mejores condiciones en el mundo (el hecho de que algunos políticos y poderosos los malutilicen, subutilizen y perviertan es otro asunto).

No obstante su importancia, con sólo una o dos líneas; dos o tres palabras se hace referencia a los demás Premios: el de Medicina: Fred Ramsdell, Mary Brunkow y Shimon Sakaguchi; el de Física: Michel Devoreet, John Martinis y John Clarke; el de Química: Omar M. Yaghi, Richard Robson y Susumo Kitagawa. El de Economía no se dará a conocer hasta el próximo lunes (¿se deberá el retraso a algún asunto de economía?).

Omito nombrar al ganador del Premio Nobel de Paz, pues si el ganador de todo premio siempre es polémico, cuestionable, este ha resultado ser muchas veces toda una infamia, una afrenta para el mundo entero por parte de la Academia Sueca. Baste citar los nombres de Henry Kissinger, Barack Obama y Menachem Begin; entre otros. Un premio para el que se ha nominado incluso hasta los mismísimos Hitler, Stalin, Mussolini y Donald Trump; y el cual no ganó ese hombre que bien podría ser el epítome de la paz: Mahatma Gandhi.


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León Gil