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Martes, 20 de octubre de 2026

Capitalista «apolítico» que busca un país de riqueza distribuida

Cámaras, coordinación técnica y logística: David Luna – Gerente Proclama del Pacífico Maurice Armitage Capitalista «apolítico» que busca un país...

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Capitalista "apolítico" que busca un país de riqueza distribuida

Cámaras, coordinación técnica y logística: David Luna – Gerente Proclama del Pacífico

Maurice Armitage
Capitalista «apolítico» que busca un país de riqueza distribuida

Desde el despacho gerencial de SIDOC en Cali-Yumbo, se desplegó una conversación profunda y reveladora. Maurice Armitage, empresario, exalcalde de Cali y ahora precandidato a la Presidencia de la República de Colombia, abrió las puertas a Proclama del Pacífico para un diálogo que trascendió la coyuntura política, adentrándose en las raíces de su trayectoria y sus audaces visiones para el periodo 2026-2030.

Armitage se presenta con la espontaneidad que lo caracteriza: «muy caleño, mi padre era inglés y mi mamá paisa; yo nací en el Charco del Burro». Su arraigo en la tierra vallecaucana se extiende a su vida personal, compartiendo 56 años de matrimonio con la quilichagüeña Patricia Tello Doronsoro, y disfrutando la vida junto a sus dos hijas y cinco nietos. Su biografía personal es un compendio de experiencias extraordinarias: dos secuestros –uno en 2002 por el frente 57 de las FARC-EP, que lo retuvo por casi dos meses, y otro en 2008 por delincuentes comunes– lo llevaron incluso a La Habana, como víctima, a participar en los diálogos del Acuerdo de Paz. Desde su primer trabajo «manejando taxi» –un oficio que, según él, le enseñó la «verdad de la vida» y le dio «calle»– hasta liderar la chatarrización de armas del M-19 en 1990, Armitage es un hombre cuyas convicciones nacen de la experiencia directa con la realidad colombiana.

Una ideología singular: Capitalismo Distributivo y «apolítico»

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Maurice Armitage se define como «totalmente independiente» y «apolítico», una declaración audaz para quien busca el máximo cargo del país.

Aunque fue alcalde de Cali por firmas, y reconoce el apoyo de diversos partidos y del expresidente Uribe en su momento, su actual aspiración se proyecta también por firmas, invitando a todos aquellos que «tengan ideales desde el punto de vista social» y que crean en la recuperación del país, el respeto a la propiedad privada y en un «sistema capitalista pero que tiene que ser un capitalismo abierto distributivo».

Para él, la columna vertebral de su campaña radica en la inequidad de Colombia, uno de los países más desiguales del mundo. «No es que vamos a quitarle la plata al uno para darle al otro, pero sí vamos a propiciar que la gente que tiene dinero retribuya mejor el valor de la mano de obra; no que el trabajo solo enriquezca al dueño del negocio», sentenció. Esta filosofía, que ha puesto en práctica en sus propias empresas, busca una distribución más amplia del ingreso, convencido de que «uno puede tener a la gente mejor».

Rompiendo la polarización: la Moral por encima de la Política

Capitalista "apolítico" que busca un país de riqueza distribuida

Armitage diagnostica un mal profundo en Colombia: «lo que pasa es que tanto Petro como los partidos de la oposición han politizado una cosa que es social, una cosa que es de sentido común: usted no puede politizar el pago a la gente, usted no puede politizar la retribución al trabajo del ser humano». Critica que en Colombia no se valora la mano de obra, lo que explica por qué la gente busca oportunidades en el extranjero, incluso «limpiando inodoros» en Estados Unidos, donde «se valora más la gente».

Su visión para el país trasciende las fronteras partidistas: «yo lo único que creo es primero que seamos un país unido, que no sigamos en esta polarización donde nos estamos matando hace 80 años». Propone un país «totalmente integrado», con respeto por la dignidad de la Presidencia y el Estado, y sobre todo, con «moral». Para él, la moral es «el respeto por la otra gente, el respeto por el otro, el respeto por todos, el respeto y el derecho al desarrollo de todo el mundo». A sus 80 años, con «vitalidad» y la «cabeza bien», aspira a dedicarse en el cuatrienio presidencial a trabajar por Colombia, enfocado en la justicia social, la redistribución del ingreso y la buena relación con la gente.

Armitage reitera su desinterés por la «parafernalia política», afirmando: «usted nunca me verá a mí hablando mal ni de Uribe ni hablando mal de Petro ni hablando mal de la izquierda ni la derecha». Reconoce que esto le ha valido ser tildado de «comunista» en el Club Colombia y, en su momento, de «oligarca hijo de madre» en Aguablanca.

Economía y regionalismo: desconcentrar el poder y la riqueza

Capitalista "apolítico" que busca un país de riqueza distribuida

El exalcalde subraya que las economías y negocios de cada región son distintos, abogando por un desarrollo regional que permita a las gobernaciones y alcaldías tener «independencia» y ser apoyadas por un gobierno central honesto. Reconoce la complejidad del centralismo, pero sostiene que «Colombia está totalmente integrada desde el punto de vista humano; lo que pasa es que nos han puesto a pelear políticamente y eso es lo que hay que acabar».

Sobre la economía, Armitage es enfático: «el capitalismo es el que produce riqueza. La iniciativa privada es la que produce riqueza. El comunismo no produce riqueza». Su propuesta se centra en legislar para evitar la «concentración de riqueza en poquitas manos», pues considera «torpe» el hecho de que Colombia sea el tercer país más desigual del mundo. Para él, la solución radica en un «capitalismo distributivo» donde «la gente que trabaja bien hay que pagarle bien», una costumbre que, a su juicio, «en Colombia no se ha dado» por una «psicología pichicata».

Sobre la política energética del presidente Petro, Armitage es contundente: «Petro está diciendo que no le jalemos al petróleo y resulta que el petróleo es la fuente de riqueza que tiene Colombia». Considera que sacrificar esta fuente de riqueza empobrece al país sin un beneficio real para el medio ambiente.

Paz, Estado y futuro: la fortaleza como base

Capitalista "apolítico" que busca un país de riqueza distribuida

La visión de Armitage sobre la paz es clara: «uno nunca puede lograr la paz si no tenés un Estado fuerte». Lamenta lo que percibe como un «Estado débil» en Colombia, donde «no respetamos ni siquiera a nuestras Fuerzas Armadas». Insiste en la necesidad de «recuperar el respeto por el poder del Estado», aunque aclara que este poder no debe ser «mal utilizado».

Reflexionando sobre su propia vida, confesó que «a los 80 años, quiero cambiar este berraco país», y que si volviera a tener 20 años, se «enamoraría muchísimo» y viviría «para ayudar a los demás», no solo para sí mismo.

El empresario también compartió su perspectiva crítica sobre los medios de comunicación, afirmando que los más importantes están «en manos de núcleos económicos que los ponen a decir lo que a ellos les conviene, no hay libertad de opinión en ese sentido».

Una visión en definiciones
Capitalista "apolítico" que busca un país de riqueza distribuida
Bladimir Vidal Agrono, coordinador P del P Valle del Cauca, Nicolás Luna, Maurice Armitage, Alfonso Luna Geller, David Luna, gerente Proclama del Pacífico.

En un ejercicio de síntesis, Armitage ofreció calificativos contundentes sobre figuras públicas:

  • Gustavo Petro: «Un tipo brillante, sagaz, que ha desaprovechado muchas oportunidades y ha hecho cosas buenas y malas.»
  • Dilian Francisca Toro y Vicky Dávila: «Me reservo cualquier comentario de ellas», «no hablo mal de nadie, me reservo la opinión sobre ellas».
  • Gustavo Bolívar: «Se me hizo un buen tipo, lo poquito que lo conozco, se me hizo brillante».
  • Carolina Corcho: «No la he oído, la oí cuando estaba de ministra de Salud».
  • Daniel Quintero: «Me impresionó lo sagaz y lo ‘sobao’ que es, no sé si sea bueno o malo, pero sagaz sí es».
  • Luis Gilberto Murillo: «Lo conozco mucho, desde hace muchos años, es un buen hombre».
  • Roy Barreras: «Un tipo también sagaz, ‘sobao’ e inteligente».
  • Claudia López: «La conozco muchísimo, una mujer valiente y capaz también».
  • Sergio Fajardo: «Muy amigo mío, lo conozco también, brillante, le falta más perrenque».
  • María Fernanda Cabal: «El desastre».
  • Germán Vargas Lleras: «Un tipo brillante, a quien la naturaleza se las está cobrando feo, porque yo veo que de salud está muy mal».
  • Maurice Armitage: «Un colombiano común y corriente, igualito que usted, igualito que todos los que estamos aquí».

La entrevista con Maurice Armitage, «el cacao de la reconciliación», revela a un líder que, a sus 80 años, mantiene una vitalidad inquebrantable y una convicción profunda de que un país con humanidad, orden y un «capitalismo distributivo» es posible. Agradeciendo la oportunidad, Armitage auguró éxito a Proclama del Pacífico, sellando así una conversación que, sin duda, marcará la pauta del debate sobre el futuro de Colombia.

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Redacción Proclama del Pacífico

Periodismo verificado desde Santander de Quilichao, Cauca.

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