Municipio de Miranda forma red de cuidadores

Municipio de Miranda forma red de cuidadores
Un total de 25 personas culminaron un proceso de formación intensiva como cuidadores comunitarios en el municipio de Miranda, tras la donación de veinte millones de pesos por parte de la Fundación Propace. El programa incluyó sesiones prácticas y teóricas sobre autocuidado, primeros auxilios, prevención de accidentes con artefactos explosivos, salud mental, manejo emocional y atención a personas en condición de vulnerabilidad.
La actividad fue desarrollada durante el primer semestre de 2025 y contó con la articulación de la Alcaldía de Miranda, la organización Mano Amiga Guatemala, liderada por Bethy Mazorra, y representantes de la Guardia Indígena de Tacueyó, del municipio de Toribío. El proceso formativo concluyó el 11 de julio con una ceremonia de graduación realizada en la Casa de la Cultura, con presencia de autoridades locales y voceros de organizaciones sociales.

Los talleres no solo brindaron herramientas técnicas y psicológicas, sino que también fortalecieron la red comunitaria de apoyo entre cuidadores informales, muchos de ellos mujeres mayores, indígenas o campesinas que ejercen labores de cuidado sin remuneración ni acompañamiento profesional. La formación incluyó además aspectos de identificación de riesgos, protocolos de emergencia y estrategias de protección comunitaria frente a minas antipersonal o residuos explosivos de guerra, debido a los antecedentes del conflicto armado en la zona.
La Fundación Propace, con presencia activa en territorios afectados por emergencias humanitarias, resaltó la importancia de respaldar estos ejercicios de cuidado mutuo y protección social. “Queremos aportar a la dignificación del trabajo de las personas cuidadoras. Este no es un gesto simbólico, es una acción concreta de reconocimiento y acompañamiento”, señalaron desde la entidad.
Por su parte, la Administración Municipal de Miranda destacó que este tipo de alianzas son una respuesta directa a las necesidades reales de los barrios y veredas donde persisten situaciones de riesgo, pobreza estructural y ausencia estatal. “La formación comunitaria nos permite crear una base social organizada, informada y capaz de enfrentar emergencias, cuidar la vida y reconstruir confianza en los territorios”, expresó un vocero de la Alcaldía.



