El Cauca vuelve a las urnas

El Cauca vuelve a las urnas
En Inzá la historia se repite y la ley debe interrogar

Inzá, ese rincón del oriente caucano, se prepara para un nuevo amanecer electoral. El próximo domingo 6 de julio de 2025, sus ciudadanos regresarán a las urnas, no por un ciclo ordinario, sino por la imperiosa necesidad de un proceso atípico. La historia reciente de su alcaldía tomó un giro inesperado. Una sentencia del Consejo de Estado, con la contundencia de un martillo sobre el yunque, anuló la elección de Gelmis Chate Rivera como alcalde municipal. La razón es precisa: doble militancia.
El entonces alcalde electo, Gelmis Chate Rivera, fue avalado por el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), pero apoyó públicamente a un candidato de otro movimiento para la Gobernación del Cauca. La ley electoral colombiana lo prohíbe. El fallo fue claro. La Registraduría Nacional convocó a elecciones atípicas.
Las cifras, mudas pero elocuentes, nos recuerdan el panorama electoral de octubre de 2023 en Inzá. De un potencial de 18.800 personas habilitadas, se registraron 12.297 votos válidos. En esa contienda, Gelmis Chate Rivera obtuvo 4.956 votos, lo que representó el 40.30 por ciento de la votación total en su municipio. Ahora, los habitantes de Inzá tienen, nuevamente, la oportunidad de trazar el rumbo administrativo para los próximos años.

Los nombres en la contienda
El 26 de mayo pasado, las inscripciones revelaron dos nombres que buscan ocupar el sitial de poder en Inzá. Por un lado, Delio Hernán Trujillo Campo, representando al MAIS. Por el otro, Reinaldo Peña, postulado por el Pacto Histórico.
Peña es un rostro conocido en la región. Fue concejal durante el periodo 2016-2019, ocupó la jefatura de la oficina agropecuaria y ambiental del municipio de Inzá entre 2020 y 2021, y presidió la Asociación Campesina de Inzá Tierradentro (ACIT) de 2021 a 2022. Su experiencia se extiende como defensor ambiental y productor agroecológico con más de ocho años en el campo, además de ser gestor y ejecutor de proyectos significativos para familias caficultoras de Inzá, impulsando sistemas de beneficio cafetero y la construcción de un centro de acopio. Su faceta cultural lo muestra como gestor y organizador del carnaval Pedregaleño.
Su campaña se ha centrado en la participación comunitaria y la economía rural.
Mientras tanto, el camino de Delio Hernán Trujillo Campo parece bifurcarse hacia un terreno jurídico complejo. Existe una alta probabilidad de que su candidatura se encuentre, de hecho, inhabilitada. El meollo del asunto radica en su vínculo de parentesco con la abogada Astrid Natalia Trujillo Campo, actual directora de la Corporación Nasa Kiwe: son hermanos.
Fuentes que solicitaron la más estricta reserva, y a quienes Proclama del Pacífico escuchó con atención, han señalado que los hermanos Trujillo Campo, precisamente en esta época de elecciones atípicas de 2025, estarían ejecutando, direccionando y autorizando contratos de personal y obras pagadas con presupuesto de la Corporación Nasa Kiwe. Estas actividades, según las fuentes, implicarían funciones de gestión que llevarían a generar inversión de dineros públicos en las comunidades e instituciones de Inzá.
Esta situación ha llevado a que algunos dirigentes cívicos, con la voz entrecortada por la preocupación, se interroguen sobre el riesgo que, una vez más, podría enfrentar la democracia en Inzá. La inquietud se centra en la posible ocurrencia de infracciones a las leyes y normas jurídicas electorales, así como a las inhabilidades estipuladas en el marco del Estado Social de Derecho colombiano.
El argumento jurídico en detalle
La posible inhabilidad en el caso del señor Delio Trujillo se fundamenta en lo establecido por la Ley 617 de 2000, específicamente en su Artículo 37, numeral 4. Este artículo, que modificó el Artículo 95 de la Ley 136 de 1994, es explícito al señalar las inhabilidades para ser alcalde. Textualmente, establece que:
«No podrá ser inscrito como candidato, ni elegido, ni designado alcalde municipal o distrital: (…) Quien tenga vínculo por matrimonio, o unión permanente, o de parentesco en segundo grado de consanguinidad, primero de afinidad o único civil, con funcionarios que dentro de los doce (12) meses anteriores a la elección hayan ejercido autoridad civil, política, administrativa o militar en el respectivo municipio; o con quienes dentro del mismo lapso hayan sido representantes legales de entidades que administren tributos o tasas o contribuciones, o de las que presten servicios públicos domiciliarios o de seguridad social en el respectivo municipio.»
La aplicación al caso del señor Delio Trujillo se configura de la siguiente manera:
Vínculo de parentesco: El señor Delio Trujillo es hermano de la directora de la Corporación Nasa Kiwe. El parentesco entre hermanos, según la norma, es de segundo grado de consanguinidad, lo cual, sin lugar a dudas, se ajusta a la causal de inhabilidad mencionada.
Ejercicio de autoridad: La directora de la Corporación Nasa Kiwe, Astrid Natalia Trujillo Campo, ejerce autoridad administrativa en el municipio de Inzá.
La esencia de esta inhabilidad radica en la intención legislativa de prevenir el nepotismo y de asegurar la transparencia e igualdad de oportunidades en la contienda electoral. Se busca, con esta norma, evitar que un candidato pueda beneficiarse indebidamente de la influencia que un familiar suyo ostente en una posición de poder, dentro de la misma circunscripción.

Un eco histórico: La Corporación Nasa Kiwe
Para comprender la magnitud de la Corporación Nasa Kiwe y el contexto de su autoridad, es necesario mirar hacia atrás, a un evento que marcó profundamente la región. Fue el 6 de junio de 1994, a las 3:47 p.m., cuando un sismo de magnitud 6.4 en la escala de Richter sacudió la tierra, desencadenando efectos directos e indirectos, incluyendo la devastadora avalancha del río Páez. Este cataclismo afectó a 15 municipios: 9 en el Cauca y 6 en el Huila.
El municipio de Páez fue el más golpeado, con un 50% de afectación, seguido por Inzá, con un 15%. Los cálculos de la época hablaban de aproximadamente 1.100 personas muertas, 7.511 familias directamente afectadas en el departamento del Cauca, y 1.600 familias expulsadas de sus tierras.
Tres días después de aquella tragedia, el 9 de junio de 1994, el Gobierno Nacional respondió creando la Corporación para la Reconstrucción de la cuenca del río Páez y zonas aledañas, hoy conocida como Corporación Nasa Kiwe. Su objetivo primordial ha sido coordinar con las comunidades damnificadas y sus organizaciones, el diseño y ejecución de un Plan General de Recuperación y Desarrollo Sostenible de la Zona Afectada, garantizando la participación y capacidad de decisión de las comunidades en cada etapa.
Para cumplir con su misión, la Corporación financia actividades y obras para la reconstrucción, rehabilitación social, económica y material de la población y las zonas afectadas, mediante la concertación con comunidades, autoridades y administraciones municipales. Su jurisdicción se extiende por los 15 municipios mencionados, incluyendo Inzá, donde se enfoca en la reconstrucción, gestión del riesgo y desarrollo social.
Interrogantes en el aire
La fuente anónima que nos brindó información, tras compartir sus hallazgos, nos planteó una serie de preguntas que, al carecer de un conocimiento directo y buscando mantener la presunción de inocencia de los posibles implicados, no pudimos responder. Sin embargo, estas inquietudes resuenan y merecen ser puestas sobre la mesa, tal como nos fueron presentadas: “¿Por qué una entidad oficial que pertenece al Gobierno Nacional, al Ministerio del Interior, cuyo soporte político es la coalición del Pacto Histórico, está haciendo campaña política? ¿Y por qué precisamente en contra del candidato de esa organización política que es soporte del Gobierno Nacional? ¿Es posible que la campaña del candidato Trujillo Campo esté orientada sutilmente, disimuladamente, pero con eficacia, por su hermana, la abogada Astrid Natalia Trujillo Campo?”
Estas son las preguntas que se deslizan entre los intersticios del proceso electoral en Inzá. Preguntas que flotan en el ambiente y que, tal vez, encuentren respuesta en la transparencia que la democracia, una y otra vez, demanda. Estamos, como siempre, a la espera de cualquier dato o aclaración que permita dibujar un panorama más completo para los interesados.
Vigilancia electoral
En estas circunstancias, la ciudadanía caucana espera la vigilancia electoral, ojalá con presencia de la Misión de Observación Electoral (MOE), que, aunque es una organización ciudadana e independiente, realiza observación electoral en todo el país y vigila el comportamiento de campañas, autoridades y votantes. Igualmente, emite alertas tempranas sobre riesgos de fraude, violencia o irregularidades y publica informes técnicos y recomendaciones.
Pero es indispensable la presencia del Ministerio Público (Procuraduría, Defensoría y Personería), porque son organismos clave para contrastar información, verificar denuncias y entender los límites legales de la contienda.
Inzá y el Índice de Desempeño Institucional Cauca 2024
La Alcaldía de Inzá dirigida por Gelmis Chate, se consolidó como una de las de más bajo rendimiento institucional ocupando el puesto 39 entre 42, porque enfrenta serias dificultades para ejecutar lo público con eficiencia. Así lo revela el Índice de Desempeño Institucional (IDI) correspondiente a la vigencia 2024, publicado por el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), que es una radiografía que permite entender cómo se gobierna desde lo público.
Ver el siguiente enlace: https://www.proclamadelpacifico.com/estos-son-los-municipios-que-mejor-administran-lo-publico-en-el-cauca/
Salir de esta postración administrativa será otro reto para el nuevo alcalde que será elegido el próximo domingo 6 de julio.
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